¿Por qué ayuda el agua a perder peso?

Uno de los mencionados beneficios del agua para adelgazar tiene que ver con el efecto saciante sobre el organismo. No es cierto que una persona pueda o deba alimentarse sólo a base de agua, pues lo pasaría mal y caería en la desnutrición.

Lo que sí ocurre es que beber varios tragos de agua puede evitar que o bien consumas bebidas con calorías -refresco o cerveza- o bien que piques entre horas. Si el hambre aprieta, sigue siendo mejor recurrir a alimentos con efecto saciante, aunque si no es muy intensa, el agua te puede servir para matar el gusanillo hasta la hora de comer.

Lo mismo ocurre cuando te sientas a comer. Beber agua tiene un efecto psicológico -depende de la persona, eso sí- que hace que te sientas más lleno, consumiendo así raciones más pequeñas.

Por otra parte, aunque no significa que el agua ayude a perder peso, también beneficia al tránsito intestinal, mejorando la absorción de nutrientes en el intestino. Eso puede aumentará tu bienestar general, algo que a la larga sí que puede beneficiar a la pérdida de peso.