domingo 24 mayo 2020
Phoenix Mediossábado 23 mayo, 2020
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Buenos Aires(EFE).- Ingrid Catalán vive en una zona humilde de los alrededores de Buenos Aires, es madre de siete y su teléfono móvil echa humo estos meses, no porque reciba muchas llamadas, sino porque es la herramienta que tres de los pequeños tienen para hacer las tareas y recibir las clases de la escuela a distancia.

Para ver las múltiples realidades de Argentina, a veces basta con echar un vistazo a su vasto territorio, pero en otras ocasiones hay que hacer varios aumentos en el mapa sobre la capital y el amplio cordón urbano que la rodea, lugares donde la desigualdad económica golpea fuerte en un país en que cerca de la mitad de los niños vive por debajo de la línea de la pobreza.

Unicef Argentina estimó esta semana en su estudio sobre los efectos de la pandemia por COVID-19 que la pobreza infantil en el país escalará hasta el 58,6 % hacia fines del 2020.

UN CELULAR PARA INTENTAR EDUCARLOS A TODOS

En su casa del partido de La Matanza, una zona obrera del llamado conurbano bonaerense, Ingrid pasa “cuatro o cinco horas” al día ayudando a sus hijos en las tareas de la escuela, además de tener que sacar adelante el hogar durante la cuarentena obligatoria que rige desde el pasado 20 de marzo.

El curso en el hemisferio sur había empezado solo unos días antes y sus hijos -a los cuales se refiere en lenguaje inclusivo como “hijes” porque uno de ellos es trans- cambiaron a los profesores por un celular y los canales de televisión educativos gubernamentales y los cuadernillos que proporciona el Estado durante la pandemia.

“Tres llegan al celular mío, se va complicando por ese lado. Y en la zona donde estamos no hay wifi, descargar el contenido se complica”, afirma Ingrid en una conversación con medios internacionales, con Efe entre ellos, organizada por el Ministerio de Educación.

En declaraciones a Efe, el titular de esa cartera, Nicolás Trotta, desea que “ojalá” que las clases vuelvan en agosto, pero admite que la fecha todavía está en el aire, debido al actual aumento de la curva de casos de coronavirus en el país y en Sudamérica.

Argentina es uno de los países de la región menos golpeados por el momento, con 10.649 positivos y 433 muertes, pero el número de contagios se disparó en los dos últimos días, con el foco principal en el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA), formada por la capital y el conurbano, donde vive Ingrid.

“La verdad es que da miedo que vuelvan (a la escuela) y que se enfermen y que no tengan por ahí los mismos cuidados que uno tiene, da muchísimo miedo”, dice la madre.

Y remarca: “aparte que en esta zona es muy difícil que se cumpla la cuarentena porque hay muchas necesidades”.

EL GOBIERNO, CONSCIENTE DE LAS DESIGUALDADES

Trotta considera que deben ser “honestos sobre la realidad que transita” Argentina, porque si no “es muy difícil desplegar cualquier política pública educativa”.

“Sí, lo que nosotros tenemos, es una enorme expectativa de que pasado este momento tan complejo de la pandemia, nuestro Gobierno, iniciando un proceso de recuperación económica (…), nos permita transitar un proceso de desarrollo donde nuestra escuela y la educación pasen a ser un componente central de reconfigurar el futuro de la Argentina”, insiste.

El ministro opina que la desigualdad educativa pasa por “la desigualdad en el acceso a la tecnología”.

Para intentar ponerle solución a ello, este viernes el Gobierno anunció que entregará 70.000 ordenadores a estudiantes gracias a 21 millones de dólares repatriados, que estaban depositados en el Fondo Monetario Internacional (FMI).

Esa medida “excepcional” se toma porque, según un comunicado oficial, la pandemia “dejó al descubierto más que nunca la brecha digital”.

El Instituto para el Desarrollo Social Argentino (Idesa) aseguró en un informe que la mitad de estudiantes pobres no tienen ordenador en su casa.

ENSEÑAR A DISTANCIA EN UN PARAJE NATURAL EN LA PATAGONIA

Fuera del AMBA, las grandes ciudades argentinas presentan pocos casos nuevos de coronavirus y han empezado fases de mayor apertura económica, pero hay infinidad de parajes remotos en los casi tres millones de kilómetros cuadrados de Argentina a los que la pandemia no ha llegado.

Sin embargo, desde la Quebrada de Humahuaca hasta la helada Tierra del Fuego, todas las escuelas argentinas están cerradas -a excepción del colegio de la Base Esperanza de la Antártida-.

En un rincón de la Patagonia, a los pies de la cordillera de los Andes, está El Foyel (Río Negro, sur), y en su escuela rural se desempeña como docente Carlos Luna.

Con muchos alumnos dispersos y confinados en casas situadas entre montañas, terreno adverso para las telecomunicaciones e Internet, Luna se las ingenia desde hace dos meses para educar a sus alumnos, a medio camino de las funciones de un psicólogo.

Aparte de los cuadernillos que entrega el Gobierno y que han repartido, el ejercicio que más les ha resultado en esa zona de conectividad limitada son los audios que le piden a los estudiantes, sobre “cómo están anímicamente y que es lo que extrañan”.

El siguiente paso ideado es que sus alumnos se comuniquen por carta con otros de su misma edad de una escuela vecina.

HACIA UN FUTURO INCIERTO

Desde el Observatorio Argentinos por la Educación, Alejandro Artopoulos, autor de un informe sobre la actuación de los diversos países ante la pandemia, dice a Efe que la conclusión del mismo fue que “la mayoría de los países latinoamericanos han tenido una respuesta”.

Comenta que en general esa respuesta ha sido “analógica”, con contenidos en televisión, como Argentina, pero afirma que en el país hubo un “gran esfuerzo” por mantener la continuidad.

Artopoulos, director de Investigación Pedagógica en la Universidad de San Andrés, considera que en los países latinoamericanos “se potencian” los efectos del coronavirus sobre la educación, pero recalca que “es un problema mundial” y que los países avanzados también se enfrentan al desafío.

“Hay muy pocos países que ya funcionan de forma bimodal o multimodal”, afirma Artopoulos, que considera que la educación se encamina hacia un modelo, primero, marcado por el “distanciamiento social” y la asistencia a clase solo algunos días de la semana, y luego, que funcione “por proyectos”.

Para él, “va a haber muchos aprendizajes que no van a poder suceder por las desigualdades sociales en el acceso a las tecnologías”.

“Va a ser una de las variables que más va a explicar si se pierde un año o no”, asevera.

Para el ministro Trotta, si algo enseña la pandemia es que la escuela presencial es “irremplazable” porque es un lugar donde “se crea conocimiento todos los días”.


Phoenix Mediosmiércoles 20 mayo, 2020
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Buenos Aires (EFE).- Argentina está enfrascada en una peliaguda negociación para reestructurar bonos por 66.239 millones de dólares en manos de inversores privados, pero estos no son los únicos ni los mayores acreedores del país y ese volumen de títulos ni siquiera llega a un cuarto de la deuda total de la segunda economía suramericana.

¿Cuánto y a quiénes les debe Argentina?

De acuerdo a datos oficiales, la deuda pública del país ascendía a finales de abril pasado a 323.192,6 millones de dólares, cerca de un 89,5 % del PIB.

El mayor acreedor, lejos de ser los organismos internacionales o los tenedores de bonos, es el propio Estado argentino ya que un 40 % de la deuda es con agencias del sector público, un endeudamiento más sencillo de refinanciar.

Le sigue, en peso relativo, la deuda con acreedores privados, que representa un 37,3 % del total, pero disgregada en miles de inversores particulares e institucionales de Argentina y del exterior.

De esta porción, la deuda bajo actual negociación es sólo la de los títulos emitidos bajo ley extranjera.

En tanto, el endeudamiento con organismos multilaterales y el de tipo bilateral, con diversos países, es un 22,7 % del total, pero aquí sí hay un actor que destaca por sobre el resto, ya que el Fondo Monetario Internacional (FMI) es el acreedor externo al que más le debe Argentina, por préstamos a devolver que ascendían a 43.604 millones de dólares sobre finales de abril.

Un 78 % del toda la deuda pública argentina está nominada en moneda extranjera, principalmente en dólares, lo cual representa un constante desafío para un país sin acceso a los mercados internacionales para financiarse.

LA DEUDA EN EL CRACK DE 2001

La radiografía de la deuda pública argentina ha cambiado en ciertos aspectos desde el “default” de finales de 2001, cuando Argentina cayó estrepitosamente en cese de pagos en medio de una de las peores crisis políticas, económicas y sociales de su historia.

En ese momento, su deuda pública total ascendía a 144.279 millones de dólares, equivalente al 53,8 % del PIB, bastante menos del volumen y el peso que tiene ahora, aunque el porcentaje de la deuda en moneda extranjera era más elevado entonces, del 97 %.

El mapa de los acreedores también era diferente: cerca de un 22,5 % de la deuda era con organismos internacionales (la deuda con el FMI era entonces por unos 14.000 millones de dólares), mientras que casi un 70 % de la deuda estaba en manos de acreedores privados, un peso muy superior al que tienen actualmente.

LA DEUDA HACE DIEZ AÑOS

Tras el cese de pagos de 2001, Argentina reestructuró su deuda con los acreedores privados en 2005, cuando logró una adhesión a su oferta de canje del 76,15 %, un nivel que elevó hasta el 92,4 % cuando en 2010 reabrió la oferta y entraron más acreedores.

Luego de ese proceso, la configuración de la deuda pública argentina volvió a cambiar.

Para finales de 2010, el endeudamiento del país ascendía a 164.433 millones de dólares -la mitad que el volumen actual-, bajando la relación de la deuda sobre el PIB al 45,8 %, un ratio bastante inferior al de ahora.

También redujo el porcentaje de la deuda en moneda extranjera a un 59 % del total.

Y el peso de los acreedores privados también pasó a ser menor, del 38,5 % -un porcentaje muy similar al actual-, mientras que la deuda con organismos internacionales representaba un 11 % -sin deuda alguna con el FMI, tras cancelarla en su totalidad en 2006- y el endeudamiento con agencias del sector público nacional era del 47 %.

PERFIL DE LOS ACREEDORES PRIVADOS

Hace quince años, los acreedores privados constituían un grupo variopinto, desde bancos, fondos de inversión y hasta miles de bonistas individuales -sólo en Italia había unos 450.000 jubilados con títulos argentinos-, y muy disgregado geográficamente ya que el 38,4 % de la deuda a reestructurar estaba en Argentina, 15,6 % en Italia, 10,3 % en Suiza y 9,1 % en Estados Unidos, con porcentajes menores en Alemania, Japón y otros países.

Eso supuso un esfuerzo del entonces Gobierno de Néstor Kirchner (2003-2007) -con el actual presidente, Alberto Fernández, entonces al frente de la Jefatura de Gabinete- para establecer contactos y negociar con grupos dispersos de muy diversos intereses.

Pero, a la vez, debido a la falta de coordinación entre los acreedores, al gran porcentaje de inversores individuales más dispuestos a aceptar un canje ante la falta de poder de negociación y de recursos para litigar y al hecho de que una parte considerable de la deuda se encontraba en las carteras de administradoras de fondos de jubilación de Argentina manejadas por bancos con diálogo directo con el Gobierno, el resultado fue una alta adhesión a la propuesta de reestructuración.

Ahora el panorama es bastante diferente: los acreedores con los que Argentina negocia son mayoritariamente fondos de inversión, algunos muy poderosos, concentrados en Estados Unidos, coordinados entre sí y con experimentada asesoría legal.

Los actuales acreedores han conformados tres grandes grupos para hacer valer sus intereses en la negociación.

Por un lado, está el denominado Grupo de Titulares de Bonos de Canje, con casi una veintena de fondos que asegura tener el 15 % de los bonos a reestructurar emitidos en los canjes de 2005 y 2010.

El comité directivo de este grupo está compuesto por las firmas HBK, Monarch, Oaktree, Pharo, Redwood y VR Capital Group.

Otro bloque es el del Comité de Acreedores de Argentina (ACC, por su sigla en inglés), que en la negociación se ha aliado con los fondos Gramercy y Fintech Advisory, todos tenedores de bonos argentinos emitidos luego de 2016.

El tercer gran núcleo lo constituye el denominado Grupo Ad Hoc de Tenedores de Bonos, integrado por una decena de fondos, entre ellos, Blackrock, Fideliity y Ashmore.

Este grupo dice poseer en forma conjunta un 16 % de los títulos emitidos en los canjes de 2005 y 2010 y un 32 % de los bonos emitidos luego de 2016.

UN FMI CON “SENTIDO COMÚN”

Una vez que reestructure la deuda de ley extranjera en manos de privados, Argentina pretende abrir negociaciones formales con el FMI con el objetivo de aplazar por tres años los vencimientos con el organismo.

La abultada deuda se generó por un acuerdo de auxilio financiero firmado en 2018 por el Gobierno de Mauricio Macri (2015-2019) con el Fondo, por entonces liderado por Christine Lagarde.

El pacto, con duras metas fiscales, preveía préstamos totales por un récord de 56.300 millones de dólares, de los cuales llegaron a desembolsarse 44.220 millones.

El Gobierno de Fernández ha cuestionado severamente ese acuerdo, pero destaca el cambio que ha supuesto la llegada de Kristalina Georgieva a la conducción del organismo.

El FMI, que, según Fernández, ahora “lee con sentido común la economía” y dejó de ser “dogmático”, ha apoyado a Argentina en su intención de reestructurar la deuda con acreedores privados y ha señalado que el país suramericano debe lograr un alivio en el servicio de la deuda en moneda extranjera de entre 55.000 y 85.000 millones de dólares en los próximos diez años.


Phoenix Mediosmartes 28 abril, 2020
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México (EFE).- BBVA urgió este martes al Gobierno mexicano a adoptar un paquete fiscal que represente 6 % del PIB para sortear una contracción económica de hasta 12 % por la crisis del coronavirus, que podría llevar a perder hasta 1,5 millones de empleos.

“Es urgente y necesario una respuesta fiscal que proteja el empleo, de lo contrario vamos a tener daños más permanentes que, lamentablemente, van a afectar las condiciones de vida de una franja importante de la población”, expuso Carlos Serrano, economista jefe de BBVA México.

La economía mexicana decrecería entre 6 % y 12 % este año por la contingencia del COVID-19, según BBVA, que tiene como “pronóstico puntual” una caída del 7 %.

Si la economía cayese un 7 % la pérdida de empleos sería de entre 893.000 y 1,08 millones, indicó el banco.

Recuperar estos puestos de trabajo podría tardar hasta 2023 de no concretarse los apoyos necesarios, advirtió Serrano.

El paquete de reactivación económica del presidente Andrés Manuel López Obrador representa apenas el 0,7 % del PIB, lo que coloca a México detrás del resto de países de América Latina y el Caribe, salvo Bahamas, citó el economista con base en datos del Fondo Monetario Internacional (FMI).

El especialista cuestionó la austeridad del mandatario, al argumentar que de cualquier manera la deuda llegaría este año a una proporción de 54,2 % del PIB, casi 10 puntos porcentuales más que el 44,7 % actual.

“Hoy contener el gasto, hoy una política de austeridad, no es responsabilidad fiscal, es irresponsabilidad fiscal. Una política de austeridad fiscal y contención del gasto va a hacer que el país tenga una trayectoria de deuda más comprometida hacia el futuro”, declaró Serrano.

Por estas razones, pese a prever un repunte de 2,9 % del PIB para el 2021, vislumbró que México tendrá “la recuperación más débil de América Latina”.

CAE CONSUMO E INVERSIÓN

Ante la pandemia del coronavirus, el consumo privado ha decrecido 22,4 % en abril, con una caída superior al 80 % en turismo pese a un aumento del 10 % en alimentos por las compras de pánico, informó el economista jefe de BBVA México.

Además, la salida de capitales extranjeros alcanzó los 9.000 millones de dólares entre marzo y abril, mencionó con base en datos del Banco de México, una cifra superior a la de la crisis financiera de hace una década.

Con esta tendencia, BBVA México estimó una caída anual de 7,1 % en el consumo privado y un descenso del 20,6 % en la inversión privada para 2020.

Asimismo, calculó un decrecimiento anual de la producción industrial cercano al 2,5 % y de casi 8 % en la inversión fija bruta.

Por otro lado, pronosticó una caída cercana al 20 % en las remesas que se envían desde Estados Unidos.

El economista destacó tres fuentes de incertidumbre para estos pronósticos: la duración de la pandemia, el efecto que tendrá sobre la economía de Estados Unidos y la respuesta del Gobierno de México.

Aun así, reafirmó las consecuencias históricas de la crisis. “Vamos a ver una contracción en la economía del país más pronunciada que la que vimos en el año 2009 y posiblemente la caída más pronunciada en la economía del país desde la Gran Depresión de los años 30 del siglo pasado”, comentó.

México suma al momento 15.529 casos de COVID-19 y 1.434 fallecidos. El país decretó la semana pasada la fase máxima de contagios y espera un pico de casos del 8 al 10 de mayo.

Para frenar la pandemia, las autoridades federales han extendido hasta el 30 de mayo la paralización de actividades no esenciales y el distanciamiento social, si bien la cuarentena no es obligatoria para no afectar a los millones de empleados en la economía informal.


Phoenix Mediosdomingo 19 abril, 2020
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México (EFE).- Como ya sucedió hace una década con la Gran Recesión, millones de mexicanos podrían caer de nuevo en la pobreza debido a la crisis económica que detonará la pandemia del COVID-19, alertó este domingo el titular del Coneval, José Nabor Cruz, organismo encargado de evaluar la pobreza.

En una entrevista con Efe, el secretario ejecutivo del Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval) explicó que en la crisis financiera de 2008 a 2010 “hubo un aumento de tres millones de pobres”, llegando a los 52,8 millones en 2010.

Si bien es “complicado” hablar de la cifra exacta de mexicanos pobres al finalizar la crisis, Cruz sí consideró que hay una “analogía” con la realidad actual y la de hace una década, y ello llevará a una aumento en “pobreza moderada”, más no la extrema.

México acumula al momento 7.497 casos y 650 fallecidos de COVID-19, si bien las autoridades estiman que en mayo se registrará el pico de casos.

A falta de la formalización de un consejo de expertos, el Gobierno mexicano decretó hasta el 30 de mayo la emergencia sanitaria y el cierre de todas las actividades no esenciales, si bien no ha impuesto cuarentena absoluta por la gran informalidad.

El impacto en un país con una economía débil -el PIB se contrajo 0,1 % en 2019- será muy sustancial.

Los empresarios estiman la pérdida de millones de empleos formales e instituciones como el Fondo Monetario Internacional (FMI) estiman que el PIB retrocederá un 6,6 %.

LUCHA CONSTANTE CONTRA LA POBREZA

México lleva décadas luchando contra la pobreza. Entre 2008 y 2019 el porcentaje de personas pobres ha descendido levemente, del 44,4 % en 2008 al 41,9 % en 2018.

Mientras que en números absolutos, la cifra de personas pobres aumentó desde los 49,5 millones hasta los 52,8 millones, según el Coneval.

En medio, ha habido varios cambios de gobierno y distintas medidas sociales para frenar la enorme desigualdad.

Todo ello ha resultado insuficiente y las crisis mundiales lo prueban. Y la clave es, explicó, la “debilidad del mercado laboral” nacional.

LA INFORMALIDAD, EL GRAN OBSTÁCULO

Para Cruz, el principal obstáculo que pueden enfrentar ahora los mexicanos en esta crisis ‘sui géneris’ es la carencia alimentaria, los riesgos inflacionarios y el aumento de la informalidad, que hoy representa el 56,2 % del total de empleados.

“Son algunas de las variables en las que podamos ver desafortunadamente retrocesos” de los últimos años, apuntó.

Si bien el Ejecutivo ha apremiado a todas las empresas a evitar despidos, la realidad ya da señales peligrosas.

De un universo de 20,6 millones de empleos formales, el país perdió 346.878 trabajos formales del 13 de marzo al 6 de abril, cuando apenas empezaba la crisis.

En este contexto, Cruz valoró positivamente una posible rápida recuperación del turismo -que aporta 8,7 % del PIB- porque podría reducir la informalidad.

“Las actividades en sector servicios, comercial y puntualmente turísticas que se puedan recuperar en el segundo semestre del año podrán contener este aumento de actividades informales y la pérdida de empleo”, dijo.

UN POSIBLE BOTE SALVAVIDAS

Ante un escenario catastrófico entran en juego los apoyos oficiales. Precisamente, uno de los caballos de batalla del presidente Andrés Manuel López Obrador, quien arribó a la Presidencia de México con un mensaje claro: “Primero los pobres”.

El 5 de abril, el líder izquierdista dio fe de ello al anunciar un polémico plan de reactivación en el que prometió dos millones de nuevos empleos y, sobre todo, una lluvia de ayudas.

“En suma, los programas sociales y de desarrollo promovidos por el Gobierno este año llegarán a 22 millones de beneficiarios”, dijo entonces. Entre otros puntos, adelantó por varios meses el pago de la pensión universal a adultos mayores.

Este sábado, en un nuevo mensaje a la nación, aseguró que sus ayudas arribarán al 60 % de la población, “los más necesitados”.

Aunque criticados por ciertos sectores, estas ayudas pueden suponer un salvavidas para muchísimos.

“El fortalecimiento de los programas sociales y de las transferencias monetarias que han estado realizando en las ultimas semanas son, insisto, una buena opción sobre todo para los hogares que reportan mayor pobreza extrema”, explicó el titular de Coneval.

El experto consideró este un mecanismo de “contención” junto con el empleo, y deseó que estas ayudas, en concordancia con los gobiernos estatales, apunten sobre todo hacia esas ciudades o regiones con gran informalidad.

ATENCIÓN MÉDICA

Uno de los factores que evalúa el Coneval es el acceso a los servicios de salud. “20,2 millones de mexicanos tienen o reportan la carencia por acceso a los servicios de salud”, dijo.

Este vector enumera quién está afiliado a una entidad de salud pública o privada, y quién no en este país de unos 126 millones de habitantes.

Esta cifra podría haber cambiado en estos últimos meses, puntualizó el experto. Ello debido a la promesa oficial de un acceso a la salud universal y a la reciente creación del Instituto de Salud para el Bienestar (Insabi), que tiene este fin.

Entre tanto, México se prepara para el pico máximo de contagios en medio de críticas por falta de insumos y protocolos médicos.


Phoenix Mediosjueves 16 abril, 2020
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Buenos Aires(EFE).- El Gobierno de Argentina anunció este jueves que la oferta de reestructuración de bonos bajo legislación extranjera que presentará este viernes a acreedores privados contendrá una quita del 5,4 % sobre el capital y del 62 % sobre los intereses y un período de gracia de tres años.

“Hay un consenso en que hoy Argentina no puede pagar nada”, sostuvo el ministro de Economía argentino, Martín Guzmán, en una reunión con el presidente argentino, Alberto Fernández, y gobernadores de todo el país, para dar detalles de la oferta de canje de deuda.

El Gobierno de Fernández planeaba inicialmente lanzar la oferta de canje de títulos por casi 70.000 millones de dólares en la segunda semana de marzo con vistas a cerrar el período de adhesión a finales de ese mes, pero el proceso se vio demorado por la conmoción financiera global desatada por la pandemia de coronavirus.

Guzmán indicó que en este tiempo se mantuvieron conversaciones con los acreedores, pero dijo que persisten las diferencias de criterio sobre la sostenibilidad de la deuda argentina.

En este sentido, apuntó que los acreedores exigen un mayor ajuste fiscal, algo que Argentina no está dispuesta a convalidar.

“Es algo que nosotros no vamos a permitir. Hay un límite de hasta dónde se puede ir. Ese límite es la oferta que Argentina está presentando en el día de mañana”, afirmó el ministro.

DETALLES DE LA OFERTA

Guzmán adelantó que la oferta implica un período de gracia de tres años, con lo cual Argentina empezaría a pagar recién en 2023, con un tasa inicial del 0,5 %, que se incrementará paulatinamente hasta un interés promedio del 2,33 %.

Indicó que la oferta conlleva además una mayor reducción de intereses que de capital.

En este sentido, la propuesta implica reducir el capital en 3.600 millones de dólares, lo que equivale a una quita del 5,4 % sobre el stock adeudado, y los intereses en 37.900 millones de dólares, lo que equivale a una quita de intereses del 62 %.

El período de suscripción a la oferta será de veinte días.

“Es un período en el cual va a haber gente jugando muy fuerte. Aquí hay muchos intereses en juego y las voces de nuestros acreedores, que obviamente buscan que Argentina pague más de lo que puede pagar, van a estar resonando y va a ser muy importante que nosotros, como sociedad, tomemos el compromiso de estar unidos sobre esta oferta”, dijo Guzmán.

DEUDA CON EL FMI

Por otra parte, Guzmán dijo que Argentina tampoco puede afrontar en estos momentos su deuda por 44.000 millones de dólares con el Fondo Monetario Internacional (FMI).

“Continuaremos trabajando con el FMI de forma constructiva, como viene ocurriendo, para tener un nuevo programa que implique que Argentina no tenga que hacer ningún desembolso de pagos de capital adeudado al Fondo en los próximos tres años”, sostuvo.

Destacó que el FMI ha evaluado cuál es la capacidad de pago de Argentina y que la conclusión del organismo guarda “fuertes similitudes” con la evaluación que hace el país suramericano.

“Hay consenso en el hecho de que Argentina hoy no puede pagar nada, no está en una situación en la que hoy eso se pueda sostener. No sólo hoy no puede pagar nada, sino que durante ciertos años no puede pagar nada. Hay consenso en que tiene que haber una reducción fuerte de la carga de deuda”, apuntó Guzmán.

 


Phoenix Mediosjueves 16 abril, 2020
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Buenos Aires (EFE).- El ministro de Economía de Argentina, Martín Guzmán, expresó este jueves su apoyo a la iniciativa del Fondo Monetario Internacional (FMI) y del Banco Mundial de condonar deuda de los países más pobres ante la pandemia de coronavirus, informó el Ministerio.

“La crisis afecta de manera desigual a los países. Argentina enfrenta importantes restricciones, sin acceso al crédito. Damos la bienvenida a la iniciativa del FMI y Banco Mundial de condonar la deuda a los países más pobres”, señaló el ministro durante la Reunión Plenaria del Comité Monetario y Financiero Internacional del FMI, en la que participó hoy por videoconferencia.

Guzmán defendió que la suspensión de los pagos de deuda se haga “a fin de que esos fondos puedan ser redirigidos al combate de la pandemia y a atacar los efectos económicos de las medidas sanitarias”, según el comunicado de Economía

“Estamos atravesando una crisis de enorme magnitud, la más severa desde la Gran Depresión de 1930”, agregó el ministro, quien agradeció al FMI “por preservar en su agenda de trabajo el tema de resolución de deuda”.

Además pidió “tener en cuenta que la sustentabilidad de deuda será crítica para la recuperación económica de los países afectados”, por lo que “los esfuerzos en este sentido tienen que ser exhaustivos e incluir al sector privado”.

“La crisis no respeta fronteras y se propaga tan rápido como el COVID-19. Tenemos que aprender los unos de los otros. Necesitamos flexibilidad para adaptarnos a medida que la crisis evoluciona”, concluyó.

El Gobierno de Argentina se encuentra en un proceso de diálogo con acreedores privados con vista a una reestructuración de la deuda, cuya concreción se ha visto demorada por la tensión financiera global desatada por la pandemia de coronavirus.

El Gobierno anunciará esta tarde la oferta que presentará a los acreedores para reestructurar 83.000 millones de dólares de deuda contraída bajo ley extranjera, con la que se quiere lograr un acuerdo y evitar que el país, que lleva dos años en recesión, caiga en cese de pagos.

Asimismo se encuentra en negociaciones formales para el pago de la deuda que el país mantiene con el FMI, por unos 44.000 millones de dólares, que corresponden al préstamo otorgado a Argentina en 2018, durante el Gobierno de Mauricio Macri (2015-2019), cuando estalló una recesión que aún continúa.


Phoenix Mediosmiércoles 15 abril, 2020
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Berlín (EFE).- El Gobierno federal y los “Länder” alemanes decidirán este miércoles si mantener o comenzar a relajar las restricciones impuestas para frenar la pandemia de coronavirus, con una tendencia a la baja en la cifra de nuevos infectados.

La canciller alemana, Angela Merkel, y los jefes de Gobierno de los 16 estados federados mantendrán a partir de las 14.00 hora local (12.00 GMT) una videoconferencia para consensuar una hoja de ruta de vuelta a la normalidad de acuerdo con las recomendaciones de los expertos.

Según los datos del Instituto Robert Koch, centro nacional de referencia en epidemiología, el número de nuevos casos en las últimas 24 horas es de 2.486, con lo que el total de infectados registrados se sitúa en las 127.584 personas.

Por su parte, la cifra de muertos por la COVID-19 se eleva a 3.254 tras un incremento diario de 285. Los recuperados son ya en torno a 72.600, con el alta de unos 4.500 pacientes en las últimas 24 horas.

La Universidad John Hopkins, con un método de recolección de datos más dinámico, computa 132.210 infectados y 3.495 muertes por el Sars-Cov2 y sitúa a Alemania como el cuarto país con más casos, por detrás de Estados Unidos, España e Italia.

Pesará asimismo en el debate el informe de la Leopoldina, el máximo organismo científico de Alemania, que difundió este lunes su opinión en un documento de 12 páginas en el que abogó por una vuelta gradual a la normalidad y el mantenimiento de ciertas medidas preventivas, como el uso masivo de mascarillas.

Otro elemento es la economía. Los daños del parón serán graves según el Fondo Monetario Internacional (FMI), que estimó este martes que el producto interior bruto (PIB) de la mayor economía europea se contraerá este año un 7 %.

A cambio, el sistema sanitario ha evitado el colapso. Según datos recopilados por el diario Tagesspiegel, en la actualidad hay 2.532 camas ocupadas en unidades de cuidados intensivos, por las 9.535 que permanecen libres y disponibles en todo el país.

En los países del entorno europeo se están empezando a desplegar estrategias de relajación de las restricciones, con Austria y Dinamarca reactivando de forma progresiva y con muchas precauciones la actividad en colegios y pequeños comercios.

Merkel, que ejerce en este asunto un papel de coordinación porque las restricciones son competencia de los “Länder”, ha pedido en repetidas ocasiones “paciencia” y “disciplina”, y evitado definir un marco temporal concreto para la retirada de las medidas extraordinarias.

Una clara mayoría de los ciudadanos -un 64 %, según una encuesta reciente de la televisión pública ARD- aprueba la gestión del Gobierno alemán de gran coalición en este la crisis.

El bloque conservador de la canciller tiene ahora una estimación de voto del 37 %, su mejor porcentaje en lo que va de legislatura.


Phoenix Mediosmartes 31 marzo, 2020
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Washington (EFE).- La pandemia del COVID-19 provocará “sin duda una recesión muy importante” en América Latina este año, ya que a sus “condiciones preexistentes” de bajo crecimiento se suma el severo impacto en China y EE.UU., alertó este martes el presidente del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), Luis Alberto Moreno.

“A América Latina le va a pasar lo que le ocurre a la gente a la que más le afecta el virus, que son aquellos que cuentan con condiciones preexistentes. Latinoamérica, lamentablemente, estaba con condiciones preexistentes en un entorno de bajo crecimiento. Y, obviamente, este shock tanto de oferta como demanda va a afectar mucho”, subrayó Moreno en una entrevista telefónica con Efe.

“Esto va a significar sin duda una recesión muy importante en América Latina. ¿Qué tan importante? Eso depende de qué tan rápido logramos aplanar la curva y volver a que prendan las economías”, agregó.

Aunque el BID no realiza proyecciones específicas, apuntó que los cálculos más recientes de la institución, de hace cuatro semanas, apuntaban a que “cada punto de caída del crecimiento de la economía de China, Latinoamérica se veía afectada en seis décimas”.

“Pero obviamente eso era cuando el contagio venía fundamentalmente por el lado chino. Hoy en día el contagio viene por todas las economías del mundo. Por supuesto, la norteamericana, que es la más importante; las economías europeas, lo que esto hace a la inversión”, enumeró Moreno, quien preside el BID desde 2005 y dejará el cargo a finales de año.

Las últimas previsiones del Fondo Monetario Internacional (FMI), publicadas en enero, contemplaban un crecimiento económico en América Latina para 2020 del 1,6 %, después apenas registrar un 0,1 % el pasado año.

Este lunes el Banco Mundial pronosticó que la expansión de la actividad económica en China sería de entre un 2,3 % en el escenario base, hasta apenas un 0,1 % en el más negativo, lo que supone un brusco frenazo al crecimiento del 6,1 % registrado en 2019.

Moreno destacó, además, el reto añadido que supone retomar la actividad tras el súbito parón por la pandemia.

“Las economías no es como de ‘on y off’. Se ha venido paralizando por cuenta de las decisiones que se están tomando, pero volver a prender las economías va a ser el tema más difícil”, sostuvo.

En Latinoamérica, los casos confirmados superan los 15.000, aunque la tendencia es al alza, de acuerdo al mapa mundial que muestra la evolución en tiempo real de la pandemia, elaborado digitalmente por la Universidad de Johns Hopkins de Estados Unidos.

Brasil sigue siendo el que mayor número de casos registra con 4.579, seguido por Chile (2.449), Ecuador (1.962), México (993), Panamá (989), Perú (950), Argentina (820) y Colombia (798), y según El BID cuenta con 3.000 millones de dólares en fondos de emergencia disponibles para encarar la pandemia.

A los que hay que añadir, informó Moreno, 9.000 millones que son la programación ordinaria y “que cada país está repensando hacer uso de esos recursos ya que “como es natural las demandas son enormes”.

Asimismo, dispone de 5.000 millones de dólares por el lado de BID Invest, la ventanilla para el sector privado.

“Es cierto que a América Latina le llega esto como hacia el final, y eso permitió que varios países tomasen decisiones de encierro, y muchos aprovecharon la coyuntura de que estaba de por medio la Semana Santa, de tal manera que con eso se pudo cumplir con la cuarentena que recomiendan los expertos”, agregó.

Pero, reconoció, “ninguna parte del mundo estaba preparada para esto” al ser “un virus que supera la capacidad sanitaria de todos los países, por el enorme (número) de personas que tienen que acudir a los hospitales”.

A juicio de Moreno, lo más importante ahora “es reforzar los sistemas de sanidad”, ya que como en el resto del mundo hay escasez de equipamiento médico; apoyar a los más vulnerables y respaldar a la pequeña y mediana empresa en estos meses díficiles.

En las últimas semanas, además, se ha registrado “en los mercados emergentes una gran salida de capitales, lo que significa que los problemas de liquidez solo se han agudizado”.

Por último, Moreno lamentó que la magnitud de la pandemia ha supuesto “un quiebre en la cooperación internacional”, al recordar que muchos países productores de material médico han prohibido sus exportaciones con el ánimo de proteger a sus ciudadanos.

“Espero que cuando todo esto pase y haya cabeza fría volvamos un poco a pensar que se requiere más multilateralismo y no menos”, concluyó.

El BID, fundado en 1959 y con sede en Washington, es la principal institución de desarrollo de América Latina y el Caribe.


Phoenix Mediosmartes 31 marzo, 2020
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París(EFE).- Francia quiere que el G20 decida “una ayuda masiva e inmediata” para los países en desarrollo, en particular los africanos, que se van a ver confrontados a la crisis sanitaria del coronavirus y al impacto económico que ya se está dejando sentir.

El ministro de Economía y Finanzas, Bruno Le Maire, explicó a la prensa que va a lanzar “un llamamiento a la solidaridad para los Estados más frágiles” durante la teleconferencia con sus homólogos del G20 este martes, con un aumento de las líneas de crédito y una moratoria en el reembolso de la deuda.

Por una parte, se trataría de incrementar a 500.000 millones de dólares los llamados derechos especiales de giro (DTS) del Fondo Monetario Internacional (FMI) y la movilización de una línea de crédito rápido

Por otra, una moratoria para el pago de la deuda que “podría ser una primera etapa para aliviar a esos estados”, según Le Maire.

El ministro francés subrayó su “gran preocupación” por la situación de los países en desarrollo, y en particular de los africanos.

La razón es que antes incluso de verse afectados de lleno por la epidemia de la COVID-19, están viendo cómo se reducen sus exportaciones de materias primas y, sobre todo, por el desplome del precio del petróleo, que se sitúa por debajo de los 25 dólares el barril.

Le Maire recordó que para un país como Chad, el petróleo representa el 60 % de sus exportaciones.

El ministro francés justificó el dispositivo de ayuda que propone al G20 para que “los Estados más frágiles del planeta no sean las primeras víctimas de la crisis del coronavirus”.


Phoenix Mediossábado 28 marzo, 2020
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Quito (EFE).- El presidente ecuatoriano, Lenín Moreno, anunció este sábado que le solicitó al Banco Mundial (BM) un plan de financiación rápido por 500 millones de dólares para atender la difícil situación social provocada por el contagio del COVID-19 en el país.

Moreno, en un mensaje de Twitter, indicó que conversó con el director gerente del BM, Axel van Trotsenburg, para solicitarle la financiación que será destinada a programas sociales y productivos.

“Hablé de un financiamiento rápido de 500 millones (de dólares) para programas sociales y productivos. ¡Tenemos un gran proyecto de reactivación económica para mantener el empleo y mejorar la calidad de vida de los afectados por esta crisis!”, escribió Moreno.

El director gerente del organismo multilateral, en respuesta al mandatario, ratificó el apoyo que prevé brindar a Ecuador y a su programa de reformas.

“Tuve una conversación muy constructiva con Lenin y le reiteré el fuerte apoyo de Banco Mundial al programa de reforma del Ecuador”, escribió Van Trotsenburg, en un mensaje de Twitter replicado por el mandatario ecuatoriano.

El Gobierno de Ecuador prevé contar con entre 2.000 y 2.500 millones de dólares de los organismos multilaterales para atender la emergencia por el coronavirus y proyectar la recuperación económica que demandará la pandemia.

El pasado lunes, el Fondo Monetario Internacional (FMI) dijo que estudiaba el pedido de Ecuador para acceder a un crédito bajo la modalidad de Instrumento de Financiamiento Rápido (IFR), destinado a atender la emergencia sanitaria por el coronavirus y la caída drástica del precio del petróleo.

“El Gobierno de Ecuador expresó su intención de buscar nuestro apoyo financiero a través del Instrumento de Financiamiento Rápido (IFR) del Fondo” y, ante ello, “nuestro equipo está trabajando rápidamente para responder a esta solicitud”, de modo que el Directorio del FMI “pueda considerar” tal petición, señaló en un comunicado la directora gerente del organismo, Kristalina Georgieva.

Además, mencionó que de forma paralela el FMI trabaja con las autoridades ecuatorianas en un nuevo acuerdo respaldado por el Fondo, “que se basa en el marco del Servicio Ampliado” de Financiación (SAF), un convenio crediticio en ejecución por 4.200 millones de dólares, que ata créditos con varios multilaterales por otros 6.000 millones.

El pronunciamiento de la directora gerente del FMI se dio de manera paralela al anuncio que hiciera el ministro ecuatoriano de Economía, Richard Martínez, en el sentido de que Ecuador se aprestaba a pagar unos 320 millones de dólares de sus bonos 2020, lo que le permitía liberar unos 2.000 millones de sus fuentes habituales de financiación.

El ministro señaló que se gestionaban operaciones con otros organismos multilaterales y que se preveían obtener de 1.000 a 1.500 millones de dólares de financiación bilateral, especialmente con China.

Asimismo, las autoridades ecuatorianas han destacado la cooperación internacional de varios organismos mundiales y de países amigos para encarar la pandemia.

Justamente, la compañía minera china ECSA, que opera una mina de cobre en el sureste de Ecuador, anunció este sábado que aportará unos 150.000 dólares en equipos e insumos médicos para apoyar la emergencia sanitaria en esa región del país.

“Este rubro económico comprende la entrega de insumos de bioseguridad como mascarillas N95 y quirúrgicas, gel de alcohol, jabones, guantes quirúrgicos, termómetros infrarrojos, bombas termonibulizadoras para fumigación, entre otros”, informó en un comunicado la operadora.



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