viernes 10 julio 2020
Phoenix Mediosdomingo 19 abril, 2020
renta-minima-810x540-1.jpg

Muchos países han aplicado medidas para complementar los salarios de los trabajadores afectados por el coronavirus. Mientras, Canadá, Estados Unidos, Brasil o Singapur han aprobado distintos tipos de ingreso mínimo comparables al que está estudiando el Gobierno español, el de Australia o el de Escocia.

El proyecto de aprobar una renta mínima vital en España, que formaba parte del acuerdo de Gobierno firmado en diciembre entre PSOE y Unidas Podemos, podría hacerse realidad en cuestión de semanas. El texto de pacto señala que esta medida es “un mecanismo general de garantía de renta para familias sin ingresos o con ingresos bajos”, una necesidad que es cada vez más urgente ante el impacto del coronavirus en la economía y el empleo.

El ministro de Inclusión y Seguridad Social, José Luis Escrivá, ha asegurado que el ingreso mínimo vital que está coordinando su departamento con la Vicepresidencia de Asuntos Sociales beneficiará a 1 millón de hogares o 3 millones de personas, según ha señalado en una entrevista en la Cadena Ser. El ministro ha destacado que será una medida permanente, que incluirá itinerarios de inserción laboral y que se aprobará en el Consejo de Ministros “en semanas”.

De este modo, el Gobierno contará con 3 medidas de gasto público para sostener los ingresos de los hogares durante la pandemia de coronavirus. Por un lado, está el permiso retribuido recuperable para los trabajadores no esenciales, mientras que por otra parte, el Servicio Público de Empleo Estatal paga un 70% de las nóminas de los afectados por Expedientes de Regulación Temporal de Empleo (ERTE) sin que consuma su cotización por desempleo.

Fuera de España, la mayoría de países europeos ya están aplicando algún tipo de subsidio salarial similar al que se aplica a los ERTE o al permiso retribuido, que abarca un 60% de los salarios a los trabajadores afectados por el parón de la actividad en Alemania, un 70% en Irlanda o Francia, un 75% en Dinamarca o hasta un 80% en Italia, país en el que se le otorga un pago de 600 euros durante 3 meses para compensar la caída de sus ingresos.

Mientras, un grupo más reducido de países también está optando por fórmulas similares a la renta mínima vital que está ultimando el Gobierno español. Sin embargo, ese grupo podría seguir creciendo debido al inesperado apoyo que está recibiendo esta medida en los últimos días por parte de organismos como el Foro Económico Mundial y de personalidades como el vicepresidente del Banco Central Europeo, Luis de Guindos, o del Papa Francisco.

A pesar de que el ingreso mínimo vital o la renta mínima universal suelen identificarse con políticas de corte socialdemócrata, los países que han puesto en marcha esta medida para paliar el impacto del coronavirus cuentan con gobernantes de un perfil muy alejado ideológicamente de esas posturas, como el presidente de Brasil, Jair Bolsonaro, el de EEUU, Donald Trump, el primer ministro canadiense, Justin Trudeau, o el de Singapur, Lee Hsien Loong.

Estas son las medidas para ofrecer una renta mínima que ya han entrado en vigor en todo el mundo:

  • Brasil: el Gobierno de Bolsonaro aprobó el pasado 7 de abril el llamado Programa Emergencial de Manutenção do Emprego e da Renda, que implica la entrega mensual de 600 reais (unos 105 euros) a cada brasileño mayor de 18 años, que puede duplicarse en caso de tratarse de una familia monoparental, incluyendo a las formadas por mayores de edad.
  • Estados Unidos: la Casa Blanca anunció a mediados de abril un programa de estímulos económicos, el mayor de la historia del país, dotado con 2 billones de dólares (sobre 1,84 billones de euros), para afrontar el impacto económico del coronavirus. Además de ayudas para pymes o aerolíneas y de ampliar la cobertura por desempleo, este plan incluye el pago directo de dinero a las familias estadounidenses a través de cheques de 1.200 dólares (unos 1.107 euros) por persona más 500 dólares (sobre 460 euros) por cada hijo menor, con la peculiaridad de que el nombre de Donald Trump figurará en todos ellos.
  • Canadá: el Gobierno de Justin Trudeau ha puesto en marcha el plan Canada Emergency Response Benefit (CERB), que entrega 2.000 dólares canadienses (unos 1.300 euros) al mes a todos los trabajadores esenciales que cobren menos de 2.500 dólares canadienses (alrededor de 1.630 euros) al mes o a aquellos empleados de cualquier sector que cobren menos de 1.000 dólares canadienses (sobre 650 euros), que hayan perdido un empleo temporal o que hayan agotado su prestación de desempleo.
  • Singapur: la pequeña ciudad-Estado ha sido la última en poner en marcha una medida de este calibre, denominada Majulah Universal Basic Income (MUBI), que consiste en entregar a todos sus ciudadanos, incluyendo niños y jubilados, 110 dólares singapureses (unos 71 euros) a la semana durante 12 semanas, aunque el primer ministro Lee no ha descartado ampliarlo si los efectos económicos de la pandemia se prolongan. Para financiar este plan, en lugar de recurrir al gasto público, Singapur elevará un 4,25% el tipo del impuesto sobre ganancias personales, lo que facilitará que las rentas más bajas se beneficien de esta ayuda.

A estos 4 países, podrían unírseles próximamente otros que ya están planteándose implantar un ingreso mínimo para paliar las consecuencias del coronavirus, además de España. En concreto, el Parlamento de Australia está estudiando esta medida como complemento del programa de subsidios salariales, mientras que la ministra principal de Escocia, Nicola Sturgeon, ha defendido aplicar esa medida a su territorio, después de que el Gobierno británico haya rechazado ponerla en marcha en todo Reino Unido.(TB).


Phoenix Mediosviernes 31 enero, 2020
16193982w.jpg

Edimburgo (Reino Unido) (EFE).- La ministra principal de Escocia, Nicola Sturgeon, intensificó hoy su demanda de que se celebre un referéndum de independencia este año, como resultado de la oposición de Escocia al Brexit, pese a constatar, hace tan solo unos días, la firme negativa del Gobierno británico.

En un discurso pronunciado en Edimburgo coincidiendo con el día de retirada del Reino Unido de la Unión Europea (UE), la dirigente nacionalista aseguró que “es posible” que Escocia celebre un plebiscito este año, para lo que su ejecutivo ya se ha puesto a trabajar.

Anunció que solicitará a la Comisión Electoral que se pronuncie sobre si sería adecuado utilizar la misma pregunta de 2014 (“¿Debe Escocia ser un país independiente?), cuando el 55 % rechazó la separación.

Además, en los próximos meses el Gobierno escocés publicará una serie de documentos que, según Sturgeon, contendrán “la información y las respuestas” que la gente necesita para tomar una decisión sobre la independencia, así como su formación, el Partido Nacionalista Escocés (SNP) doblará la inversión dedicada a hacer campaña por la separación.

A finales de año, el Parlamento escocés aprobó la ley de referendos que le permitiría organizar una consulta, pero todo ello puede quedar en nada si el Gobierno del conservador Boris Johnson mantiene su rechazo a transferirle los poderes que pondrían un referéndum legal en manos de la cámara regional.

Sturgeon se mostró convencida de que esta negativa no puede sostenerse indefinidamente y dijo que si no se consigue una consulta este año, se hará tras las elecciones autónomas de mayo de 2021.

Sobre esa base, instó al movimiento independentista a “ganar el argumento político” a base de convencer a los indecisos, en especial a los que en 2014 votaron “no” y ahora lamentan el Brexit, ya que las encuestas les sitúan como los que podrían decantar la balanza en favor de la secesión.

Reiteró que su estrategia sigue siendo la de negociar con Londres un referéndum “legal y vinculante” que esté “más allá de cualquier desafío legal”, porque, solo de ese modo lograría “el reconocimiento internacional” necesario para convertirse en un estado propio.

Debido a las comparaciones que a veces se ejercen con el movimiento independentista catalán, la dirigente escocesa dejó claro que no pretende utilizar la vía unilateral, de la que dijo que “no conduce a la independencia”.

“He descartado un referéndum ilegal, si alguien quiere eso de mi no lo va a obtener. Cataluña es la prueba de que si el proceso no tiene legitimidad y legalidad no puede conducir a la independencia” indicó.

Por primera vez, dejó la puerta abierta a estudiar la posibilidad de que el Parlamento escocés pudiera convocar un “referéndum consultivo”, que no tendría valor legal, por lo que aseguró que no es su prioridad, ya que podría hacer “retroceder” al movimiento.

“Mi posición en esta etapa es que debemos usar nuestras energías de manera diferente. Debemos centrarnos en construir y ganar el argumento político en favor de la independencia”, afirmó.

Sturgeon recordó que el pasado miércoles, el Parlamento escocés aprobó una moción que insta al Gobierno británico a permitir la convocatoria de un segundo plebiscito, al reconocer que ha habido “un cambio material en las circunstancias desde 2014”.

Frente a aquellos que, como Johnson, defienden que la consulta de hace seis años zanjó el asunto durante “al menos una generación”, la ministra principal defendió que la gente “tiene derecho a cambiar de opinión cuando las circunstancias cambian” y la salida del club comunitario es un escenario que trastocará la vida y la economía de los escoceses.

Según una encuesta de YouGov publicada ayer, el apoyo a la independencia ha aumentado y por primera vez desde 2015 es mayoritario al alcanzar el 51 %, frente al 49 % que se opone.

La razón de este cambio sería la cantidad de ciudadanos que apoyan la permanencia en la UE y que habrían cambiado de parecer respecto a 2014 al considerar la independencia como la única vía para poder formar parte de nuevo del club comunitario.

Sin embargo, según el sondeo, el 56 % no está de acuerdo con que se convoque un nuevo referéndum este año, la opción que defiende Sturgeon, y que solo cuenta con un 34 % de respaldo.


Phoenix Mediosviernes 13 diciembre, 2019
16057171w.jpg

Edimburgo (Reino Unido) (EFE).- La ministra principal de Escocia, Nicola Sturgeon, afirmó hoy que los resultados de las elecciones generales, que el Partido Nacionalista Escocés (SNP) ha ganado en esta región, “mandan un mensaje claro” para que se celebre un segundo referéndum de independencia del Reino Unido.

Tras lograr 48 de los 59 escaños escoceses en una noche en que los conservadores del primer ministro, Boris Johnson, consiguieron mayoría absoluta, Sturgeon declaró que estos resultados mandan “un claro respaldo” a que Escocia debería decidir sobre su “futuro y no dejar que lo decidan por nosotros”.

“Los resultados en el resto del Reino Unido son sombríos, yo no quiero un gobierno de mayoría conservadora, pero el hecho de que vaya a ser así subraya la importancia de que Escocia tenga la opción de elegir algo diferente”, afirmó a la cadena BBC.

Agregó que reconoce que no toda persona que ha votado por el SNP respaldaría necesariamente la independencia, pero el haber elegido a su partido hace que la demanda de un segundo plebiscito reciba “un renovado, nuevo y reforzado mandato”.

El SNP ha ganado trece diputados y se ha hecho con escaños hasta ahora defendidos por conservadores y laboristas e incluso ha arrebatado el asiento a la líder de los Liberales Demócratas, Jo Swinson.

Sturgeon ya ha dicho que tras los comicios enviará una carta al próximo primer ministro para solicitar formalmente la convocatoria de un plebiscito, después de que en 2014 el 55 % rechazase la separación.

Al frente de Downing Street se encontrará con Johnson, quien ha prometido que rechazará cualquier petición sobre un nuevo referendo con el argumento de que la cuestión quedó zanjada para al menos una generación hace cinco años.

Los “tories” fueron la segunda formación en Escocia con 6 escaños (7 menos), seguidos de los Liberales Demócratas que mantuvieron sus 4 diputados y el Partido Laborista que solo logró uno de los siete que ostentaba.


Phoenix Mediosjueves 7 noviembre, 2019
15944432w.jpg

Londres (EFE).- El primer ministro británico, el conservador Boris Johnson, apelará este jueves al voto de los escoceses mientras los portavoces de Economía de su partido y el Laborista presentan sus propuestas para ganar las elecciones el próximo 12 de diciembre.

Según se ha adelantado, el jefe del Gobierno tratará de aumentar los 13 escaños que los “tories” (conservadores) obtuvieron en 2017 en Escocia con el argumento de que solo un voto por su formación logrará que se cumpla el “brexit” o salida británica de la Unión Europea (UE) y evitará que se convoque un nuevo referéndum de independencia en la nación histórica.

Johnson cree que, de ganar las elecciones, el laborismo de Jeremy Corbyn “bailaría al ritmo” del independentista Partido Nacionalista Escocés (SNP), cuya líder, Nicola Sturgeon, ha dicho que si saca un buen número de escaños en el Parlamento británico, donde ahora son la tercera fuerza con 35, pedirá otro plebiscito.

El líder “tory”, que ayer inauguró oficialmente su campaña con un acto en Birmingham (centro de Inglaterra), se desplazará hoy también al noreste inglés y a la provincia británica de Irlanda del Norte.

Simultáneamente, el ministro de Economía, el conservador Sajid Javid, defenderá en Manchester (noroeste) que su partido es el único capaz de mantener el crecimiento y la disciplina fiscal y acusará a los laboristas de proponer “una economía de fantasía”, según los extractos de su discurso.

Su rival laborista, John McDonnell, prometerá en la cercana ciudad de Liverpool “un cambio irreversible” en cómo se distribuye la riqueza en el Reino Unido, a favor del trabajador, y un programa de inversiones públicas “en una escala sin precedentes”.

El proyecto socialista de Corbyn, que hoy desvelará el autobús publicitario de su campaña, se ha visto reforzado por la inesperada dimisión anoche del líder adjunto, Tom Watson, representante del ala derecha del partido y que no concurrirá a estas elecciones “por motivos personales”.

Por otra parte, los Liberal Demócratas, el Partido Verde y los nacionalistas galeses de Plaid Cymru, unidos por su oposición a la salida británica de la UE, anunciarán este jueves un pacto de no agresión en estos comicios a fin de no hacerse la competencia en determinadas circunscripciones.


Phoenix Mediossábado 2 noviembre, 2019
15929835w.jpg

Glasgow (Reino Unido) (EFE).- El movimiento independentista escocés, con la ministra principal, Nicola Sturgeon, a la cabeza dio éste sábado el pistoletazo de salida a la campaña para conseguir que Londres acceda a negociar un segundo referéndum de separación del Reino Unido en 2020.

Miles de personas se reunieron en el centro de Glasgow, el gran bastión del independentismo en la región, para pedir que se celebre una nueva consulta el año que viene, según el plan trazado por la formación de Sturgeon, el Partido Nacionalista Escocés (SNP), que ostenta el gobierno regional.

Arropada por multitud de banderas escocesas y de la Unión Europea (UE), la líder independentista se dirigió a los manifestantes, por primera vez desde que asumió las riendas del Gobierno en 2014, en un evento de precampaña organizado por el diario “The National”.

“Una Escocia independiente está al alcance de la mano”, dijo entre aplausos Sturgeon y añadió que las elecciones generales del próximo 12 de diciembre “son las más importantes de nuestra vida”.

La dirigente escocesa instó a los asistentes a “acudir masivamente a votar para escapar del caos, la miseria y división del ‘brexit'” y poner el futuro de Escocia en manos de los escoceses”.

Sturgeon confirmó ayer que, después de los comicios del mes que viene, pedirá formalmente al próximo primer ministro la autorización necesaria para celebrar un nuevo plebiscito.

El Partido Conservador escocés, primero de la oposición, criticó los planes de Sturgeon y la acusó de “no escuchar” al electorado.

“Está obsesionada con la independencia y debemos enviarle un mensaje en estas elecciones generales. La gente ya ha tenido suficiente división y solo queremos seguir adelante”, señaló su líder en funciones, Jackson Carlaw.

La concentración de este sábado estuvo precedida por la manifestación “Exit Brexit” (Salida del “brexit”), mucho menos multitudinaria, en que unos dos centenares de personas marcharon hasta la céntrica plaza de George Square, sede de la concentración.

Una de ellas fue Maggie Fraser, de 64 años, quien, ataviada con unas gafas de sol de la bandera escocesa y los labios pintadas a juego, dijo a Efe que es una asidua a este tipo de actos, ya que desea poder dejar a sus hijos y nietos “el legado de la independencia”.

“Londres nos ignora, así que espero que en las próximas elecciones el SNP se haga fuerte y podamos deshacernos de los tories (conservadores) y tener un referéndum de independencia”, afirmó.

Consciente del viento a favor que pronostican las encuestas -algunas le otorgan más de 50 de los 59 escaños reservados a Escocia en el Parlamento de Westminster- el SNP cree que es momento de capitalizar el descontento que entre algunos escoceses generan la salida de la UE y los años de gobierno conservador.

Escocia votó mayoritariamente a favor de permanecer en el club comunitario, lo que ha desenterrado el debate a favor de la secesión que muchos creyeron soterrado tras el referéndum de 2014, en que el 55 % optó por continuar formando parte del Reino Unido.

Tampoco la llegada de Boris Johnson al 10 de Downing Street ha ayudado a apaciguar los ánimos de los que consideran que representa al ala más dura del conservadurismo, la que aboga por un mayor centralismo.

Con todo, los sondeos coinciden en que el apoyo a la independencia ha aumentado en los últimos meses y podría llegar hasta el 49 %, cuatro puntos más del resultado logrado en 2014.

Es probable que si Johnson sigue al frente del Ejecutivo, la respuesta a la petición de Sturgeon sea un no rotundo, como ya ha avanzado el “premier”, en cuyo caso el Gobierno escocés podría recurrir a los tribunales, aunque si es el laborista Jeremy Corbyn quien toma el control, el escenario puede ser diferente.

En el hipotético caso de que Corbyn necesitara al SNP para poder formar gobierno, Sturgeon ya ha afirmado que solo le apoyarían si a cambio les concede una consulta.

El permiso del Gobierno británico es imprescindible para que Escocia pueda organizar un referéndum legal y vinculante, a imagen del que se pactó hace cinco años, y que el SNP querría replicar, ya que descarta una votación que no cuente con el visto bueno de Londres.


Phoenix Mediosviernes 1 noviembre, 2019
15927381w.jpg

Edimburgo (Reino Unido)(EFE).- La ministra principal de Escocia, Nicola Sturgeon, dijo hoy que pedirá formalmente al Gobierno británico las competencias necesarias para organizar un segundo referéndum de independencia después de las elecciones generales del próximo 12 de diciembre.

“Si los escoceses demuestran el deseo, como creo que lo harán en estas elecciones, de un referéndum de independencia, entonces no creo que la oposición de Westminster, en forma de principio o respecto al calendario, resulte sostenible”, dijo Sturgeon en un acto preelectoral celebrado en Edimburgo.

La líder nacionalista escocesa señaló además que cree que si es el Partido Laborista el que gana los comicios, no se opondrá a que su ejecutivo pueda convocar la consulta.

De este modo, precisó, enviará una carta “antes de Navidad” al próximo primer ministro para solicitarle formalmente los poderes recogidos en la llamada “Sección 30”, que concederían al Parlamento escocés las competencias necesarias para organizar el plebiscito.

A su entender, existe “un gran apetito” para que se celebre un segundo referéndum de independencia el año que viene, después del que tuvo lugar en 2014, en que el 55 % apoyó permanecer en el Reino Unido.

Sturgeon destacó que un buen resultado de su formación, el Partido Nacionalista Escocés (SNP), se interpretará como un respaldo en favor del plebiscito, por lo que instó a los votantes a apoyarlo “para asegurarse de que se escuche la voz de Escocia”.

Los conservadores, liderados por el primer ministro, Boris Johnson, ya han asegurado que no darán su autorización a un nuevo referéndum, mientras el Partido Laborista, primero de la oposición, no ha fijado una posición clara, aunque también es contrario a la independencia de Escocia.

“Todo el mundo sabe que va a haber un referéndum de independencia. Los partidos de la oposición pueden no aceptar este planteamiento en público, pero lo saben y todo el mundo lo sabe”, destacó.

Si bien Sturgeon se reunió la semana pasada con el líder laborista, Jeremy Corbyn, aclaró que no discutieron la cuestión de la independencia, sino que únicamente abordaron la posible salida de la Unión Europea (UE).

“Las conversaciones que he mantenido con Jeremy Corbyn en los últimos meses han versado globalmente sobre el ‘brexit’ y las tácticas en la Cámara de los Comunes”, precisó.

Desde la victoria del “brexit” en 2016, el SNP ha prometido la celebración de un nuevo referéndum al considerar que Escocia votó mayoritariamente por quedarse en la UE y que una salida cambia el escenario sobre el que se votó, en contra de la secesión, hace cinco años.

Las encuestas pronostican que el partido de Sturgeon, que actualmente es la tercera fuera en el Parlamento británico con 35 diputados, ganará en Escocia y podría obtener incluso 50 de los 59 escaños reservados a las circunscripciones de esta región.


Phoenix Mediosmartes 15 octubre, 2019
15868866w.jpg

Edimburgo (Reino Unido) (EFE).- La ministra principal de Escocia, Nicola Sturgeon, detalló hoy su hoja de ruta independentista al comprometerse a impulsar un segundo referéndum de separación del Reino Unido en 2020 y avanzó que solicitará la autorización del Gobierno británico “antes de finales de año”.

Durante un apasionado discurso que clausuró el congreso del Partido Nacionalista Escocés (SNP), Sturgeon precisó que pedirá a Londres la transferencia de competencias necesarias, recogidas en la llamada “Sección 30” del ordenamiento, para que el Parlamento escocés pueda legislar sobre una consulta de esta naturaleza.

“Mi decisión es que el referéndum se celebre el próximo año. Y nos estamos preparando. Para el año que viene, habremos completado nuestros preparativos legislativos”, indicó Sturgeon entre los aplausos del auditorio de Aberdeen (noreste escocés).

Se refirió así a la ley de referendos que se encuentra en tramitación en la Cámara escocesa y que, previsiblemente, será aprobada antes de que finalice el año.

Sin embargo, la norma no podría utilizarse para convocar una consulta vinculante a menos que el Ejecutivo británico acceda a traspasar los poderes mencionados, algo a lo que Londres hasta ahora se ha opuesto.

Como ha hecho en anteriores ocasiones, Sturgeon recalcó que la llamada a las urnas solo se producirá con el visto bueno de la administración central, ya que únicamente contempla un referéndum cuya legalidad esté garantizada “más allá de cualquier duda”.

El objetivo del SNP es que el plebiscito se celebre a imagen del que tuvo lugar en 2014, cuyos términos fueron pactados por el Gobierno del conservador David Cameron y del nacionalista Alex Salmond en el conocido como “Acuerdo de Edimburgo”.

La consulta se zanjó con el 55 % en contra de la separación y lo que se concibió como un debate que quedaba zanjado para al menos una generación ha resurgido después de la victoria del “brexit” en el referéndum de 2016, en contra del que se pronunciaron los escoceses.

En la comparecencia que puso fin a tres días de debate en el seno del partido gobernante en Escocia, Sturgeon comparó las aspiraciones del SNP con la de los políticos catalanes encarcelados, a los que definió como “activistas pacíficos por el derecho a la autodeterminación” y a los que envió “apoyo y solidaridad”.

Este lunes se hizo pública la sentencia que condena a entre 13 y 9 años de prisión a los excargos del Gobierno catalán que organizaron el referéndum ilegal de octubre de 2017.

Sturgeon añadió que, de ser independiente, Escocia “estaría en el mercado común” y sería “el vecino más próximo” del Reino Unido, lo que le otorgaría este papel de enlace entre ambos territorios y la convertiría en “un imán para inversiones globales”.

Sin embargo, es probable que su hoja de ruta choque con el rechazo del Gobierno del conservador Boris Johnson, que ya ha descartado avenirse a negociar.

Ante la probable negativa de Londres, todo apunta a que habrá un choque de trenes que, según analistas consultados por Efe, podría tener que resolverse en los tribunales.

La salida del club comunitario, prevista para el próximo día 31, no solo ha sumido al Reino Unido en la mayor crisis política de su historia reciente, sino que ha hecho factible que Escocia celebre un segundo referendo de independencia, avalada por el apoyo mayoritario del SNP y el cambio de tendencia que reflejan las encuestas.

El último sondeo elaborado por Panelbase para The Sunday Times, publicado este fin de semana, otorga al independentismo un apoyo del 50 %, lo que significa un aumento del 5 % respecto al resultado de 2014. Otras encuestas pronostican además que ese porcentaje aumentaría en caso de producirse un “brexit” sin acuerdo.

Algunos analistas consideran que los ánimos en Escocia están cambiando, sobre todo entre aquellos apáticos con la política y los que se consideran europeístas, que ahora apoyarían la independencia como modo de mantenerse dentro de la UE.

De cara a las elecciones legislativas que el Reino Unido podría celebrar en las próximas semanas, las encuestas otorgan al SNP -actualmente el tercer partido en el Parlamento de Westminster con 35 escaños- alrededor de 50 diputados, de los 59 reservados a las circunscripciones escocesas.

Todo ello ha aupado las expectativas de los nacionalistas, que aspiran a revalidar su mandato en las elecciones regionales de 2021 bajo el liderazgo de Sturgeon.


Phoenix Mediosmiércoles 11 septiembre, 2019
15757485w.jpg

Edimburgo (Reino Unido) (EFE).- El Gobierno británico sufrió este miércoles un duro revés, después de que la Justicia escocesa declarase “ilegal” la decisión del primer ministro, Boris Johnson, de suspender el Parlamento en el periodo previo a la salida del Reino Unido de la Unión Europea, el 31 de octubre.

El Tribunal de Apelación de Escocia consideró que la acción del Ejecutivo conservador, que aconsejó a la reina Isabel II refrendar la decisión de clausurar las cámaras desde ayer y hasta el 14 de octubre, quebrantó la legalidad y estuvo motivada por “el propósito inapropiado de obstaculizar el Parlamento”.

Tras conocerse el dictamen, el Gobierno comunicó que recurrirá el fallo ante el Tribunal Supremo, la máxima instancia judicial del Reino Unido, que atenderá este y otro caso similar el próximo martes, día 17, en una sesión presidida por nueve magistrados.

Los tres jueces en Escocia, presididos por Lord Carloway, emitieron su veredicto por unanimidad, pero no dieron ninguna orden específica para que las sesiones de la Cámara de los Comunes se reanuden, bajo el argumento de que el caso llegará al Supremo.

Además del caso escocés, el Supremo deberá atender otro que persigue el mismo objetivo y que fue presentado en Inglaterra por la activista contraria al “brexit” Gina Miller.

En el caso de Miller, el Tribunal Superior de Londres había decretado la semana pasada que la suspensión parlamentaria no es ilegal y que se trata de un asunto político, por lo que la activista y empresaria decidió apelar al Supremo.

El fallo emitido hoy en Escocia revoca así uno anterior del pasado 4 de septiembre, que dictaminó que el cierre sí cumplía con el ordenamiento -por razones muy similares a las del caso Miller-, y que no impidió que la actividad de las cámaras se paralizase este martes hasta el 14 de octubre.

Para el 14 de octubre, el Gobierno ha programado el llamado “Discurso de la reina”, la agenda legislativa del Ejecutivo para el próximo año, un procedimiento que es habitual, pero que la oposición asegura que esta vez se ha usado para hacerlo coincidir con las jornadas anteriores al día 31, la fecha prevista para el “brexit”.

El gabinete de Johnson se mostró “decepcionado” con la decisión de la corte de apelación de mayor rango de Escocia y señaló que suspender el Parlamento “es la forma legal y necesaria” para poder “presentar una agenda legislativa nacional sólida”.

La querella resuelta en Escocia fue presentada por un grupo de más de 70 parlamentarios, entre ellos la representante del Partido Nacionalista Escocés (SNP) Joanna Cherry, la líder de los Liberales Demócratas, Jo Swinson, varios diputados laboristas e independientes y la asociación contraria al “brexit” “The Good Law Project”.

En declaraciones a los medios tras conocerse el dictamen, Cherry instó a que se decrete la reapertura del Parlamento para poder continuar “escrutando lo que está dispuesto a hacer el Gobierno en relación al ‘brexit'”.

“Esta es una decisión unánime de la mayor corte de apelación de Escocia sobre que el cierre del Parlamento por Boris Johnson es ilegal, por lo que, a cada instante que permanece cerrado, el Gobierno británico está quebrantando la ley”, afirmó Cherry, rodeada por un grupo de manifestantes contrarios al abandono de la UE.

La ministra principal de Escocia, Nicola Sturgeon, se pronunció en la misma línea al llamar a una reanudación de la actividad parlamentaria “inmediata” y afirmó que el comportamiento de Johnson está siendo “indignante” e “imprudente”.

El portavoz laborista para el “brexit”, Keir Starmer, celebró la decisión, aunque reconoció que no era algo “esperado”, a pesar de que resultaba “obvio para todos que cerrar el Parlamento en este momento crucial era algo incorrecto”.

Para el diputado conservador Dominic Grieve, se estaría ante “una cuestión muy seria” si finalmente se sustancia que el primer ministro “engañó” a la soberana al aconsejarle apoyar el procedimiento, por lo que “sería el momento de Johnson de dimitir”.

La oposición -con el respaldo de un grupo de 21 diputados conservadores descontentos con la gestión del Gobierno- aprobó la semana pasada una ley que obliga al “premier” a pedir una prórroga del “brexit” si no llega a un acuerdo con la UE para el 19 de octubre, de forma que se evite una ruptura no negociada.

Johnson, sin embargo, sostiene que quiere lograr un pacto que permita una salida ordenada y ha recalcado que no está dispuesto a pedir un retraso de la retirada del bloque comunitario.



About us

Welcome to the official Phoenix Medios page, featuring the latest global news, as well as exclusive interviews. A trusted source for news and information. Phoenix Medios is proud of bringing unforgettable news from all over the world.



Who we are

Phoenix Medios THE NEWSPAPER
We are independent, impartial and honest.
We respect each other and celebrate our diversity so that everyone can give their best.

Living Smart



Contact us

Help us make your comments count. Use our contacto@phoenixmedios.press to send us your comments, suggestions, denunciations, images and videos.


Contact us
Scroll Up