viernes 30 octubre 2020
Phoenix Medioslunes 12 octubre, 2020
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Panamá (EFE).- Panamá agregó este lunes 489 nuevos casos de la COVID-19 y 11 defunciones, para llegar a un total de 120.802 contagios confirmados y 2.502 fallecimientos por la enfermedad en 219 días de pandemia en el país, que sigue avanzado en su proceso de reapertura gradual.

El Ministerio de Salud (Minsa) reportó que los hospitalizados suman 800, de ellos 679 en sala general y 121 en Unidades de Cuidados Intensivos (UCI).

En aislamiento en sus hogares con cuadros leves permanecen 20.364 personas, en tanto que otras 461 han sido llevadas a hoteles que de forma temporal están funcionando como hospitales.

Panamá ha aplicado hasta ahora, desde que el 9 de marzo pasado descubrió su primer caso de contagio, 548.807 pruebas de detección de la COVID-19, con 4.072 nuevos test en las últimas 24 horas, que arrojan una positividad de 12 %.

Los test por millón de habitantes ascienden a 128.271 en el país, que tiene una letalidad por COVID-19 de 2,1 %, una de las más bajas de la región.

Las muertes por la enfermedad de acuerdo con el rango de edad se concentran entre las personas de 60 a 70 años (1.205) y las mayores de 80 (626).

Asimismo, las provincias de Panamá, donde está localizada la capital, y la contigua de Panamá Oeste, se mantienen como las zonas del país con más incidencia de contagios confirmados con 59.185 y 20.907, respectivamente.

Por ello, en ambas provincias sigue vigente un toque de queda nocturno y una cuarentena total los días domingos que busca frenar la propagación del virus.

Aún así, y pese a los riesgos de la pandemia en desarrollo que las autoridades reconocen, Panamá entró este lunes en una reapertura de nuevas actividades económicas hacia una “nueva normalidad” con la reactivación de la aviación internacional y el turismo, entre otras, aunque limitada con restricciones a la movilidad.

El Minsa señaló que estará vigilantes para que se respeten las normas de bioseguridad y los protocolos dispuestos para “lograr el éxito de estas reaperturas y lograr la recuperación de la economía, sin afectar la salud de la población”.

El presidente, Laurentino Cortizo, encabezó el acto en el que se hizo oficial la reapertura del Aeropuerto Internacional de Tocumen, el principal del país y centro de conexiones regional, marcado con la llegada del primer vuelo procedente de Brasil y la salida del primero hacia Bolivia.

En el marco de la apertura de la terminal aérea se lanzó la iniciativa “Panamá Best Practice”, que busca medir y promover las prácticas seguras “ubicando al país como uno de los más responsable en materia de protocolos de bioseguridad” dentro de los principales destinos turísticos y segmentos del mercado, según la información oficial.

La viceministra de Salud, Ivette Berrío, dijo que “esta iniciativa fortalece las acciones de que el país sea uno de los que implementa las medidas sanitarias de forma segura”, y que el Minsa “estará vigilante del cumplimiento de todas las medidas establecida para la seguridad de todos, tanto nacionales como extranjeros”.


Phoenix Mediossábado 10 octubre, 2020
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Panamá(EFE).- Panamá sumó este sábado 825 nuevos casos de la COVID-19 y 8 muertes, que hacen un total de 119.666 contagios confirmados y 2.482 defunciones por la enfermedad en 217 días de pandemia.

El Ministerio de Salud (Minsa) informó que los hospitalizados suman 836, de ellos 724 en sala general y 112 en las Unidades de Cuidados Intensivos (UCI).

Aislados en su domicilio con cuadros leves permanecen 20.366 personas, y otras 430 en hoteles que funcionan como hospitales.

Panamá, desde el 9 de marzo pasado que se descubrió el primer contagio, ha aplicado 540.1175 pruebas de detección de casos de la COVID-19, con 7.029 nuevos test en las últimas 24 horas, que arrojan una positividad de 11,7 %.

Los test por millón de habitantes ascienden a 126.253 en Panamá, que tiene una letalidad por la COVID-19 del 2,1 %, de las más bajas de la región.

Las defunciones según con el rango de edad se concentra entre las personas de 60 a 70 años (1.195) y mayores de 80 (621).

Las zonas del país con más contagios siguen siendo las provincias de Panamá, donde está la capital, y la aledaña de Panamá Oeste, con 58.859 y 20.594, respectivamente.

El país centroamericano, en plena reapertura económica por una mejora en los índices pandémicos, promulgó el jueves los decretos con nuevas medidas de reactivación económica a nivel nacional y de movimiento de personas a partir del próximo lunes.

El presidente del país, Laurentino Cortizo, pidió hoy a la población “que nos cuidemos” cumpliendo con las medidas de bioseguridad, para evitar un repunte de casos que lleve nuevamente a un confinamiento.

“Nosotros no queremos tomar decisiones para regresar a un confinamiento, los pasos hacia atrás a mí no me gustan, me gustan es los pasos hacia adelante, pero si tengo que tomar decisiones las voy a tomar como presidente”, advirtió el mandatario.

El lunes se reactivarán hoteles, moteles, hoteles rurales, sitios de hospedajes y servicios complementarios, y las piscinas a un 25 % de su capacidad.

También las actividades turísticas, transporte no esencial (recreativos y turismo), industrias Creativas y culturales, academias de música, arte y danza, cines, teatros, museos, galerías y sitios turísticos de estructuras cerradas, al 50 % de su capacidad, y la aviación internacional.

Las mismas operarán todos los días, con excepción de los horarios de toque de queda y en los lugares donde se estableció cuarentena total.

Las autoridades destacaron este sábado que se han reforzado las intervenciones en el sistema público sanitario para abordar el tema de salud mental es una prioridad del Minsa, “más durante estos meses de pandemia”.

En los últimos meses se han dado atenciones de salud mental que están vinculadas a trastornos de ansiedad, las alteraciones en los patrones de sueño, alimentación, miedo, cambios de humor, entre otras.

El abuso físico, sicológico y sexual también están ligados a los trastornos de salud mental, lo cuales generan en las personas temor, ansiedad, angustia y depresión.

Por ello, el empeño es en mejorar la atención y enfocarse en la prevención y atención oportuna, a través de plataformas digitales, líneas de atención y redoblando la dotación de recursos a centros de atención médica como el Instituto de Salud Mental, de acuerdo con la información oficial.


Phoenix Medioslunes 14 septiembre, 2020
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Panamá (EFE).- Panamá suspendió desde este lunes la restricción de movilidad por género y suavizó el toque de queda instaurado para frenar la propagación de la COVID-19, unas medidas polémicas que generaron duras críticas hacia el Gobierno, por promoverlas, y a la Corte Suprema de Justicia, por su supuesta inacción.

Hombres y mujeres podrán compartir nuevamente a partir de hoy la calle, después de muchos meses, libremente y sin restricciones de horario, y con el inicio diario del toque de queda trasladado de las 19.00 a las 23.00 hora local, como antes, hasta las 5.00 de la madrugada.

Este es un paso más dentro del cronograma de reapertura gradual anunciado a finales de agosto por las autoridades a raíz de la mejora de los índices pandémicos tras una oleada de casos, que comenzó en junio y colocó a Panamá entre los países más afectados de la región por la COVID-19, que hasta ahora ha contagiado a 101.745 personas y matado a otras 2.166 en este país.

El Gobierno del presidente Laurentino Cortizo mantiene una campaña para que los ciudadanos observen con rigor las medidas de bioseguridad, y ha sostenido que ante un eventual nuevo crecimiento incontrolable de casos se restablecerán las restricciones, como ya ocurrió en inicios de junio luego de un primer intento de apertura.

Las autoridades de Salud han dicho que la mejora en la trazabilidad, las medidas de restricción oportunas y el comportamiento ciudadano han permitido frenar el ritmo de propagación del nuevo coronavirus.

En un recorrido por la capital panameña este lunes Efe pudo constatar que tanto hombres como mujeres transitaban con cautela usando mascarilla y manteniendo el distanciamiento físico, y al menos en la mañana no se vieron aglomeraciones de personas.

Este escena no es nueva, puesto que miles de salvoconductos (desde este lunes innecesarios ya) emitidos por las autoridades para los trabajadores de los sectores que nunca pararon, como alimentos, seguridad, sanidad y transporte, siempre mantuvieron gente en las calles, incluidos los trabajadores informales que viven de lo que obtienen día a día.

POLÉMICA RESTRICCIÓN POR GÉNERO

Desde el pasado 1 de abril, una semana después de instaurada la cuarentena nacional indefinida para frenar al nuevo coronavirus, regía la norma de que mujeres y hombres podían salir en días distintos, tres veces por semana cada género, y solo durante dos horas al día dependiendo del número de identidad personal.

Esta medida fue muy criticada por activistas de derechos humanos locales e internacionales, que denunciaron malos tratos y abuso policial contra la población trans, mientras que el Gobierno la mantuvo argumentado que era la vía expedita para sacar de las calles al 50 % de la población.

El presidente de la Fundación Iguales Panamá, Iván Chanis, le dijo este lunes a Efe que era “una buena noticia” la suspensión de la medida de restricción por género, pero lamentó que el Gobierno “no haya tenido la capacidad de reconocer que toda política pública debe tener una perspectiva de derechos humanos”.

“La ausencia esa perspectiva en las políticas públicas es como ir 20 años atrás (…) Terminamos esta cuarentena por género sin una real disculpa o con acciones concretas de introducirla en las decisiones de este Gobierno”, añadió este abogado.

CUESTIONADO TOQUE DE QUEDA

La instauración del toque de queda el pasado 18 de marzo y de otras restricciones a la movilidad posteriores fueron demandados ante la Corte Suprema de Justicia panameña, que hasta ahora no ha emitido ninguna decisión sobre las pocas que ha aceptado tramitar.

“Es lamentable que la Corte no haya jugado su papel. Es lamentable que en un Estado de Derecho, el ente que controla por virtud de la Carta Magna los actos de la Administración no se haya pronunciado, al menos hasta este momento. Han pasado muchos meses y pudo haber sentado jurisprudencia, avalando o no las decisiones del Gobierno, de manera pronta y efectiva”, comentó a Efe el constitucionalista Ernesto Cedeño.

Ante la posibilidad de que se reinstauren las medidas de restricción por una nueva desbandada de casos, el experto opinó que la Corte Suprema no decidirá en contra de las medidas aprobadas por el Ejecutivo durante la pandemia.

“Panamá no es como en otros países, en los que se aspira y se respira una independencia del Poder Judicial. Me sorprendería gratamente que jugara un papel diferente. pero la impresión que me da es que si no ha resuelto hasta este momento, si lo hace a posteriori, va a ser en favor del Gobierno”, agregó.


Phoenix Medioslunes 7 septiembre, 2020
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Panamá (EFE).- Panamá entra en su sexto mes de pandemia impulsando la reapertura económica tras la mejora en los indicadores de la COVID-19 con un cauto optimismo de las autoridades, que destacan la buena capacidad hospitalaria para enfrentar eventuales repuntes de casos de la enfermedad.

Con 4,2 millones de habitantes, Panamá acumula 97.043 contagios confirmados y 2.086 muertos por la COVID-19 en 183 días de pandemia, y desde junio pasado ha venido afrontando una desbandada de casos que parece estar amainando, lo que alentó el reinicio del programa gradual de reapertura de la golpeada economía nacional.

Un informe de la Organización Panamericana de la Salud (OPS) indicó que hasta el pasado 30 de agosto Panamá registró “la incidencia más alta entre los países de las Américas, de 2.176,6 infectados por cada 100.000 habitantes, ocupando esta semana el primer lugar por encima de la tasa promedio para la región de 1.278,7 por 100.000 habitantes”.

“La proyecciones son buenas, los números siguen bajando, la capacidad instalada en materia de camas (en los hospitales) es un 50 % a nivel nacional, eso nos da seguridad”, dijo el ministro de Salud, Luis Francisco Sucre, mientras repartía esta mañana mascarillas y caretas faciales en una gran estación del Metro de la capital.

Pero si las cifras de contagios “comienzan a subir y se dañan los indicadores, tendremos que aguantar y posiblemente retroceder. Todos los países que abren aumentan un poco los números”, señaló Sucre.

ARRANCA UN ESPERADO, Y CRITICADO, NUEVO PROCESO DE REAPERTURA

Desde este lunes pueden reiniciar labores el sector de la construcción y afines, las empresas de la zona económica especial de Panamá Pacífico, situada en las afueras de la capital, las de la Zona Libre de Colón, la más grande del continente, así como sastrerías, zapaterías, modistas y lava autos.

“Lo que se haga en la construcción a partir de hoy nos va a enseñar el camino para la reapertura de otras actividades”, afirmó el presidente panameño, Laurentino Cortizo, que pidió a los trabajadores y empresarios del sector “intensificar el uso de la mascarilla, el distanciamiento físico y el lavado de manos”.

El presidente de la Cámara de la Construcción, Jorge Lara, dijo que esperan que en las próximas dos semanas se reincorporen paulatinamente unos 15.000 obreros de la construcción, un sector neurálgico de la economía de Panamá que tiene varios años en franco declive.

El cronograma de reactivación que arrancó este lunes establece cada semana la apertura de sectores y el levantamiento gradual de las medidas de restricción a la movilidad hasta llegar al 12 de octubre próximo, cuando se anulará el toque de queda nocturno y se reabrirán la aviación internacional y los hoteles, entre otros.

Pero el sector privado ha criticado el cronograma por encontrarlo muy lento y porque la situación de algunos sectores es tan grave tras casi seis meses cerrado que “no pueden seguir una semana más sin operar”, como lo expresó la Cámara de Comercio, Industria y Agricultura de Panamá (CCIAP).

UNA ECONOMÍA QUE HACE AGUA

La economía de Panamá, basada en el sector de los servicios y la logística, caerá este 2020 un 9 % según datos del Gobierno, que espera que la tasa de desempleo escale hasta entre 20 % y 25 % y la de informalidad hasta el 55 %, desde el 7,1 % y 45 % previo a la pandemia, respectivamente.

El Gobierno de Cortizo ha adquirido deuda y recompuesto el presupuesto nacional en busca de fondos para impulsar programas para la micro, pequeña y mediana empresa (Mypime) y para sufragar un plan de ayuda social que reparte un bono de 100 dólares mensuales y bolsas de comida.

Los sindicatos critican la ayuda estatal por considerarla insuficiente e irregular, mientras que analistas aseguran que la necesidad que enfrentan centenares de miles de familias que se han quedado sin sustento o que siempre han dependido del mercado informal ha torpedeado el objetivo de las fuertes y prolongadas medidas de restricción a la movilidad de mantener a la gente en casa.

Pero esta nueva reapertura trae luz a comerciantes como Nuncio Buglione, de 56 años, que este lunes abrió su zapatería en la capital panameña.

“Hemos empezado el día de hoy esperando que las cosas mejoren, que podamos tener un poquito de movimiento” tras más de cinco meses cerrados en los que se han “acumulado deudas (…) esperemos que las cosas puedan ser mucho mejor y que no se eche atrás todo lo que empezamos”, le dijo el comerciante a la Agencia EFE.


Phoenix Mediosdomingo 9 agosto, 2020
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Panamá(EFE).- Empresarios dijeron este domingo que “la falta de urgencia” para levantar “gradualmente las restricciones” a las actividades productivas hunde cada día más la economía de Panamá, semiparalizada desde hace casi 5 meses, y pidieron “acciones que contrarresten su preocupante estado a causa de la crisis por la COVID-19”.

“Junto a la salud, atender” los componentes social y económico “de manera visionaria, oportuna y balanceada es una tarea que requiere mayor impulso para mermar o salir de esta crisis”, expresó en una declaración pública la Cámara de Comercio, Industria y Agricultura de Panamá (CCIAP).

El Gobierno de Laurentino Cortizo prevé para este año una contracción del 9 % en la economía de Panamá, un país en el que antes de la crisis el 45 % de la población vivía de la economía informal y el desempleo se situaba en el 7,1 %.

La CCIAP indicó que el desempleo en el ámbito formal alcanza ahora “cifras alarmantes, a lo que se suma el cierre de empresas, situación que empeora con el paso de los días. Los panameños se han visto obligados a buscar sustento en el sector informal”.

La elevada informalidad y que se considere insuficiente e irregular la ayuda estatal de 100 dólares mensuales por familia para los sectores más desfavorecidos son vistos como factores que han impedido bajar la curva de las infecciones, que está disparada desde hace dos meses, pese a que rigen estrictas normas de confinamiento desde el inicio de la pandemia en las regiones más afectadas.

Panamá acumuló hasta el sábado, día 153 de pandemia, 73.561 casos confirmados y 1.609 muertes por la COVID-19, una enfermedad que tiene mayor incidencia en el área Metropolitana y la provincia de Panamá Oeste, las más pobladas del país y donde hay muchos barrios populares que presentan hacinamiento y deficientes servicios públicos.

“El sector privado plantea a las autoridades un balance de los componentes sanitarios, sociales y económicos con miras a una reactivación pronta y responsable en el país, que considere mediciones y parámetros actualizados, para preservar la salud y propiciar un retorno de actividades fundamentales para generar empleos”, dijo la CCIAP.

Cinco meses de pandemia, añadió el gremio, “deben servir para reflexionar y replantear con urgencia los esquemas que permitan que atendamos los aspectos sanitarios y sociales de la mano de una economía que contribuya y facilite mantener los empleos y por ende el bienestar de quienes habitan Panamá”.


Phoenix Mediosdomingo 26 julio, 2020
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Panamá(EFE).- El presidente panameño, Laurentino Cortizo, avaló el pronóstico del Bank of America de que la economía local se derrumbará hasta un 10 % este 2020 a causa del COVID-19, y resaltó que el autocuidado es indispensable para frenar la veloz propagación del nuevo coronavirus y poder continuar con la reapertura económica.

Panamá acumula ya 58.864 casos y 1.275 muertes por la enfermedad en medio de una explosión de casos que comenzó hace casi dos meses y que lo ubica ahora como el segundo país de América en numero de contagiados de COVID-19 por millón de habitantes, después de Chile y por delante de Estados Unidos y Brasil.

“En efecto, las economías del mundo, con lo que ha pasado, vamos a tener un decrecimiento, eso del 10 % sí, pero el mismo informe del Bank of America te dice ‘Panamá va a tener en el 2021 ese crecimiento del 5,5 %'”, dijo Cortizo en una entrevista con la cadena Telemetro difundida este domingo.

Destacó que el ente financiero multinacional dijo en su informe que “las acciones rápidas del Gobierno” que preside permiten la “evaluación esperanzadora y positiva” para el 2021, “contrario” a lo que ocurre con “otros países de la región”.

El previsión de caída del Producto Interno Bruto (PIB) este año del Bank of America es la más abultada para Panamá, para el que la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal) ha previsto un -6,5 % y economistas panameños al menos un -4 % de decrecimiento en el 2020.

Panamá fue en la década pasada una de las economías más pujantes de la región por la inversión en grandes obras de infraestructura pública, pero desde hace más de un lustro comenzó a frenar la expansión del PIB, que fue del 3 % en el 2019, por debajo de todos los pronósticos.

El país centroamericano cerró las escuelas y el comercio no esencial desde mediados de marzo pasado, y el Gobierno anunció una reapertura gradual en base a seis bloques económicos, de los que dos están abiertos desde el 13 de mayo y el 1 de junio, respectivamente.

La desbandada de nuevos casos de COVID-19 coincidió con la liberación del bloque 2 (industria, banca y construcción pública) por lo que se suspendió el proceso de reapertura económica, y también con un aumento del número de pruebas para detectar la enfermedad, aunque aún no se ha llegado a las 4.000 diarias que se ha propuesto el Gobierno.

El Ejecutivo recibe críticas tanto por la lenta reactivación económica del país, donde antes de la pandemia el 45 % de los trabajadores eran informales y el desempleo se situaba en el 7,1 %, como también por el manejo mismo de la crisis sanitaria.

“Yo no digo que se haya fallado”, declaró Cortizo, al resaltar que se está ante una situación inédita para la que no existe un “manual” de acción en materia sanitaria y de reactivación productiva.

Cortizo recalcó que en el aspecto económico y gracias al acceso a créditos internacionales y la emisión de deuda, su Gobierno ha abierto la vía para la entrega de millones de dólares en apoyo a las micro, pequeñas y medianas empresas, que soportan el 70 % de los empleos en el país y que ahora están paralizadas.

También que la reapertura económica, aunque se planificó por bloques, se está encarando ahora sobre todo “por actividades, porque tenemos que esta muy pendientes de la capacidad hospitalaria”.

“No podemos estar cerrados por siempre, hay que irse adaptando, haciendo ajustes”, afirmó el jefe del Estado, que destacó la importancia del “autocuidado” en el proceso para vencer al nuevo coronavirus.

Los retos que planeta la pandemia “son monumentales y requieren el apoyo de todos (…) aquí todos tenemos que comprometernos a cumplir todas las normas” de bioseguridad para frenar la expansión de la COVID-19, afirmó el presidente de Panamá.


Phoenix Mediossábado 9 mayo, 2020
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Panamá (EFE).- El presidente de Panamá, Laurentino Cortizo, pidió a su homólogo de Estados Unidos, Donald Trump, respiradores y pruebas PCR y serológicas como apoyo para el combate de la pandemia del COVID-19 en el país, el más afectado en Centroamérica por la enfermedad, informó este sábado el Gobierno panameño.

El mandatario panameño informó a través de su cuenta de Twitter que este sábado recibió “una cordial llamada del presidente Donald Trump para intercambiar ideas sobre el COVID-19, enemigo que está atacando nuestros países y nuestra gente”.

“Como amigo y aliado (el gobernante estadounidense) nos ofreció ayuda”, dijo Cortizo, y precisó que en ese sentido solicitó “apoyo con ventiladores, pruebas PCR y pruebas serológicas”.

El Gobierno panameño agregó en un comunicado que equipos de ambos países “estarán coordinando a través del Ministerio de Relaciones Exteriores, la solicitud de cooperación realizada al presidente Trump”.

Panamá, que registró su primer contagio del nuevo coronavirus el 9 de marzo pasado, acumulaba hasta el viernes 8.070 casos y 231 muertes por COVID-19, las cifras más abultadas de Centroamérica.

La respuesta sanitaria de Panamá a la pandemia, con la instauración de una cuarentena nacional indefinida y la realización masiva de pruebas (9.432 por cada millón de habitantes hasta el viernes) ha sido alabada por la Organización Panamericana de la Salud (OPS).

Pero una iniciativa para hacerse con respiradores para los casos graves de COVID-19 generó una controversia luego de que el Ministerio de la Presidencia intentara comprar esos aparatos por más de 48.000 dólares cada uno, muy por encima de los entre 6.000 y 10.000 dólares que valían antes de la pandemia.

Este caso llevó a la Fiscalía panameña a abrir un expediente por supuesta corrupción, obligó a dimitir a un viceministro y generó pedidos por parte de grupos de ciudadanos de la renuncia del ministro de la Presidencia, José Gabriel Carrizo, quien además es el vicepresidente del país.

Por otra parte, las autoridades de Salud han señalado que se requiere realizar test masivos serológicos y de PCR para ir preparando la vuelta a la “nueva normalidad” en el país en medio de la pandemia del COVID-19.

Desde mediados de marzo los comercios e industrias no esenciales de Panamá se encuentran cerrados, a lo que se sumó el cierre de las fronteras, por lo que multilaterales proyectan que la crisis del COVID-19 hará decrecer la economía local en un 2 % del producto interno bruto (PIB) este año, tras una expansión del 3 % en el 2019, la tasa más baja en una década.


Phoenix Mediosdomingo 26 abril, 2020
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Panamá (EFE).- Un prestigioso comité médico de Panamá rechazó que el Gobierno haga compras de insumos para combatir el COVID-19 sin asesoría científica y con “condiciones gravosas de precios” como, aseguró, ocurrió con 100 respiradores portátiles que al final no se adquirirán tras la apertura de una investigación judicial por su exorbitante precio.

La compra a un proveedor no identificado oficialmente de 100 respiradores portátiles con valor de 48.950 dólares cada uno desató una lluvia de críticas en Panamá y llevó este sábado a la Fiscalía a abrir un expediente por la “presunta comisión de delito Contra la Administración Pública”, tras lo cual el Gobierno anunció la suspensión de la transacción porque la empresa no puede cumplir.

El Comité Nacional de Guías COVID-19, que integran médicos especialistas que atiende a pacientes con esta enfermedad, pidió que se suspendan de manera “inmediata” presentes y futuras compras para combatir la pandemia “que vuelvan a realizarse en condiciones gravosas de precio, sin consulta ni concordancia con criterios técnicos emitidos por especialistas”.

“Es imperativo evitar compras inadecuadamente consultadas y no asesoradas, como a todas luces ha ocurrido en este caso, discordantes por completo con las necesidades reales que enfrentarán ahora y en el futuro nuestros pacientes”, indicó el comité en un comunicado difundido este domingo.

Los equipos portátiles que ordenó el Gobierno no son los que necesitarán la mayoría de los pacientes que requieran de ventilación asistida, dijeron los galenos, y aseveraron que, en todo caso “es perfectamente factible que el Estado pueda” conseguirlos “a precios sustancialmente inferiores (…) y en un tiempo de días o semanas, y no de meses”.

La garantía de que los equipos portátiles -que antes de la pandemia constaban entre 6.000 y 10.000 dólares- llegarán en 10 días hábiles al país determinó el precio final, había dicho el Ejecutivo, al destacar que los respiradores “se han vuelto el bien de mayor demanda a nivel mundial” debido a la crisis sanitaria.

Los médicos recomendaron al Ejecutivo de Laurentino Cortizo que ordene mediante un decreto la “conformación de un comité científico ad honorem integrado por cinco profesionales médicos y científicos” para que estudie y emita “concepto favorable acerca de la viabilidad y condiciones de adquisición de insumos y equipos médicos que se requieran para la atención de esta pandemia”.

Este comité científico dará su visto bueno a las compras públicas “tomando en consideración los lineamientos y orientaciones que ha recomendado a este respecto la organización Transparencia Internacional”, dijeron los galenos.

“Es necesario preservar, en todo momento, la confianza de la ciudadanía en las actuaciones de las autoridades gubernamentales, para garantizar el respeto y acatamiento de las medidas ordenadas por el Comité Asesor Científico para el manejo efectivo de la crisis”, alertaron los médicos panameños.

Por ello, los médicos pidieron “encarecidamente tanto al Gobierno como al sector privado habilitar de inmediato las medidas necesarias para impedir la corrupción, generar a la brevedad la formación del Comité Científico aquí solicitado, y no entorpecer por intereses ajenos a la transparencia y a la salud del panameño la ayuda adecuada” durante esta pandemia.


Phoenix Mediosjueves 9 enero, 2020
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Panamá (EFE).- “Su sangre derramada jamás será olvidada”, gritaban este jueves en el cementerio familiares de los “mártires”, los 21 jóvenes panameños muertos por fuerzas estadounidenses hace 56 años cuando fueron a la entonces Zona del Canal dominada por EE.UU. para izar la bandera de Panamá.

Fue una gesta digna por la cual hoy Panamá tiene soberanía en todo su territorio, dijeron las autoridades al resaltar que los eventos del 9 de enero de 1964 fueron un punto de inflexión que a la postre se tradujo en la salida de EE.UU. del Canal interoceánico y de todo el país, donde mantenía 14 bases militares.

HONRAR A LOS MÁRTIRES HACIENDO LO CORRECTO

“Murieron por la recuperación del Canal y de nuestro territorio”, expresó emocionado el presidente panameño, Laurentino Cortizo, en un discurso ofrecido en el lugar en el que se desarrollaron los hechos hace 56 años.

El mandatario, que asumió el cargo en julio pasado para el período 2019-2024, dejó claro que las nuevas generaciones de panameños tienen el compromiso de “honrar a los mártires haciendo las cosas correctamente”.

Panamá es ahora “el país de los millones y millones” de dólares en presupuesto anual pero con 777.000 personas en pobreza multidimensional, aseveró Cortizo, que preguntó qué están haciendo los panameños “para consolidar la próxima gran misión” que es la lucha contra la pobreza y la desigualdad.

“No le fallemos (a los mártires), dejemos las bases de un Panamá de ley y orden, pero sobre todo justo (…) Cada uno de los panameños tenemos que hacer lo nuestro. La patria la hacemos todos”, añadió.

UN CRIMEN DE LESA HUMANIDAD QUE SE OLVIDA

Esmeralda Judith Orobio Yao, sobrina de Estanislao Orobio Williams, uno de los caídos el 9 de enero de 1964, habló este jueves con Efe sobre las circunstancias de aquella muerte.

Estanislao fue “vilmente masacrado por las balas asesinas del vil yanqui invasor (…) cae el 9 de enero y lo llevan al hospital Santo Tomás, donde lo dan por muerto”, pero luego se percatan de que está vivo, “comienzan a darle el tratamiento pero por la cantidad de heridos se colapsa el hospital y muere por falta de sangre”.

“Lo que se cometió fue un crimen de lesa humanidad que no prescribe”, los familiares son “víctimas secundarias” a las que “no se nos da la reivindicación … se nos lesionó económica y sentimentalmente, tenemos el derecho de hacer un reclamo”, agregó.

LOS MÁRTIRES ABRIERON LA VÍA PARA LA SALIDA DE EE.UU. DE PANAMÁ

La gesta del 9 de enero de 1964 fue un punto de inflexión en el largo proceso de luchas generacionales por la recuperación de la soberanía de Panamá en el Canal, que construyó y administró EE.UU. desde 1914 hasta de 31 de diciembre de 1999, cuando lo traspasó al Estado panameño gracias a los Tratados Torrijos-Carter.

Arístides Royo, expresidente de Panamá (1978-1982) y negociador de los Tratados Torrijos-Carter, dijo a Efe que los eventos de hace 56 años motivaron un cambio en la actitud de Estados Unidos hacia Panamá cuyo entonces presidente Roberto Chiari (1960-1964) rompió las relaciones con el Gobierno estadounidense.

“Los norteamericanos se dieron cuenta que había ya una causa de conflicto, que el Canal ya no era el sitio ese tranquilo, apacible, donde ellos actuaban como si fuesen soberanos porque así lo decía el Tratado a perpetuidad de 1903”, explicó Royo.

Chiari dejó claro que no se iban a reanudar las relaciones bilaterales si no había una declaración pública de EE.UU. “de que ellos iban a superar las causas de injusticia derivadas del Tratado de 1903 Hay-Bunau Varilla”.

Así, se dieron proyectos de tratados que no fueron considerados por el Parlamento panameño (tratado del Canal de Panamá, tratado de defensa del Canal de Panamá y su Neutralidad y tratado sobre el Canal a nivel del Mar), que precedieron las negociaciones que llevaron a los Tratados Torrijos-Carter que se firmaron en 1977 y entraron en vigor el 1 de octubre de 1979.

El general y líder panameño Omar Torrijos internacionalizó la “causa de Panamá” y logró un apoyo mundial, pero lo que fue “fundamental” para la misma fue que Jimmy Carter llegara a la presidencia de Estados Unidos, resaltó Royo, actual ministro de Asuntos del Canal y presidente de la Junta Directiva de la vía acuática.


Phoenix Mediosmiércoles 18 diciembre, 2019
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Panamá(EFE).- El Gobierno de Panamá decretó este miércoles como Día de Luto Nacional el 20 de diciembre por la invasión de Estados Unidos en 1989 para capturar al dictador Manuel Antonio Noriega, una acción bélica que dejó un número de muertos que aún se determina y que destruyó parte de la capital panameña.

El Consejo de Gabinete aprobó de “manera unánime la declaratoria de Duelo Nacional”, anunció el presidente panameño, Laurentino Cortizo, del Partido Revolucionario Democrático (PRD), fundado por Omar Torrijos, jefe militar y designado Máximo Líder de la Revolución Panameña que gobernó Panamá desde 1968 hasta su muerte en 1981.

“Este es un reconocimiento que se le hace a las víctimas y familiares del 20 de diciembre”, dijo por su parte la ministra del Trabajo, Doris Zapata, quien aclaró que la fecha será laborable en el país.

UN RECONOCIMIENTO HISTÓRICO

El rector universitario Juan Planells, presidente de la Comisión 20 de diciembre, creada en 2016 con la misión de descubrir lo que realmente ocurrió durante la invasión, tildó la decisión del Gobierno de Cortizo como hecho “histórico”, que salda una deuda con las víctimas de la intervención militar y sus familiares.

“Creo que con esto reconocemos la importancia de este hecho histórico, y fortalecemos nuestra identidad como un pueblo solidario con las victimas, que por 30 años no solo han sufrido la pérdida de sus familiares si no la indiferencia de los Gobiernos que han pasado y que ninguno se atrevió a reconocer la importancia de este hecho”, dijo Planells a Efe.

La invasión estadounidense “es el hecho más trascendente” en la historia republicana de Panamá, que “alteró el curso de nuestra historia”, y es “histórico que después de 30 años el Gobierno reconozca el dolor por el que atravesó” nación, agregó el rector de la Universidad Santa María La Antigua (USMA-privada).

LOS NÚMEROS DE LA INVASIÓN

El 20 de diciembre de 1989 Estados Unidos movilizó a 26.000 soldados, más del doble del pie de fuerza panameño, para invadir Panamá y capturar a Noriega, el “hombre fuerte” buscado por narcotráfico por la Justicia estadounidense, quien finalmente se entregó el 3 de enero de 1990 a las fuerzas invasoras.

No hay cifras definitivas de víctimas. Documentos estadounidenses desclasificados y publicados el martes en el portal Panama Files ratifican los datos oficialmente manejados desde entonces: 202 civiles y 314 militares muertos, la gran mayoría panameños.

Extraoficialmente se habla en Panamá de entre 500 y 4.000 civiles fallecidos durante la invasión.

Planells dijo en Efe que la Comisión ha podido confirmar hasta ahora la muerte de 250 personas durante la invasión que, contrario a lo que siempre se han dicho, son en su gran mayoría civiles, no militares aliados de Noriega.

“Se ha insistido mucho en la cantidad de panameños víctimas, se ha exagerado, como ocurre cuando no hay información. Se han tejido historias de miles (de muertos). No hemos podido comprobar hasta ahora, con las investigaciones que hemos hecho, que sean grandes cantidades (de fallecidos), pero sí que se violentaron derechos humanos”, afirmó Planells.

De acuerdo con los papeles citados por Panama Files, por la muerte de civiles y otros cargos fueron sometidos a juicio marcial “19 miembros del Ejército y 17 fueron condenados. Un documento precisa que tres miembros de la Séptima División de Infantería y uno de la 82 Airborne Division fueron condenados por matar civiles. Otros celebran el éxito de una operación que terminarían tomando como modelo”.



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