Domingo 20 octubre 2019

Fracaso inicial del segundo intento de repatriar a los rohinyás a Birmania

Ningún rohinyá se presentó voluntario este jueves para regresar a Birmania (Myanmar), un fracaso inicial del segundo intento de repatriación en menos de un año, aunque las autoridades bangladesíes no descartan que en los próximos días algún refugiado pudiera cambiar de opinión.

Cinco autobuses, dos camiones y diez microbuses esperaban desde las 9.00 (3.00 GMT) en el Campo-26, el más próximo a la frontera birmana en Teknaf, en el sureste de Bangladesh, desde donde se esperaba trasladar a los rohinyás, pero a las 16.00 (10.00 GMT) las autoridades locales dieron por terminada la infructuosa jornada.

“No habrá repatriación hoy, pero el proceso de entrevistas continuará”, afirmó a Efe el encargado del Campo-26, Mohammad Khaled Hossain, mientras los vehículos vacíos abandonaban el lugar.

Las autoridades bangladesíes, en presencia de representantes de la Agencia de Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR), habían entrevistado hasta hoy a 295 de las 1.037 familias que Birmania había aceptado repatriar, pero ninguna de ellas dio su consentimiento, según confirmó hoy en un comunicado la ONU.

“Hasta ahora no ha aceptado ninguna de las familias entrevistadas, pero esperamos que puedan cambiar de opinión en cualquier momento”, reveló por su parte el comisionado bangladesí para la Ayuda a los Refugiados, Abul Kalam, en una rueda de prensa en el Campo-26 ante una gran expectación mediática.

Sin embargo Kalam advirtió que “este proceso continuará” hasta que completen las 1.037 entrevistas, algo que “podría llevar tres días, siete días” o incluso más tiempo.

“No es posible decir que se trata de un fracaso de Bangladesh. Este es un problema entre Myanmar y su población (…) Creemos que en cualquier momento podría haber un cambio”, concluyó.

Al otro lado de la frontera, el ministro birmano para el Desarrollo Social, Asistencia y Reasentamiento, Win Myat Aye, reconoció el fracaso inicial y lo achacó a que los rohinyás “parece que no quieren regresar”.

“Creo que hoy no sucederá (…) Hemos intentado tanto como podemos y estamos esperando”, señaló a los reporteros el ministro, quien se trasladó la víspera a Sittwe, capital de Rakáin, para conocer desde el terreno la evolución del proceso de repatriación.

Este nuevo intento llega cuando faltan apenas tres días para el segundo aniversario del inicio del éxodo rohinyá a Bangladesh.

Todo comenzó cuando el 25 de agosto de 2017 un grupo rebelde rohinyá lanzó una serie de ataques contra puestos gubernamentales en la región de Rakáin, en el oeste de Birmania, lo que provocó una desproporcionada respuesta del Ejército birmano contra este grupo.

Unos 738.000 rohinyás huyeron a Bangladesh y han permanecido desde entonces en campamentos de refugiados.

Los ataques, acompañados de denuncias de matanzas y violaciones, fueron calificados por el Alto Comisionado de Derechos Humanos de la ONU de “limpieza étnica de manual” con indicios de “genocidio”.

A pesar de lo reciente del trauma, el pasado noviembre las autoridades de ambos países intentaron, sin éxito, comenzar el proceso de repatriación ante el miedo generalizado de los rohinyás, y aunque en esta ocasión el ánimo entre los miembros de esta minoría estaba más calmo, la respuesta fue la misma.

El líder rohinyá y activista Hafez Shahidullah mostró hoy su satisfacción de que el Gobierno birmano quiera que regresen, pero recordó a Efe que tienen “al menos cinco demandas que necesitan ser cumplidas” antes de aceptar la repatriación.

Shahidullah reclamó que se les asegure la tarjeta de ciudadanía en la que se reconozca su etnia rohinyá, que garanticen su seguridad con la presencia de una fuerza internacional, que se les traslade a los terrenos que poseían antes de su huida, que se les compense por las pérdidas y que desaparezcan los campos de internamiento.

Además dijo que se encontraba “muy molesto” de que se iniciara este nuevo intento de repatriación de manera repentina sin que se les consultara antes.

“Eso es una muestra clara de que Myanmar rompe sus promesas (…) No habrá repatriación sin hablar antes con nosotros”, sentenció el activista.

Uno de los rohinyás que acudió hoy a una de las entrevistas con ACNUR en el Campo-26 fue Nur Hossain, un conductor de 41 años que huyó de Birmania cuando empezaron los ataques.

Hossain reconoció a Efe que no regresará a Birmania con los otros ocho miembros de su familia, entre ellos seis hijas y un hijo, hasta que las autoridades birmanas acepten las demandas.

Cuando garanticen esas peticiones, “sentiré que no limitarán mi libertad una vez regrese”, sentenció Hossain. (Efe).


About us

Welcome to the official Phoenix Medios page, featuring the latest global news, as well as exclusive interviews. A trusted source for news and information. Phoenix Medios is proud of bringing unforgettable news from all over the world.



Who we are

Phoenix Medios THE NEWSPAPER
We are independent, impartial and honest.
We respect each other and celebrate our diversity so that everyone can give their best.

Living Smart



Contact us

Help us make your comments count. Use our contacto@phoenixmedios.press to send us your comments, suggestions, denunciations, images and videos.


Newsletter

Scroll Up