miércoles 30 septiembre 2020
Phoenix Mediosviernes 26 junio, 2020
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Londres (EFE).- Las muertes por COVID-19 confirmadas por test en el Reino Unido ascienden este viernes a 43.414, tras sumar 186 en 24 horas, informó el ministerio de sanidad del Gobierno conservador británico.

El ministerio indicó que, de 8,9 millones de pruebas diagnósticas hechas desde el principio de la pandemia, 309.360 dieron positivo, de las cuales 1.006 en las 24 horas hasta las 8 GMT de hoy.

Si bien los datos del Gobierno reflejan solo los casos de coronavirus confirmados por test, otras estadísticas indican que el número real de decesos atribuibles al virus superan ya los 54.000 en este país.

En plena desescalada del confinamiento, el Reino Unido se mantiene como el Estado europeo con más muertes por la COVID-19 y el tercero del mundo, por detrás de Estados Unidos y Brasil.

El Gobierno del primer ministro, Boris Johnson, intenta combinar la necesidad de contener el virus para evitar muertes y proteger el sistema sanitario con su objetivo de acelerar la reactivación de la economía, que se encamina a la mayor recesión de la historia del país en tiempos de paz.

Se espera que en julio reabran en el Reino Unido los recintos culturales, peluquerías y establecimientos de hostelería como bares y restaurantes, al tiempo que el Ejecutivo revisará la normativa que obliga a cumplir una cuarentena de 14 días a los viajeros que lleguen a territorio británico.

Sin embargo, la gestión de la desescalada ha hecho saltar las alarmas, después de que en los últimos días, en que ha hecho un inusual buen tiempo, decenas de miles de personas se hayan precipitado a las playas y a realizar fiestas.

En el barrio londinense de Notting Hill, varios policías resultaron agredidos anoche cuando intentaban dispersar a una multitud que participaba en una fiesta ilegal, mientras que en ciudades como Manchester (norte inglés) se han registrado también eventos multitudinarios que no respetaban la distancia personal de seguridad.

En muchas playas británicas se ha visto a gente aglomerada, lo que ha llevado al Gobierno a amenazar con cerrarlas sin no se respeta la equidistancia de más de un metro.

En la noche del jueves, cerca del estadio de fútbol del club de Liverpool (noroeste inglés), unas 2.000 personas se concentraron para celebrar que el equipo se proclamara campeón de la Liga inglesa.

Por otra parte, la estrategia del Gobierno contra la pandemia está recibiendo críticas de los expertos, que alertan, entre otras cosas, de que ha introducido tests de anticuerpos sin antes comprobar que son fiables.

Con el desconfinamiento, la Policía británica ha visto aumentar la delincuencia.

Hoy mismo se ha producido un suceso grave cuando un hombre ha sido abatido a disparos por agentes después de asesinar a cuchilladas al menos a dos personas en un céntrico hotel de Glasgow (Escocia) y herir a varias más.

Saltan las alarmas en el Reino Unido por playas atestadas y fiestas ilegales

Londres, 26 jun (EFE).- La desescalada en el Reino Unido, con 43.230 muertos por la COVID-19, ha despertado las alarmas sobre la salud de la población al verse playas atestadas, fiestas multitudinarias y test que no acaban de funcionar.

Las autoridades británicas no han ocultado la inquietud por el aumento de estas fiestas, organizadas también a raíz del buen tiempo, al no estar autorizadas por el riesgo de contagio.

DISTURBIOS EN FIESTAS CALLEJERAS

En el barrio londinense de Notting Hill, varios policías resultaron agredidos, aunque no heridos, cuando intentaban dispersar anoche a una multitud que participaba en una fiesta ilegal.

Varios participantes arrojaron diversos objetos contra los agentes, en lo que ha sido la segunda noche consecutiva de incidentes de este tipo, tras la del miércoles en el barrio londinense de Brixton, donde 22 agentes resultaron heridos en unos enfrentamientos durante una congregación también ilegal.

“La violencia no será tolerada y las unidades (policiales) están respondiendo de manera apropiada”, indicaron las fuerzas del orden del área de Kensington & Chelsea, a la que pertenece Notting Hill.

Las fuerzas del orden han reforzado las medidas de vigilancia en la capital en caso de incidentes graves, después de que se suavizaran las medidas del confinamiento y ante el buen tiempo, con temperaturas que superaran los 30 grados, que ha impulsado a la población a salir a la calle, a los parques y las playas.

PLAYAS ATESTADAS Y CONCENTRACIONES POR VICTORIA DEL LIVERPOOL

En muchas playas británicas, mucha gente no ha respetado la distancia física necesaria para evitar los contagios y un segundo pico, lo que ha obligado al Gobierno a amenazar con cerrarlas.

Este problema también se vio anoche cerca del estadio de fútbol del Liverpool, donde unas 2.000 personas se concentraron para celebrar que este equipo se proclamase campeón de la liga inglesa.

Las alarmas saltaron al verse a los aficionados gritando, unos junto a otros y sin llevar mascarillas ni ningún tipo de protección.

Ante el temor a un rebrote, el Gobierno ha avisado de que está dispuesto a cerrar playas en Bournemouth, Christchurch y Poole.

El ministro de Sanidad, Matt Hancock, dijo hoy a la emisora TalkRadio que tiene el poder para cerrar las playas si la gente no respeta la regla de la distancia social -de más de un metro-.

“Tenemos el poder. Soy renuente a utilizarlo porque hemos tenido un confinamiento bastante duro y quiero que todo el mundo pueda disfrutar del sol. Pero la clave para hacerlo es respetando las reglas”, añadió el titular de Sanidad.

“Pero tenemos esos poderes -afirmó- y, si vemos un pico en el número de casos, entonces tomaremos medidas”.

El director médico del Gobierno, Chris Whitty, también se sumó a las advertencias al pedir a la población que cumpla con las recomendaciones del Gobierno para evitar contagios.

“Si no seguimos las guías sobre distancia social, entonces los casos van a volver a subir. Es natural que la gente quiera disfrutar del sol y tenemos que hacerlo de una manera que sea segura para todos”, subrayó Whitty en su cuenta de Twitter.

PRUEBAS DEL CORONAVIRUS

La lucha contra la pandemia ha recibido críticas de los expertos, que alertan de que las pruebas para saber si la población tiene anticuerpos de la COVID-19 han sido puestas en marcha por la Sanidad sin “una adecuada valoración” sobre su efectividad.

Varios expertos han manifestado su inquietud a través de la publicación British Medical Journal (BMJ), en la que advierten de que estos test suponen una carga adicional para el Servicio Nacional de Salud (NHS, en inglés) sin saber exactamente cómo reacciona el sistema inmunológico al coronavirus.

El Gobierno ha comprado diez millones de estos test pues considera que pueden ayudar a que el país vuelva a la normalidad, dado que, en teoría, si una persona ha tenido el virus, debería haber creado anticuerpos y no volvería a contagiarse, pero esto no está totalmente claro con la COVID-19, según los expertos.

El Gobierno anunció esta semana la reapertura de comercios que no sean de primera necesidad, así como hoteles, bares y restaurantes, entre otros establecimientos, a partir del 4 de julio.

Sin embargo, otros sectores como los gimnasios y los salones de belleza piden suavizar las reglas para que éstos puedan reanudar la actividad, de lo contrario, afirman, pueden verse en la ruina económica.


Phoenix Mediosviernes 5 junio, 2020
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Londres (EFE).- La aplicación que ha habilitado el Servicio Nacional de Salud británico (NHS, en inglés) para restrear contagios de la COVID-19, parte clave de la desescalada en el Reino Unido, no estará operativa hasta finales de mes, reconoció este viernes el secretario de Estado de Empresa, Nadhim Zahawi.

Esta aplicación había sido sometida el pasado mayo a una prueba inicial en la isla de Wight, al sur de Inglaterra, pero su puesta en marcha por todo el país sufre retrasos a pesar de que el Gobierno de Boris Johnson ya inició por fases la relajación del confinamiento impuesto a finales del pasado mayo para controlar el coronavirus.

En unas declaraciones a la BBC, Zahawi dijo que la aplicación móvil empezará a operar en cuanto funcione de manera eficaz.

El pasado mayo, Inglaterra y Gales iniciaron el programa de rastreo de contagios, por el que miles de “rastreadores” empezaron a llamar o escribir a personas que dieran positivo en un test del coronavirus. La idea fue trazar sus contactos recientes y pedirles que se aíslen 14 días aún si no presentaban síntomas.

Ese programa empezó a funcionar pero sin la aplicación móvil, pensada para alertar automáticamente a la gente sobre un posible contagio del coronavirus.

“Estamos trabajando mucho sobre esta aplicación. Queremos estar seguros de que hace todo lo necesario y estará disponible este mes: no puedo dar una fecha exacta”, añadió Zahawi, confiado en que esté funcionando a finales de junio.

Sin embargo, el responsable del programa de rastreo del NHS, Tony Prestedge, admitió que no espera que la aplicación se encuentre lista, en toda su capacidad, hasta septiembre u octubre.

La Sanidad británica considera vital el sistema de rastreo a fin de evitar otro pico de casos de la COVID-19.

Expertos médicos se han quejado de que el rastreo debió entrar en vigor antes de que empezara la desescalada, que arrancó con la reapertura en mayo de negocios que venden plantas y automóviles, así como el retorno esta semana a los colegios de los escolares de primaria, entre otras medidas.

Según los últimos datos oficiales del ministerio de Salud, el Reino Unido comunicó ayer 176 nuevas muertes por COVID-19, hasta un total de 39.904 desde que comenzó la pandemia.


Phoenix Mediosmiércoles 20 mayo, 2020
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El primer ministro británico, Boris Johnson, prometió este miércoles que para el 1 de junio habrá en el Reino Unido 25.000 personas dedicadas a detectar y trazar cadenas de contagio de la COVID-19, como parte del plan del Gobierno contra la pandemia.

En su comparecencia semanal ante la Cámara de los Comunes, seguida por la mayoría de los diputados de forma telemática, Johnson afirmó que estos empleados rastrearán “los contactos de 10.000 casos nuevos al día”, entre críticas de la oposición laborista de que el Ejecutivo ha fallado en el seguimiento y la contención del virus.

El líder del Partido Laborista, Keir Starmer, reprochó al Gobierno haber desatendido en particular las residencias de ancianos, al no hacer desde el principio un test a las personas mayores hospitalizadas para garantizar que estaban libres del coronavirus antes de darles el alta.

“A nadie se le dio de alta para regresar a una residencia de ancianos sin la expresa aprobación de un médico”, se defendió el conservador Johnson.

El programa de detección y rastreo de contagios, ayudado por una aplicación para móvil que se está probando, es clave en el plan del Gobierno para prevenir la propagación del virus, después de empezar la pasada semana el proceso gradual de desconfinamiento.

El Reino Unido es el país europeo con más muertes por la COVID-19, con 35.341 confirmadas por test, de las cuales se estima que al menos un tercio han ocurrido en residencias de ancianos.

Johnson informó hoy de que han fallecido hasta ahora 181 empleados del servicio nacional de salud (NHS, en inglés) y 131 de residencias de ancianos, que se han quejado en numerosas ocasiones de falta de equipamiento de seguridad adecuado. (Efe).


Phoenix Mediosdomingo 10 mayo, 2020
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Londres (EFE).- El Gobierno del Reino Unido cambiará su mensaje de “quedarse en casa” por el de “estar alerta” al anunciar este domingo su plan de desescalada progresiva del confinamiento impuesto por el coronavirus.

El primer ministro británico, el conservador Boris Johnson, pronunciará un discurso a las 18 GMT en el que presentará un sistema de evaluación del riesgo de cinco niveles con colores y explicará el nuevo eslogan, que ya ha suscitado críticas de la oposición y burlas en las redes sociales.

Según los medios británicos, el sistema comprende el nivel 1 o verde, que significa “seguro”; 2 (amarillo) es “alerta inicial”; 3 (ámbar) indica que “se debe estar en guardia pero es seguro levantar algunas restricciones del confinamiento”; 4 (naranja) significa que “el NHS (servicio nacional de salud) está bajo presión” y el 5 (rojo) es “NHS desbordado”.

El lema dejará de ser “quedarse en casa, salvar vidas, proteger el NHS” y conminará a “estar alerta, controlar el virus, salvar vidas”, a medida que el Reino Unido pasa del nivel 4 al 3.

El plan de Johnson se aplicará en Inglaterra, la región más poblada, y, aunque se quiere coordinar con el resto de las regiones, los Gobiernos autónomos de Escocia, Gales e Irlanda del Norte ya han indicado que seguirán sus propios ritmos de desconfinamiento si las instrucciones de Londres les parecen precipitadas.

Escocia, que registra una mayor tasa de contagio, ha adelantado que prevé mantener el eslogan inicial de “quedarse en casa”.

Varios políticos de la oposición laborista, como Andy Burnham, alcalde de Manchester (norte inglés), han criticado la “falta de claridad” del nuevo mensaje”, que ha suscitado sarcasmo en las redes.

JK Rowling, autora de la saga de Harry Potter, planteó en Twitter si acaso el coronavirus acecha “con un mostacho y gafas falsos” y se preguntó: “¿Qué demonios significa estar alerta?”.

El secretario general del sindicato de Comunicaciones, Dave Ward, opinó que la nueva consigna es “un chiste”, y comentó: “es un virus mortal, no un paso cebra”.

El humorista Adam Kay observó que “será difícil estar alerta a algo que tiene 0,0001 milímetros de diámetro”.

Además del eslogan y el barómetro de alerta, Johnson dará hoy detalles sobre su estrategia para el levantamiento progresivo de las restricciones impuestas el pasado 23 de marzo, si bien ya ha adelantado que será “cauteloso” y no se esperan cambios radicales a corto plazo.

El Gobierno ha confirmado que autorizará la apertura de los centros de jardinería en Inglaterra, con medidas de distanciamiento, y permitirá más de una salida al día para hacer ejercicio, mientras que, según la prensa, podría alentar el regreso al trabajo de aquellos que no puedan hacerlo desde casa.

Es posible que anuncie también la imposición de una cuarentena de 14 días a los viajeros que lleguen al Reino Unido desde cualquier país menos Irlanda, lo que en principio no serán turistas, puesto que persisten las restricciones de viaje.

En una carta conjunta a “The Observer”, los sindicatos británicos avisan hoy de que no recomendarán a sus miembros regresar al lugar de empleo hasta que el Ejecutivo “garantice la seguridad” y sanciones para las empresas infractoras.

El Gobierno, que aún no se ha pronunciado sobre la reapertura de las escuelas, anunció ayer que potenciará el uso de la bicicleta en el retorno al trabajo, pues reconoce que el transporte público no funcionará a su plena capacidad y las medidas de protección implicarán que podrá llevar menos pasajeros.

Antes de su intervención, Johnson se reunirá con sus ministros; el alcalde de Londres, el laborista Sadiq Khan; y los jefes de los gobiernos de Escocia, Gales e Irlanda del Norte, en un intento de avanzar en consenso.

El lunes presentará su plan en la Cámara de los Comunes, donde se espera que afronte las críticas de la oposición por su gestión de la pandemia, que ha causado 31.587 muertes en el Reino Unido, el país con más decesos en Europa.

El primer ministro ha sido criticado, entre otras cosas, por su lentitud inicial y por fallar continuamente en su objetivo de hacer 100.000 tests diarios a la población, y además hoy la prensa revela que 50.000 pruebas debieron enviarse a Estados Unidos por problemas en los laboratorios británicos.

Por otra parte, un conjunto de activistas pidió a Johnson por carta este domingo que autorice una investigación sobre el hecho de que, según la Oficina nacional de estadísticas (ONS), las personas negras y de minorías étnicas tienen muchas más probabilidades de morir de este virus.


Phoenix Medioslunes 27 abril, 2020
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Londres (EFE).- El primer ministro británico, Boris Johnson, agradeció este lunes al Reino Unido por los esfuerzos y la fortaleza para hacer frente a la pandemia de la COVID-19 y añadió que el país está frenando el avance de la enfermedad pero que las medidas de confinamiento aún no pueden ser suavizadas.

En una declaración ante su residencia oficial de Downing Street, la primera tras recuperarse del coronavirus, Johnson reiteró que el país afronta el “mayor desafío” desde la II Guerra Mundial, pero insistió en que sólo se levantarán algunas medidas de confinamiento cuando haya certeza de que no habrá otro pico de contagios.

“Os pido que contengáis la impaciencia porque creo que estamos llegando al fin de la primera fase de este conflicto”, dijo.

El jefe del Gobierno conservador, al que se le vio con energía después de varias semanas de ausencia para recuperarse de la enfermedad, admitió que comparte la inquietud de las empresas y el comercio por la cuarentena pero que no es el momento de “abandonar los esfuerzos y el sacrificio de la población británica” ante el riesgo de otro pico del nuevo coronavirus.

Johnson, de 55 años, dijo comprender “cuán difícil y estresante ha sido dejar temporalmente las libertades básicas” y seguir adelante mientras se tiene a los niños en casa y, al mismo tiempo, cumplir con el trabajo desde el domicilio.

Pero insistió en el riesgo de que haya un segundo fuerte aumento de los contagios, lo que supondría un “desastre económico”.

“Yo quiero movilizar la economía lo más rápido posible, pero me niego a arrojar todos los esfuerzos y el sacrificio de la población británica” y arriesgar un segundo brote, añadió.

En su declaración, Johnson resaltó que la sanidad británica (NHS, en inglés) no se quedó sin ventiladores ni camas en la unidad de cuidados intensivos y no hubo un colapso del NHS, como se temía.

El “premier” preside hoy la reunión habitual sobre la crisis de la COVID-19, al reincorporarse al trabajo tres semanas después de ser hospitalizado al complicarse sus síntomas del coronavirus.

El pasado 23 de marzo, el jefe del Gobierno pronunció un discurso al país para comunicar medidas de cuarentena por un periodo inicial de tres semanas a fin de controlar la propagación de la enfermedad, pero ese periodo fue después extendido hasta el próximo 7 de mayo.

Pocos días después de ese discurso, Johnson debió aislarse en Downing Street al dar positivo en COVID-19, pero al empeorar sus síntomas debió ser ingresado en el hospital St. Thomas, de Londres, y atendido en la unidad de cuidados intensivos.


Phoenix Mediosviernes 10 abril, 2020
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Londres (EFE).- El número de muertes registradas en hospitales del Reino Unido por COVID-19 se ha incrementado en el récord de 980 en 24 horas, hasta un total de 8.958, informó este viernes el ministro de Sanidad, Matt Hancock.

Se trata del mayor incremento diario de fallecidos contabilizado en el país desde que en enero comenzó a extenderse la pandemia del nuevo coronavirus, después de anunciarse 881 el jueves y 938 el miércoles.

El ministro indicó que las personas hospitalizadas con síntomas ascienden a 19.304 y que el número de casos está en línea con otros países.

Hancock instó a los británicos a permanecer en sus hogares en este soleado puente de Semana Santa para proteger al servicio nacional de salud (NHS, en inglés) y subrayó que aún no se ha llegado al “pico” de contagios.

El ministro aseguró que se ha aumentado la capacidad para hacer análisis del virus al personal sanitario y prometió que todos los trabajadores del sector podrán contar con equipamiento de protección, algo que reclaman.

También dijo que el estado de salud del primer ministro, el conservador Boris Johnson, ingresado el pasado 5 de abril en un hospital londinense con COVID-19, “continúa mejorando” y transmitió su apoyo a “los afectados por esta terrible enfermedad”.

Un portavoz del jefe del Gobierno dijo hoy que Johnson sigue ingresado en el hospital de St. Thomas “en fase temprana” de recuperación de la COVID-19.

El líder conservador, de 55 años, ha sido trasladado a una planta del centro después de que el jueves abandonara la unidad de cuidados intensivos (UCI), donde pasó tres noches después de que empeoraran sus síntomas.


Phoenix Mediosdomingo 15 marzo, 2020
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Londres (EFE).- Más de 300 científicos y investigadores de varios campos reclaman al Gobierno del primer ministro británico, Boris Johnson, que imponga médicas más drásticas de distanciamiento social en el Reino Unido para combatir el coronavirus, en una carta difundida este domingo.

Los firmantes, de áreas como matemáticas o genética pero no expertos en epidemiología, muestran su preocupación por la paulatina estrategia del Ejecutivo y sostienen que se evitarían más muertes si se aplicaran cuanto antes restricciones sociales masivas -como la prohibición de eventos o el cierre de escuelas-.

“Con un crecimiento sin restricciones, este brote afectará a millones de personas en las próximas semanas”, lo que pondrá bajo presión al servicio nacional de salud (NHS, en inglés), dicen los signatarios.

“Consideramos insuficientes las medidas de distanciamiento social introducidas hasta ahora y creemos que deberían imponerse otras más restrictivas inmediatamente, como está sucediendo en muchos otros países del mundo”, afirman.

También consideran inviable el presunto objetivo del Gobierno de conseguir un cierto grado de “inmunidad colectiva”, puesto que ello requeriría muchas infecciones superadas y, entre otras cosas, generará más pacientes para el NHS.

En respuesta a la carta abierta, un portavoz del ministerio de Sanidad ha dicho que “la inmunidad colectiva” es solo un resultado natural de cualquier epidemia y “no forma parte de la estrategia del Gobierno”, que se centra en “salvar vidas y proteger a los más vulnerables y a los servicios públicos”.

El portavoz recordó que el Gobierno conservador ha pasado ahora de la primera fase de contención del virus a la segunda de “retraso” de su propagación, y tiene a decenas de expertos trabajando “a todas horas” que recomendarán medidas basadas “en la evidencia científica”.

En otra misiva al Gobierno, más de 200 científicos del comportamiento cuestionan asimismo la idea del Ejecutivo de que, si se aplican medidas drásticas antes de tiempo, la gente “se fatiga” y eventualmente deja de cumplirlas, lo que podría coincidir con el pico de infecciones.

Los firmantes sostienen que no hay “suficientes pruebas” de que vaya a haber “fatiga” en estas extremas circunstancias y dicen que “continuar con normalidad todo el tiempo que sea posible” resta la sensación de urgencia que es necesaria para que la gente tome conciencia de la gravedad de la situación.

Ante las críticas a su estrategia, el Gobierno argumenta que, aunque las medidas drásticas de distanciamiento social “llaman la atención”, tienen menos impacto en primera instancia que otras más eficaces, como lavarse bien las manos y aislar a los contagiados, y solo deben aplicarse en el momento adecuado.

El equipo médico-científico del Ejecutivo considera que es más eficaz reservar iniciativas de choque como el cierre de escuelas o comercios, que no son sostenibles durante mucho tiempo, hasta que se llegue a un punto determinado de infección, y así además se puede desarrollar inmunidad dentro de la sociedad.

De todos modos, el Gobierno planea prohibir a partir de la semana próxima los eventos multitudinarios -aunque de momento no habla de cerrar escuelas- y hoy el ministro de Sanidad, Matt Hancock, ha anunciado que “en las próximas semanas” se pedirá aislar a los mayores de 70 años durante unos cuatro meses, para protegerlos del virus.

El Ejecutivo de Johnson ha indicado que publicará sus proyecciones y conclusiones para tranquilizar a la ciudadanía de que está tomando las medidas correctas, y este domingo ha puesto en marcha una campaña publicitaria para recordar a la población las medidas preventivas básicas.

Hancock dijo que el primer ministro pedirá el lunes a las empresas británicas que cambien sus líneas de producción para empezar a fabricar ventiladores médicos, a fin de suministrar al NHS, que solo cuenta con unos 5.000 tras una década de recortes.

En otra noticia sobre esta crisis, la asociación británica de comercio minorista (BRC, en inglés) ha enviado una carta abierta a los consumidores para tranquilizarles de que trabaja para garantizar el suministro de alimentos y otros productos y pedirles que no hagan acopio presa del pánico.

“Comprar más de lo que se necesita a veces significa que otros se quedan sin ello. Hay suficiente para todos si trabajamos juntos”, advierten los comerciantes.

A día de hoy, ha habido en el Reino Unido 21 muertes por coronavirus, todos pacientes mayores con otras patologías, y el número de contagios confirmados es de 1.140, de 37.746 personas analizadas.


Phoenix Mediosjueves 19 diciembre, 2019
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La legislación que permita concretar el “brexit” y el aumento de fondos destinados a la Sanidad británica (NHS, en inglés) figuran entre las prioridades del Gobierno de Boris Johnson presentadas hoy en el llamado “Discurso de la Reina”.

Tras la victoria del Partido Conservador en las elecciones generales del día 12, la reina Isabel II inauguró formalmente la nueva legislatura, pero esta vez con menos pompa, al sustituirse por un automóvil la carroza utilizada por la soberana para acudir al Parlamento desde palacio de Buckingham, en Londres.

Acompañada por el príncipe Carlos, heredero de la corona, la monarca leyó el programa legislativo redactado por el Gobierno, que incluye más de 20 proyectos de ley, de los que el más importante es el de la retirada británica de la Unión Europea (UE), más conocido como WAB, que se espera sea introducido mañana viernes en la Cámara de los Comunes para su debate y una primera votación.

Isabel II cumplió con el protocolo de rigor al pedir a un emisario desde el trono de la Cámara de los Lores (alta) que llamase a los Comunes para que escucharan su discurso.

Tras recorrer el pasillo que separa las dos cámaras, el emisario golpeó tres veces la puerta de los Comunes para comunicarles la llamada de Isabel II y, una vez reunidos todos los parlamentarios en la de los Lores, la reina mencionó en pocos minutos los principales objetivos del Ejecutivo.

“La prioridad de mi Gobierno es cumplir con la retirada del Reino Unido de la Unión Europea el 31 de enero (2020). Mis ministros presentarán legislación para asegurar la salida del Reino Unido en esa fecha y aprovechar las oportunidades que esto brinda a todo el pueblo”, leyó la reina sobre el programa de Johnson.

“Después -agregó-, mis ministros trabajarán sobre la futura relación con la Unión Europea basada en un acuerdo de libre comercio que beneficie a todo el Reino Unido”.

“La integridad y prosperidad del Reino Unido son de la mayor importancia para mi Gobierno”, remarcó, sobre un programa que esta tarde se debatirá en la Cámara a partir de las 14.30 GMT.

Johnson consiguió la mayoría absoluta en los comicios generales de hace una semana al obtener 365 escaños de una Cámara baja compuesta por 650 diputados, mientras que los laboristas se mantienen como segunda fuerza con 203 asientos y el Partido Nacionalista Escocés (SNP) como tercera con 48 parlamentarios.

Además del “brexit”, el programa de Johnson incluye una fuerte financiación para el NHS, muy debatido en la campaña y de gran inquietud para la población, pues el objetivo es incrementar la contratación de enfermeras y la construcción de más hospitales.

Johnson introducirá el llamado Proyecto de Ley de Largo Plazo para el NHS, por el que establecerá por ley el compromiso del Gobierno de invertir 33.900 millones de libras (40.002.000 euros) adicionales al año para la Sanidad para el periodo 2023-24.

Entre otras prioridades, hay un plan destinado a facilitar la tramitación de las visas para contratar a profesionales sanitarios extranjeros, una vez que el Reino Unido quede totalmente desligado a la UE, previsiblemente ya en 2021.

Contiene, además, planes para introducir un sistema de inmigración por puntos desde el 1 de enero de ese mismo año, similar al australiano, que permitirá el ingreso de trabajadores según las necesidades del país.

También figuran propuestas para aumentar las penas de cárceles de los delincuentes más peligrosos, así como para ampliar el acceso a la banda ancha en todo el Reino Unido hacia 2025. (Efe).


Phoenix Mediosdomingo 24 noviembre, 2019
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Londres (EFE).- El primer ministro británico, Boris Johnson, ofreció este domingo garantías fiscales y la ejecución del “brexit” antes del 31 de enero para “unir al país” y “zanjar el caos” si los conservadores ganan las elecciones adelantadas del 12 de diciembre en el Reno Unido.

El dirigente tory presentó en la localidad de Telford (West Midlands) su manifiesto electoral -un documento de 50 páginas- cara a los próximos comicios generales anticipados, que serán, según remarcó hoy, los “más cruciales que se recuerdan en la historia moderna”, para los que su formación parte como favorita.

Según estipula su programa, ese partido pretende volver a presentar, antes de la Navidad, el proyecto de Ley del “brexit” en los Comunes, a fin de que el acuerdo de Johnson sea ratificado por los diputados antes de la fecha prevista de salida de la Unión Europea del 31 de enero de 2020.

Precisamente, la desconexión británica del bloque comunitario fue el tema dominante del discurso del “premier”, que ambiciona resolver ese proceso para poder “centrarse” en las “prioridades” de los ciudadanos, como la sanidad o la educación.

“Ejecutaremos el ‘brexit’ y zanjaremos toda esta amargura y caos”, prometió hoy el político, pues así el Reino Unido podrá “avanzar” y se podrá “dar salida al potencial de todo el país”.

“Somos el único partido en estas elecciones que cuenta con un proyecto para ello (ejecutar el ‘brexit’); tenemos un acuerdo que está listo, así que hagámoslo”, urgió.

Además, según Johnson, será “la única manera de unir al país” y de que el Gobierno se pueda “centrar en las prioridades que preocupan a todos, particularmente el NHS (el sistema público sanitario)”, para el que planea reclutar a 50.000 enfermeras adicionales si los votantes reeligen a los tories.

También consideró que ha llegado la hora de “pasar página a la duda, a los retrasos y a la división de los últimos años y comenzar un nuevo capítulo en la increíble historia de este país, el mejor lugar sobre la Tierra”.

Entre algunas medidas detalladas, destaca el llamado “triple bloqueo fiscal”, que da “garantías” a los ciudadanos de que un Ejecutivo conservador no incrementará el impuesto sobre la renta, las contribuciones a la seguridad social ni el IVA si salen reelegidos y que, en cambio, “devolverán dinero al bolsillo del contribuyente”.

Ese punto le diferencia notablemente del programa laborista, un manifiesto de “radicales” reformas sociales, presentado el pasado jueves por Jeremy Corbyn, quien pretende aumentar la carga impositiva a las personas de mayores ingresos y las corporaciones.

Johnson se burló hoy abiertamente del dirigente laborista, tras haber aclarado este en un programa de televisión de la cadena BBC que en un futuro referendo europeo adoptaría una posición “neutral” sobre el “brexit”, sin decantarse por ninguna de las opciones -permanencia o salida de la UE-.

Para regocijo de la audiencia, el líder conservador se mofó de la “indecisión” del dirigente izquierdista: “Corbyn solía ser indeciso, pero ahora ya no está tan seguro”.

Por su parte, el dirigente laborista reaccionó hoy al contenido del plan detallado por Johnson: “Es un programa pagado por multimillonarios, escrito para multimillonarios y se ejecutará para multimillonarios, aunque el problema es que seremos el resto los que tendremos que pagar por ello”, afirmó.

Los conservadores se comprometen a incrementar el número de policías con otros 20.000 agentes y a introducir un nuevo sistema de control de inmigración por puntos, similar al utilizado por Australia, según contempla el documento.

Su programa promete asimismo dar un impulso de 1.000 millones de libras (unos 1.164 millones de euros) a las ayudas para el cuidado de los niños después del colegio y durante las vacaciones escolares y contempla destinar 6.300 millones de libras (unos 4.191 millones de euros) a medidas de eficiencia energética.

En cuanto al cambio climático, los tories quieren prohibir la exportación de residuos de plástico a países de fuera de la OCDE y mantienen su actual compromiso de recortar las emisiones de carbono a cero antes de 2050.

Tras los comicios, la Cámara de los Comunes tendrá previsiblemente su primera sesión el 17 de diciembre y el jueves de esa misma semana se celebrará el llamado discurso de la reina -la inauguración del nuevo programa legislativo del Gobierno-.

Según este calendario, el proyecto de Ley del “brexit” podría introducirse formalmente al comienzo de la semana de Navidad, si bien no queda claro que puedan darse progresos significativos antes de las vacaciones.


Phoenix Mediosjueves 21 noviembre, 2019
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Londres (EFE).- El líder laborista, Jeremy Corbyn, presentó este jueves en Birmingham (centro de Inglaterra) su programa electoral, centrado en “radicales” y “ambiciosas” reformas sociales y en los derechos de los trabajadores, de cara a las elecciones anticipadas del 12 de diciembre.

El manifiesto, titulado “Es hora de un cambio real”, detalla los objetivos que el primer grupo opositor del Gobierno conservador de Boris Johnson implementaría si llega al poder tras los próximos comicios.

Entre ellos, el laborismo se compromete a recortar la semana laboral a 32 horas en el plazo de una década sin pérdida salarial; aumentar el salario mínimo nacional a “al menos 10 libras (11,6 euros) por hora” para empleados mayores de 16 años o a introducir cuatro nuevos días festivos en el calendario anual.

En esta reforma “radical” de los derechos y condiciones de los trabajadores, estos también contarán con una mayor protección frente a los despidos injustos.

“Este es el programa con el plan más radical y ambicioso para transformar nuestro país en décadas”, dijo Corbyn hoy en la presentación del manifiesto.

En su discurso, pronunciado en una sala universitaria de Birmingham, el veterano político incidió en la oportunidad “única” que plantean las elecciones para poder “acometer un cambio real” y “atajar la privatización y el rescate del servicio público de sanidad (NHS)”.

En el documento, el partido se compromete a ayudar a los ciudadanos a conciliar la vida familiar y laboral, pues tendrían derecho a obtener horarios flexibles y podrían extender las bajas de maternidad pagadas de nueve a 12 meses, al tiempo que se doblaría el permiso de paternidad a cuatro semanas.

Corbyn remarcó que un Ejecutivo laborista puede “solucionar el ‘brexit’ y unificar al país”, al tiempo que prometió “erradicar la emergencia climática que nos amenaza a todos” y “reescribir las reglas de la economía para que funcione para una mayoría y no para unos pocos”.

Con relación a la salida del país de la Unión Europea (UE), el dirigente laborista afirmó que el acuerdo de “brexit” negociado por Boris Johnson es “un fraude para los británicos” y vaticinó que ese pacto “será el comienzo de años de negociaciones eternas y atascadas y promesas rotas”.

El manifiesto respalda la celebración de otro referendo “legalmente vinculante” sobre la permanencia en el bloque y promete resolver ese asunto “en un plazo de seis meses”, en el que se renegociaría el acuerdo con la UE y se sometería a votación, incluyendo la opción de la permanencia.

En el caso de que en ese hipotético plebiscito triunfara la opción de la continuidad en la UE, el programa apunta que ese resultado no debería “implicar la aceptación del statu quo”.

El laborismo, en ese caso, “trabajará con los socios europeos para perseguir una reforma radical de la UE, en particular para asegurar que su fortaleza colectiva se centra en erradicar la emergencia climática, la evasión fiscal y terminar la austeridad y la desigualdad”.

Según el manifiesto, la UE “necesita una nueva dirección política” y que en caso de que los ciudadanos se pronuncien porque el país permanezca en el bloque, el partido “liderará el camino para asegurar ese cambio”.

Con relación a las reformas que el partido ambiciona acometer, otro de los compromisos es “restaurar los salarios del sector público hasta llegar a, al menos, los niveles anteriores a la crisis financiera”, con aumentos anuales por encima de la inflación, comenzando con un incremento del 5 %.

El partido planea acometer esa reforma pidiendo, entre otras medidas, a aquellos que perciben sueldos anuales superiores a las 80.000 libras (93.500 euros) que “paguen un poco más en el impuesto sobre la renta”.

Aunque no se compromete a rebajar las emisiones de carbono para 2030, la formación promete perseguir “una mayoría sustancial” de reducciones de dióxido de carbono antes de ese año.



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