Una de las claves para evitar que el impacto del coronavirus en el mercado laboral alcance niveles catastróficos han sido los programas de suspensión temporal de empleo para las empresas afectadas por la pandemia. Estas medidas, que en España se han concretado en los Expedientes de Regulación Temporal de Empleo (ERTE), han permitido evitar despidos a corto plazo mientras el Estado asume un alto porcentaje los salarios de los trabajadores afectados por estas medidas.

De hecho, al menos otros 8 gobiernos de todo el mundo han puesto en marcha sistemas para suspender parcial o temporalmente empleos como respuesta a la paralización económica que ha provocado el virus. En España, se han presentado más de 520.000 solicitudes de ERTE, lo que supone que unos 4,1 millones de trabajadores se han visto afectados por esta medida, lo que según CCOO supone que 1 de cada 3 asalariados se encuentran en ERTE.

En el plano europeo, más de 40 millones de trabajadores de las 6 mayores economías del Viejo Continente han visto suspenderse temporalmente sus empleos, según Bloomberg, que revela que Alemania cuenta con unos 10 millones de personas en esta situación, mientras que Francia supera ligeramente esa cifra, en Italia afectaría a unos 8 millones, en Reino Unido a algo más de 6 millones, España con 4 millones y Países Bajos con en torno a 2 millones de afectados.

Este dato de 40 millones de afectados por medidas similares a los ERTE contrasta con el que adelantó la pasada semana Financial Times, que señalaba que más de 30 millones de trabajadores de Alemania, Francia, Reino Unido, España e Italia habían visto suspenderse temporalmente sus empleos. Pese a que el cálculo de Bloomberg incluye a un país más, indica un aumento de trabajadores afectados por estas medidas en las mayores economías europeas.

Además, el medio económico estadounidense prevé que, si todos los trabajadores que se encuentran temporalmente suspendidos de empleo se quedasen finalmente en paro, la tasa de desempleo de Alemania, Francia, Italia y España, que son las 4 mayores economías de la Unión Europea (UE), podría alcanzar una media del 42%.

No obstante, los cálculos de Bloomberg consideran que España rebasaría ese promedio con un aumento de 39,5 puntos respecto al dato oficial de paro de febrero que llevaría a situarse en una tasa del 53,1%. Mientras, en Italia aumentaría en 42,4 puntos hasta alcanzar un paro del 52,1%, en Francia crecería 38,5 puntos hasta el 46,6% y Alemania sufriría el menor incremento, de 23,4 puntos, hasta una tasa del 26,6%. En todos los casos, alcanzar esas cotas de desempleo supondría superar sus máximos históricos.

Sin embargo, para que ese trasvase de la suspensión temporal de empleo al paro no se produzca, los gobiernos de las 6 mayores economías han destinado entre marzo y mayo unos 100.000 millones de euros a programas de suspensión de empleo. Sin embargo, a pesar de que varios de esos países han comenzado la desescalada de medidas de control de la pandemia, Bloomberg prevé que la recuperación de la actividad en la mayoría de negocios será lenta.

Así lo ha pronosticado en el canal de televisión de su grupo Sarah Hewin, economista jefe de Standard Chartered en Londres, que ha destacado que el paro “está aumentando a niveles que no hemos visto desde la Gran Depresión”, Sin embargo, Hewin ha pronosticado que “el desempleo se reducirá una vez que termine el confinamiento”, aunque recalcando que “es muy probable que las tasas de desempleo en toda Europa se mantengan muy altas durante algún tiempo“.(TB).