Domingo 15 diciembre 2019
Phoenix MediosDomingo 15 diciembre, 2019
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Madrid (EFE).- El presidente del Gobierno español en funciones, el socialista Pedro Sánchez, acelera este lunes los contactos políticos con otros partidos para recabar apoyos a una nueva investidura como jefe del Ejecutivo, para la que no hay fecha ante la incertidumbre reinante.

En una semana clave para su continuidad al frente del Gobierno, Sánchez, líder del Partido Socialista (PSOE), se reunirá este lunes con los líderes del centroderecha: Pablo Casado, del conservador Partido Popular (PP), e Inés Arrimadas, del liberal Ciudadanos (C’s).

En paralelo, Sánchez va a mantener conversaciones telefónicas con los presidentes de los diecisiete gobiernos regionales, incluido el de Cataluña, el independentista Quim Torra.

El Gobierno ha explicado que esas llamadas serán para insistir en la necesidad de que España tenga un Ejecutivo estable cuanto antes, pero la oposición de centroderecha considera que esa ronda de llamadas telefónicas solo es una coartada para que Sánchez pueda hablar con Torra.

En octubre pasado, y durante la ola de violencia callejera que siguió a la sentencia del Tribunal Supremo contra los líderes del proceso secesionista ilegal de Cataluña de 2017, Sánchez rechazó contestar a varias llamadas telefónicas de Torra.

EN BUSCA DE LA DIFÍCIL MAYORÍA PARLAMENTARIA

Sánchez, presidente del Gobierno desde junio de 2018 y en funciones desde abril, fue propuesto formalmente por el rey Felipe VI como candidato a la investidura en el Congreso, como vencedor de las elecciones generales del 10 de noviembre pasado, aunque sigue sin lograr los apoyos parlamentarios necesarios.

El PSOE y el izquierdista Unidas Podemos (UP) cerraron un acuerdo para un Gobierno de coalición tras esas elecciones, que a su vez habían sido la repetición de las del 28 de abril anterior, tras las cuales Sánchez no consiguió formar una mayoría de gobierno.

Sin embargo, PSOE y UP solo reúnen a 155 de los 350 diputados del Congreso, por lo que necesitan el apoyo o la abstención de suficientes legisladores para lograr una mayoría suficiente.

¿APOYO DE LOS INDEPENDENTISTAS CATALANES?

Ante la negativa de los partidos de centroderecha y derecha a abstenerse, como sí hizo el PSOE en 2016 con el conservador Mariano Rajoy, el líder socialista se ha visto obligado a buscar el apoyo del partido independentista catalán de izquierda ERC.

Esto le ha granjeado todo tipo de críticas por parte de PP y C’s, que reprochan a Sánchez haberse alejado de la Constitución en busca de mantenerse en el poder aliado con los independentistas.

Casado ya advirtió ayer sábado de que Sánchez no debe esperar nada de la reunión que ambos mantendrán el lunes, y aseguró que le da “vergüenza ajena” lo que considera cesiones del socialista a los separatistas.

Además de la agenda de Sánchez, la portavoz del PSOE en el Congreso, Adriana Lastra, iniciará el lunes una nueva ronda de contactos con los líderes de los demás partidos políticos.

Si ERC apoya a PSOE y UP (aunque sea con la abstención) en un pacto de izquierdas se verá probablemente en el congreso que el partido catalán celebrará el fin de semana próximo.


Phoenix MediosJueves 12 diciembre, 2019
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Madrid (EFE).- Tras desvelarse la incógnita de si el rey nombraría a un candidato a presidente del Gobierno en España, queda por saber cuándo el designado, el socialista Pedro Sánchez, podrá lograr, gracias al partido independentista catalán ERC, el apoyo del Congreso.

Sánchez, que asiste hoy y mañana a una reunión de líderes de la Unión Europea en Bruselas, volvió a eludir desde allí cuándo podría celebrarse el debate de su investidura en el Congreso y se limitó a decir que espera que sea “cuanto antes”.

A Sánchez, que tiene ya pactado un Gobierno de coalición con el líder de la formación izquierdista Unidas Podemos (UP), Pablo Iglesias, le falta ahora cerrar las negociaciones con ERC para que al menos se abstengan en la votación en el Congreso.

A Sánchez, que tiene ya pactado un Gobierno de coalición con la formación izquierdista Unidas Podemos (UP), le falta ahora cerrar las negociaciones con los independentistas catalanes de ERC, que en principio avanzan, pero no al ritmo que permitiera una investidura antes de fin de año.

ERC, un partido izquierdista, tiene la quinta mayor representación en el Congreso, con 13 diputados, lo que en una cámara tan dividida hace que sus votos puedan ser claves, incluso con una abstención.

LA INVESTIDURA, TAL VEZ EN ENERO

Pero en el camino a cerrar un acuerdo que permita al menos la abstención de los secesionistas catalanes se interpone el congreso nacional que ese partido celebrará los días 21 y 22 de diciembre, que marcará un punto de inflexión en las negociaciones con el Partido Socialista (PSOE).

Los socialistas y Podemos habían proyectado inicialmente que la investidura podría ser antes de fin de año, pero ese optimismo se ha enfriado ante los tiempos más relajados que maneja ERC y que podrían llevar al proceso a enero, si bien Sánchez y su partido insisten en no hablar de posibles fechas.

Ante el temor de que el congreso de ERC pueda romper la negociación, los socialistas aprovecharán la semana para iniciar una ronda de contactos con todos los grupos parlamentarios, tal y como anunció Sánchez.

REUNIONES CON EL CENTRODERECHA

Este jueves se conocieron nuevos detalles sobre las reuniones que Sánchez mantendrá el próximo lunes con los líderes de los partidos de centroderecha: Pablo Casado del conservado Partido Popular (PP) e Inés Arrimadas, del liberal Ciudadanos (Cs).

Casado aseguró este miércoles, tras la ronda de consultas con el rey, que mantiene su negativa a apoyar la investidura de Sánchez y ha planteado que puede ser Ciudadanos el que se abstenga para facilitarla.

Por su parte Arrimadas quiere trasladar a Sánchez su propuesta de llegar a un acuerdo de “gran coalición” a tres, que sumarían 221 escaños (PSOE, PP y Cs) – la mayoría absoluta es 176- para facilitar la continuidad del líder socialista en el Ejecutivo con el apoyo desde fuera de las otras dos formaciones.

LA LLAMADA AL INDEPENDENTISTA QUIM TORRA

Sánchez también hablará durante la próxima semana con los presidentes de las 17 regiones autónomas del país, entre ellos el de Cataluña, el independentista Quim Torra.

Será la primera vez que ambos hablen después de que el jefe del Gobierno español el funciones no contestó de forma notoria a varias llamadas telefónicas de Torra durante el mes de octubre, en medio de las protestas en Cataluña por la sentencia contras los líderes independentistas, que acabaron en algunos casos con fuertes disturbios y enfrentamientos entre radicales y la policía.

La oposición de derecha criticó hoy este plan de Sánchez, al considerar que una conversación con Torra supone una cesión dentro de las negociaciones que el PSOE mantiene con ERC para que apoye su investidura.

Torra será el segundo en esa ronda de llamadas a los presidentes regionales.

Desde Bruselas, Sánchez recalcó hoy que quiere hablar con él y con los demás presidentes regionales para trasladarles la “urgencia” de poner en marcha el Gobierno y “salir de este impás de estar en funciones”.

Sin embargo, este gesto tampoco convence a Torra, que lo considera insuficiente para solucionar la situación en Cataluña.

Por ello, lanzó un mensaje a Sánchez para pedirle que encare esta situación con “valentía” y no con gestos “vacíos y estériles”, según fuentes de su entorno, que precisaron que lo que debe haber es “respeto institucional” y “bilateralidad” entre Cataluña y el Estado español.


Phoenix MediosLunes 9 diciembre, 2019
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Madrid (EFE).- Las negociaciones para una mayoría de gobierno en España se aceleran esta semana con el inicio de las consultas del rey con los líderes políticos y la reunión de los socialistas (partido mayoritario) y ERC (secesionistas catalanes), imprescindibles para que el líder del PSOE, Pedro Sánchez, pueda gobernar.

Sánchez aspira a repetir como jefe del ejecutivo, pero como su partido no tiene mayoría suficiente necesita pactar su investidura y un futuro programa de Gobierno con otros grupos, tarea que aún no tiene cerrada y que se presenta difícil sobre todo con ERC, cuya portavoz, Marta Vilalta, insistió este lunes en que “no tienen prisa”.

En paralelo, Felipe VI inicia este martes su ronda de consultas con los partidos con representación parlamentaria, con lo que se inicia el proceso para la investidura del presidente del Gobierno en el Congreso.

CONSULTAS DEL REY

La ronda de consultas del monarca, tarea que hasta hace unos años era puro trámite ya que había mayorías claras, en la actualidad se complica por la cantidad de partidos con representación parlamentaria.

El rey tiene previstas a partir de mañana dos jornadas maratonianas, en las que recibirá a un total de 18 diputados -y hay cuatro grupos que han declinado estos encuentros-, dada la fragmentación política que existe en la actual legislatura, surgida de las elecciones del pasado 10 de noviembre.

Como es habitual, comenzará el martes con los partidos que tienen menos representación y finalizará el miércoles por la tarde con el líder del partido socialista (PSOE), Pedro Sánchez, que aspira a volver a presidir el Gobierno como candidato del partido mayoritario, con 120 diputados de los 350 que componen la Cámara.

Una vez finalicen las consultas, el jefe del Estado sabrá si Sánchez dispone de los apoyos suficientes para proponerlo como jefe del Ejecutivo y el mismo líder político podrá decidir si se presenta a la investidura, cosa que hará solo si cuenta con esos apoyos, según han insistido los socialistas.

NEGOCIACIOENS CON ERC, DIFÍCILES PERO INPRESCINDIBLES

Los independentistas catalanes de ERC (republicanos de izquierda), con sus trece diputados en el Congreso, tienen la llave de la gobernabilidad, dado que el acuerdo firmado entre PSOE y la coalición de izquierda Unidas Podemos no les da mayoría suficiente y los socialistas han descartado una “gran coalición” con los conservadores del PP.

El PSOE mantendrá mañana la tercera reunión con ERC, que en esta ocasión tendrá lugar en Barcelona, y aunque los socialistas reconocen que entre ambas formaciones hay diferencias, confían en llegar a un acuerdo.

Sin embargo, ERC insiste en que “no se puede negociar con prisas”, en palabras de su portavoz, Marta Vilarta, este lunes, quien alertó de que las posiciones siguen alejadas y es “casi imposible” un pacto antes de Navidad”.

Vilalta pidió al PSOE que “haga gestos y se mueva” si quiere acelerar la investidura, e insistió en que las conversaciones no serán al viejo estilo de conseguir algunas competencias para el Gobierno regional a cambio de su voto, sino “para resolver el conflicto político” de Cataluña con el Estado, lo que incluye “desactivar la vía de la judicialización y la represión”.

Así, ERC pone sobre la mesa la situación de los políticos independentistas presos, entre ellos el líder de este partido, condenados por el Tribunal Supremo por su participación en el proceso secesionista catalán de 2017 y que los independentistas consideran un ejemplo de “represión” política.

“Si no hay movimientos en el PSOE, a nosotros no nos temblarán las piernas para mantener el ‘no'”, explicó la portavoz republicana.

OBJETIVO SOCIALISTA: UN GOBIERNO CUANTO ANTES

Desde la misma noche electoral, el líder socialista dejó claro que su objetivo, una vez ganadas las elecciones, sería llegar a acuerdos con otros partidos para formar cuanto antes un “gobierno progresista” y acabar con el bloqueo político que sufre España desde hace meses.

Así se reflejó dos días después, cuando Pedro Sánchez firmó con el líder de Unidas Podemos, Pablo Iglesias, un acuerdo para formar gobierno, que ponía fin a meses de desencuentros.

Sin embargo, los escaños de estos dos grupos no son suficientes, por lo que es necesario el apoyo de otros partidos nacionalistas y regionalistas, y en este sentido, es clave el “sí” o la abstención de los diputados de ERC.

Iglesias afirmó el pasado viernes, día de la Constitución, que le gustaría que la investidura se celebre “antes de Navidad o antes de fin de año”, pero este deseo choca con la estrategia de ERC.


Phoenix MediosJueves 28 noviembre, 2019
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Madrid (EFE).- La primera reunión formal entre el Partido Socialista (PSOE) y los independentistas catalanes de izquierda (ERC) resultó en un compromiso para continuar las negociaciones con el objetivo de sumar apoyos para la investidura del socialista Pedro Sánchez como presidente del Gobierno español.

Tras la reunión, de dos horas y media de reunión en el Congreso de los Diputados, ERC señaló en un comunicado que se mantiene en su posición de no apoyar a Sánchez para un nuevo mandato al líder socialista y presidente del Gobierno en funciones.

El PSOE, por su parte, constató la voluntad de diálogo de ERC y consideró que la cita fue un “primer paso” para salir del bloqueo político que vive España, con un Gobierno en funciones desde finales de abril pasado.

Los dos partidos acordaron volver a reunirse el próximo martes, cuando se constituyen las dos cámaras del Parlamento español.

El comunicado socialista admitió la existencia de un “conflicto político” en Cataluña, aunque insistió en que debe encauzarse “desde el diálogo y el entendimiento institucional”.

El PSOE también recalca el objetivo de que haya un gobierno “progresista” que permita recuperar derechos civiles y laborales “cercenados” por el anterior Ejecutivo central del Partido Popular.

ERC constató que ambas formaciones “han establecido un punto de partida común al constatar la necesidad de abordar políticamente un conflicto que es, esencialmente, de naturaleza política”.

El partido independentista catalán de izquierda recalcó que aspira a la creación de una mesa de negociación entre el Gobierno central español y el Ejecutivo regional catalán, con un calendario concreto, sin temas vetados y con garantías de cumplimiento, para discutir las aspiraciones independentistas de parte de la sociedad catalana.

Los socialistas intentan que ERC facilite, sea con voto positivo o incluso una abstención, lograr la investidura de Sánchez en el Congreso, lo que haría realidad el acuerdo de Gobierno de coalición entre el PSOE y la izquierdista Unidas Podemos (UP).

El líder de UP, Pablo Iglesias, confió hoy en que pueda haber Gobierno para Navidad, aunque recalcó que la investidura de Sánchez “no está resuelta”.

El apoyo de ERC es clave tras el resultado de las elecciones del pasado 10 de noviembre, en las que el Parlamento quedó aún más dividido que el resultante de las elecciones de abril, tras las cuales falta de acuerdos entre los partidos forzó a una nueva llamada a las urnas.

Los partidos de derecha y extrema derecha (Ciudadanos, Partido Popular y Vox) ya han avanzado que votarán en contra de Sánchez en el Parlamento, por lo que la única oportunidad del líder socialista español pasa por reunir apoyos entre un heteróclito grupo de pequeños partidos regionalistas y nacionalistas.

El calendario que se maneja entre fuentes socialistas es que una posible sesión de investidura de Sánchez tendría lugar en la semana del 16 al 20 de diciembre.


Phoenix MediosMartes 26 noviembre, 2019
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Madrid (EFE).- Los contactos y declaraciones para intentar formar una mayoría de Gobierno en España se aceleraron este martes a fin de intentar investir al líder socialista Pedro Sánchez como presidente del Ejecutivo, y la clave está por ahora en los partidos independentistas de la región de Cataluña.

Hoy se anunció que los portavoces parlamentarios del Partido Socialista (PSOE) y de ERC, un partido independentista catalán de izquierda, se reunirán el próximo jueves para acercar posturas, aunque por ahora ambas partes se esforzaron en mantener las distancias.

ERC pareció subir hoy su apuesta, cuando su portavoz parlamentario, Gabriel Rufián, avanzó que votarán “no” a Sánchez si no hay un calendario de trabajo “en una mesa de negociación entre gobiernos”, el de España y el regional de Cataluña.

Varias líderes socialistas apelaron hoy a la “responsabilidad” de los demás partidos para que dejen de lado sus diferencias y permitan que se pueda formar un Gobierno antes de fin de año y terminar la inestabilidad política que sufre el país, con un Gobierno en funciones desde las elecciones de abril pasado.

URGENCIA PARA FORMAR GOBIERNO

Formar un Gobierno antes de Navidad es “necesario y urgente”, alertó hoy la ministra de Hacienda en funciones, María Jesús Montero, quien apeló “a la madurez y el sentido común” de los grupos políticos.

La presidenta del Congreso español en funciones, la socialista catalana Meritxell Batet, consideró que la “prioridad” del Parlamento debe ser investir un presidente para así formar un Gobierno, que “es lo que España necesita” y que sea “estable, fuerte, para toda una legislatura”.

El socialista Pedro Sánchez, jefe del Ejecutivo en funciones, y el líder de Unidas Podemos (izquierda), Pablo Iglesias, firmaron un acuerdo el 12 de noviembre pasado, solo dos días después de las recientes elecciones, para formar un gobierno de coalición, cuya composición están negociando las dos formaciones de manera muy discreta.

Pero ambos partidos solo suman 155 de los 350 diputados del Congreso, lejos de la mayoría absoluta de 176. Sánchez necesita pues el apoyo o la abstención de otras fuerzas parlamentarias para que la cámara legislativa le renueve la confianza en una sesión de investidura.

El conservador y opositor Partido Popular (89 diputados) reiteró hasta ahora que no facilitará de ninguna manera que el líder socialista siga al frente del Ejecutivo, ni tampoco el liberal Ciudadanos (10 diputados).

Eso deja a Sánchez sin otra opción que buscar acuerdos con pequeños partidos regionalistas, nacionalistas e independentistas que posibiliten su investidura, sea con votos negativos o con abstención.

LA CLAVE, EN LOS INDEPENDENTISTAS CATALANES

La clave actualmente está en los partidos independentistas catalanes JxCat (derecha) y ERC (izquierda), y este último es el que más disposición ha mostrado, aunque por ahora está poniendo el listón bastante elevado.

Rufián recalcó hoy que la mesa entre Gobiernos, que inicialmente iba a ser de partidos, debe tratar de resolver el “conflicto político”, usando la terminología propia de los independentistas catalanes.

A pesar de que los partidos independentistas mantienen verbalmente su inflexibilidad, numerosos analistas creen que pueden acabar favoreciendo que Sánchez continúe al frente del Gobierno, ya que la continuación de la inestabilidad política (cuatro elecciones en cuatro años y dos en 2019) está ayudando, entre otros factores, al ascenso de la extrema derecha de Vox.

Cataluña, la región del noreste español, está inmersa en un largo período de tensiones independentistas promovidas por el Ejecutivo autónomo, que exige que el Gobierno central autorice un “referéndum de autodeterminación”, algo que no admite la Constitución española.

El ministro de Interior en funciones, Fernando Grande Marlaska, dijo hoy que, si las peticiones que plantea ERC “tienen encaje constitucional”, será “factible” la negociación.

La legislatura comenzará el próximo martes 3 de diciembre con la constitución de las dos cámaras del Parlamento. El rey abrirá una ronda de consultas con los grupos políticos y propondrá al Congreso un candidato a presidente del Gobierno, que se sometería a una sesión de investiduras sin fechas fijas.

El calendario tentativo que manejan los socialistas actualmente en el Gobierno es que una posible sesión de investidura tenga lugar en la semana del 16 al 20 de diciembre.

¿ENTRARÁ VOX EN EL ÓRGANO DE CONTROL DEL CONGRESO?

Mientras tanto, el PSOE está intentando que el ultraderechista Vox, la tercera fuerza en el Congreso con 52 diputados, quede fuera de la Mesa del Congreso, el órgano que dirige el funcionamiento de la cámara, establece el orden de los debates o el calendario de tramitación de las iniciativas legislativas.

Por ello, el papel de la Mesa es clave en el funcionamiento parlamentario, más aún en una cámara muy fragmentada y con un Gobierno que, con casi toda seguridad, estará en minoría.

El PSOE estuvo sondeando en los últimos a los demás partidos del Congreso para intentar trazar un “cordón sanitario” en torno a Vox y evitar que la formación ultraderechista entre en ese órgano.

La mayoría de los demás partidos se han mostrado abiertamente favorables o han indicado su disposición a estudiarlo, incluido el liberal Ciudadanos.

Sin embargo, el Partido Popular rechazó hoy que vaya a cooperar con los socialistas en esta idea. Su responsable de Comunicación, Pablo Montesinos, dijo en rueda de prensa que no participarán en “ningún cordón sanitario”, aunque tampoco avanzó cómo votarán sus diputados el próximo martes.


Phoenix MediosJueves 7 noviembre, 2019
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Madrid/Soria (EFE).- Los españoles acuden a votar el próximo domingo en las cuartas elecciones generales en cuatro años, y cada vez son más los ciudadanos que no ocultan su enfado con los políticos, a los que ven incapaces de ofrecer soluciones a problemas acuciantes como el empleo de calidad, el futuro de las pensiones o el abandono del mundo rural.

Además, casi todos los sondeos de voto apuntan a una situación similar a la actual: un Parlamento muy dividido y sin mayorías, es decir, un callejón de muy difícil salida.

“La política se ha convertido en la peste”, censura sin rodeos Belén, una estudiante madrileña. Sus palabras expresan un sentimiento general que se repite en toda España. “Es un fracaso total”, lamenta Blanca, una jubilada de Soria, la provincia menos poblada de España. Su marido, Saturio, carga contra los políticos “que no son capaces de ponerse de acuerdo y afrontar los problemas reales”.

Las elecciones del 10 de noviembre son la repetición de las del pasado 28 de abril, tras las que no se pudo formar un Gobierno, y los sondeos de intención de voto apuntan a que el bloqueo persistirá, salvo que algún partido tome alguna iniciativa inesperada.

El bloqueo se debe básicamente a dos factores: Por una parte cada vez hay más partidos con posibilidades de obtener legisladores, y por otra estas formaciones y sus líderes se mantienen dentro de dos bloques estancos (izquierda y derecha). Ninguno de los dos bloques suma los 175 diputados necesarios para formar Gobierno, y ninguno de ellos se ha visto capaz de tender un puente.

En este escenario, la mayoría parlamentaria final depende de los partidos independentistas de Cataluña (noreste), cuyas instituciones regionales están en pie de guerra contra el Gobierno por la sentencia del Tribunal Supremo que encarceló a sus líderes.

PARÁLISIS POLÍTICA

Mientras, en la calle, los ciudadanos perciben que los problemas del día a día siguen sin atenderse, con Gobiernos en funciones o mayorías muy precarias desde las elecciones de diciembre de 2015, el presupuesto nacional prorrogado desde 2018, y con la atención de los líderes nacionales muy pendiente del desafío independentista catalán.

Así, retos como la cuarta revolución tecnológica e industrial; el cambio climático y la economía verde; la modernización de la educación; la protección del sistema público de pensiones; la creciente desigualdad social o la caída de la natalidad no han podido tratarse adecuadamente por la inestabilidad de los sucesivos gobiernos.

El Ejecutivo socialista de Pedro Sánchez intentó algunos cambios, pero su corta vida (de junio de 2018 a abril de 2019 antes de entrar en funciones) y su frágil base parlamentaria le impidieron lanzar medidas ambiciosas.

EL ORIGEN DEL BLOQUEO

Las elecciones de abril dieron la victoria al Partido Socialista de Sánchez, pero sin mayoría clara (123 sobre 350 diputados). Todo el mundo pensaba que lograría un pacto con la coalición izquierdista Unidas Podemos (42) para luego buscar apoyos entre formaciones nacionalistas y regionalistas.

Sin embargo, ni Sánchez ni el líder de Podemos, Pablo Iglesias, cerraron un acuerdo, todo lo contrario: acabaron enfrentados por la exigencia del segundo de formar una coalición de Gobierno, algo que los socialistas rechazan porque prefieren un pacto “a la portuguesa” (Gobierno en solitario con apoyos de otros partidos en el Parlamento).

Sánchez también intentó, sin éxito, que los partidos del centroderecha se abstuvieran y permitieran su ratificación en el Congreso.

La formación de un Gobierno con mayoría absoluta PSOE y los liberales de Ciudadanos apenás fue considerada.

La mayoría de las encuestas apuntan a nueva victoria de los socialistas, otra vez por mayoría simple, y un Parlamento dividido en más grupos políticos. Los conservadores y la extrema derecha subirían, y los nacionalistas vascos e independentistas catalanes mantendrían su influencia.

Por ello, la etapa de inestabilidad y de gobiernos débiles de centroderecha y centroizquierda que comenzó en España a finales de 2015 amenaza con prolongarse.

“QUE ALGUIEN GOBIERNE DE UNA VEZ”

Sin embargo, estos comicios podrían favorecer la concentración del voto (“voto útil”) en los partidos con más posibilidades de gobernar -el socialista PSOE y el conservador PP-, comenta la profesora de Ciencias Políticas Ainhoa Uribe, de la Universidad CEU San Pablo de Madrid.

“El problema de España no es la polarización ideológica entre PSOE y PP, sino su incapacidad para llegar a pactos que faciliten un Gobierno por parte del más votado, evitando así que tengan que pactar con partidos de ideologías más extremas o con los nacionalistas independentistas”, resume.

El ambiente de hastío ciudadano, que probablemente se traduzca en un aumento de la abstención, se percibe claramente: un 35 % de los abstencionistas argumentan que están hartos de la política; un 22,5 % rechazan la repetición electoral y otro 22 % no piensan votar porque no les convence ningún partido o líder, según una encuesta oficial realizada entre septiembre y octubre.

Y los políticos siguen siendo el segundo problema que más preocupa a los españoles, detrás del desempleo. Y esa desafección es mayor entre los jóvenes.

“La mala imagen de la política en España es un tema que viene de lejos, no es de ahora, y conecta con raíces profundas de la cultura política de los españoles”, explica el politólogo Manuel Mostaza.

Una de las consecuencias de la repetición electoral y la inestabilidad política es “un cierto enfado” de una parte de la ciudadanía, pero “aproximadamente al 40 % de los españoles” no les interesa la política, precisa Mostaza, director de Asuntos Públicos de la consultora Atrevia.

“La cuestión no es convocar nuevas elecciones. La cuestión es intentar pactar de alguna manera”, se lamenta Antonio, otro estudiante, residente en Madrid, quien recalca que “en seis meses la gente no cambia de opinión”.

Mucho más dura es Belén: “Me parece muy triste que no podamos creer en nada”.

“Tanta votación, tanta votación… que se pongan de acuerdo entre ellos”, apunta Máximo, otro jubilado soriano. En la misma ciudad, Antonio, un trabajador bancario insiste en la misma idea: “Tienen que pactar entre ellos y punto. Y sacar a alguien que gobierne de una vez”.

HABLAN LOS POLÍTICOS, FRENA LA ECONOMÍA

Todo esto ocurre dentro de una progresiva ralentización de la economía, que aunque crece a un ritmo saludable en comparación con la zona euro, muestra síntomas de agotamiento del ciclo expansivo iniciado en 2014. La mayoría de los indicadores, sin ser malos, apuntan a la baja.

Aunque el PIB crecerá este año un 2,1 %, y el desempleo está por debajo del 14 % (llegó a estar en el 25,77 %), esta última cifra sigue siendo muy elevada. Muchos de los trabajos son precarios y no permiten a los jóvenes independizarse, o a los adultos salir de la pobreza.

Para Gonzalo García, de Analistas Financieros Internacionales (AFI), “el indicador más preocupante es el ritmo de desaceleración del empleo”, que ha sufrido “un freno brusco”. Un ejemplo es el aumento de 98.000 desempleados durante octubre, divulgado este pasado martes.

Raymond Torres, director de Coyuntura y Análisis Macroeconómico en la Fundación de las Cajas de Ahorro (Funcas), se  muestra más inquieto por “el deterioro de la confianza”, tanto a nivel de los hogares, “que empiezan a consumir menos y a ahorrar más”, como de la inversión,  “con un deterioro muy importante de las expectativas”.

Ambos descartan que España esté en camino de  repetir la gravísima crisis económica que comenzó en 2008. “No hay elementos sólidos que abocan a la economía española a una recesión”, recalca Torres.

“La desaceleración es ya intensa y hay riesgo”, advierte García, aunque precisa que se trata de un riesgo de recesión “muy bajo”, y además “España está mucho mejor preparada que en 2008”.

Torres apunta también a la influencia de factores externos, como la larga incertidumbre sobre el “brexit”, la ralentización alemana y el impacto de las guerras comerciales.

El próximo Gobierno estará acuciado por las exigencias casi opuestas de la Comisión Europea,  que pide que se respeten los compromisos de reducción de déficit y deuda públicos, mientras en el frente interno se multiplican la exigencias de gasto (como pensiones, programas sociales o financiación regional).

García cree que, pese a todo, “hay muchas posibilidades” de emprender medidas de política económica y a la vez cumplir las normas de Bruselas.  En esto coincide Torres, quien percibe “un cierto espacio para hacer política económica”, comenzando con “una agenda creíble de reformas” en pensiones o educación. “Llevamos cuatro años sin hacer reformas porque no disponemos de gobiernos estables”, insiste.

CICATRICES SOCIALES SIN CURAR

Mientras la economía se desacelera, la situación social sigue siendo delicada a pesar de la mejoría de los últimos años. “Todavía hay heridas que están abiertas” desde la grave crisis que empezó en 2008, señala Raymond Torres.

Según datos de Cáritas, aún quedan 2,4 millones de personas en situación de pobreza severa, mientras que 1,8 millones (de una población de 47 millones) sufren exclusión social.

“Es verdad que las cosas han mejorado para una gran parte de la población; sin embargo, para los que peor estaban y los que más sufrían la crisis económica es para los que apenas o nada ha mejorado”, explica Raúl Flores, coordinador del equipo de estudios de Cáritas Española.

El desempleo se ha reducido bastante los últimos años, pero está todavía en el entorno del 14 % de la población activa, el doble que antes de la crisis, advierte Flores.

Además, tampoco un puesto de trabajo garantiza la integración social, pues hay muchos empleos inestables o de salarios insuficientes, explica. A ello se une el aumento del precio de la vivienda, especialmente de alquiler, inalcanzable para las familias más humildes.

Mientras España ha llegado al décimo puesto mundial por el número de millonarios, según cifras recientes de Credit Suisse, aumenta la desigualdad, que es “más preocupante” entre clases bajas y medias, recalca Flores. España es el sexto país con mayor diferencia de ingresos (2,6 veces) entre ambas, según un informe de la OCDE.

EL GRITO DE LAS ZONAS RURALES

En Madrid, con la ciudad y la provincia más pobladas y más ricas del país, la economía se mantiene en auge gracias al tirón de instituciones oficiales y grandes empresas, pero las provincias menos pobladas sufren cada vez más la falta de oportunidades y el éxodo de los más jóvenes.

Es lo que en los últimos meses se ha venido en llamar “la España vaciada”, formada sobre todo por las provincias rurales del centro de España y las abundantes zonas montañosas, donde la mayoría de la población de comarcas enteras está compuesta por jubilados.

En la provincia de Teruel (centro, una de las menos pobladas) es muy posible que la candidatura del partido creado ex profeso “Teruel Existe” logre uno de los tres diputados en juego.

En la menos poblada, Soria, varios jóvenes reconocen que esta vez no irán a las urnas, viendo que no se atienden los problemas de su tierra: “No voy a votar. Estoy harta ya de tantos votos”, dice la estudiante Judith, mientras que Alex, un dependiente comercial, explica: “No me quedo con ningún partido político”.

FRANCO Y CATALUÑA ENTRAN EN CAMPAÑA

Ante la falta de novedades entre partidos y líderes -apenas pueden prometer nada nuevo desde abril-, los asuntos más destacados de la campaña acabaron siendo la exhumación del dictador Francisco Franco y la violencia del independentismo radical en Cataluña, y ambos parecen estar favoreciendo el ascenso de la extrema derecha de Vox, en el que coinciden las encuestas.

Las encuestas apuntan a que Vox podría ser el tercer partido en el Congreso, ayudado también por el desplome que las encuestas atribuyen al liberal Ciudadanos y al descenso moderado de Unidas Podemos.

La exhumación de Franco fue promovida por el Gobierno de Sánchez en junio de 2018 y se alargó por los múltiples recursos legales de los nietos del dictador que gobernó España de 1939 hasta su muerte en 1975.

La decisión del Tribunal Supremo permitió finalmente que la exhumación de los restos de Franco de su tumba, en el mausoleo del Valle de los Caídos, tuviera lugar el 24 de octubre, en un ambiente de gran carga política y enorme simbolismo histórico.

Y es que mientras los partidos de derecha consideran que el traslado del féretro abre viejas heridas de la Guerra Civil de 1936-1939, los partidos a la izquierda del PSOE criticaron a Sánchez por no retrasar la operación a después de las elecciones y tratar de obtener réditos políticos.

Más trascendencia tiene para el futuro la situación en Cataluña, donde las sentencias que el Tribunal Supremo anunció el 14 de octubre contra los líderes del intento secesionista ilegal de 2017 causó una oleada de grave violencia callejera, centrada en Barcelona.

Peor aún, esa sentencia, con penas de 9 a 13 años de cárcel para nueve condenados, hace casi imposible en la práctica que los partidos independentistas catalanes (que pueden lograr en torno a 25 diputados) apoyen en Madrid a cualquier candidato a presidente del Gobierno que no responda a sus exigencias.

En el lado opuesto, los partidos de derecha insisten en prometer medidas más duras contra los independentistas catalanes y las autoridades de esa región, lo que impide por ahora cualquier atisbo de acuerdo.

El resultado es que Cataluña se ha convertido en un arma arrojadiza entre los partidos de escala nacional. Y ahora grupos independentistas radicales amenazan con obstaculizar la votación del domingo en la región. Como reconoce el propio Pedro Sánchez, la crisis catalana “va a durar años”. Y quizá con ella la falta de Gobierno.

Reportaje elaborado por Alida Juliani, Jesús Lozano y Rafael Cañas y editado por Javier Marín


Phoenix MediosLunes 4 noviembre, 2019
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Madrid (EFE).- El bloque de derechas ganaría las próximas elecciones generales españolas del 10 de noviembre, según los últimos sondeos que publican este lunes tres diarios españoles, si bien otro daría la victoria a las izquierdas, aunque ninguno de los dos tendría mayoría suficiente para gobernar.

Dada la pluralidad de partidos políticos a escala nacional que se presentan a estos comicios con posibilidad de obtener escaño, ninguno tiene posibilidades en solitario de obtener votos suficientes para disfrutar de una mayoría absoluta parlamentaria, por lo que en toda la campaña se está hablando de bloques ideológicos.

El formado por el PP (conservador), Ciudadanos (liberales) y Vox (ultraderecha) ganaría los comicios según los diarios ABC, La Razón y El Español, por un estrecho margen, si bien de El Mundo daría la victoria a las izquierdas, integradas por socialistas (PSOE), Unidas Podemos y Más País.

Las encuestas de hoy son las últimas que se pueden divulgar antes de las elecciones del domingo 10, tal como marca la ley española.

Según estos resultados, ninguno de los dos bloques obtendría la mayoría absoluta para gobernar (176 escaños), ya que ABC da entre 158 y 161 escaños al PP, Vox y Cs, y entre 151 y 157 a la izquierda; La Razón estima que las derechas sumarían entre 153 y 163 diputados y las izquierdas entre 150 y 158; y El Español, entre 150 y 166 y entre 147 y 162, respectivamente.

El periódico El Mundo sitúa como ganadores a los partidos del bloque de izquierdas con entre 157 y 170 escaños y al de derechas les da entre 144 y 160.

Todos coinciden en la subida del PP y sobre todo, de Vox, frente a la fuerte caída de Ciudadanos.

El diario más leído, El País, daba ayer la victoria al gobernante PSOE, que bajaría de 123 a 121 diputados, mientras que los conservadores del PP pasarían de 66 a 91 diputados y Vox sería la tercera fuerza al pasar de 24 a 46 diputados.

Los líderes políticos intentarán ganarse a los indecisos y combatir la abstención en el único debate de la campaña, que se celebrará esta noche y así poder romper ese hipotético empate técnico.

Precisamente el bloqueo político y la falta de entendimiento entre los partidos tras las elecciones del pasado mes de abril, provocó la repetición electoral de este próximo domingo y, según las encuestas, todo parece indicar que se repetirá el mismo mapa electoral.


Phoenix MediosViernes 1 noviembre, 2019
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Madrid (EFE).- Los partidos españoles marcaron posición este viernes, primer día de la campaña electoral, sobre posibles acuerdos de gobernabilidad tras los comicios del 10 de noviembre, pero que no pasan en ningún caso, según los socialistas, por una “gran coalición” entre ellos y el conservador Partido Popular.

A poco más de una semana de las elecciones, los candidatos multiplican las cábalas y los llamamientos contra la abstención, que subirá probablemente, y al voto útil, unos para poder gobernar, otros para impedirlo y otros para influir en el nuevo ejecutivo.

Según avanzan la mayoría de los sondeos, ese posible acuerdo postelectoral entre los dos grandes fuerzas políticas del país podría desbloquear la situación política que vive España, que ha obligado a una repetición electoral después de los comicios del 28 de abril pasado.

Pero el candidato socialista a presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, quiso tranquilizar hoy al electorado de izquierdas al asegurar que los votantes progresistas no tienen que tener ningún temor. “No vamos a hacer ninguna gran coalición con el PP”, subrayó en un acto electoral en la ciudad de Vitoria (norte).

Consideró que el “bloqueo” político es “el primer problema” de España, de lo que responsabilizó al resto de partidos, y más en concreto a Unidas Podemos (UP, izquierda). A su líder, Pablo Iglesias, lo retó para que aclare si va a “seguir bloqueando” un gobierno progresista tras el 10 de noviembre.

Sánchez, que gobierna en funciones, ganó en abril con mayoría simple (123 de los 350 diputados del Congreso), y no pudo conseguir los apoyos parlamentarios necesarios para poder repetir como jefe del Ejecutivo, pues fracasó la negociación con UP (42 parlamentarios) para formar un ejecutivo de coalición.

Tampoco los opositores Partido Popular (PP, 66 diputados) y Ciudadanos (liberales, 57) estuvieron dispuestos a abstenerse para facilitar la investidura de Sánchez como jefe del Ejecutivo para una nueva legislatura.

MÁS BLOQUEO

Serán las cuartas elecciones parlamentarias en el plazo de cuatro años, resultado de la inestabilidad política de gobiernos débiles que arrastra España desde diciembre de 2015.

Según las encuestas, los socialistas volverían a vencer el 10 de noviembre con un resultado similar, y esto obligaría a negociaciones y combinaciones con otras fuerzas políticas, que se auguran complejas en un Parlamento cada vez más fragmentado, de manera que el problema de gobernabilidad continuaría.

“Bloqueo de todos, gobierno de nadie”, advirtió hoy Sánchez, quien se mostró convencido de que solo votando al PSOE se sale del bloqueo.

Recalcó el líder socialista que tanto los independentistas catalanes, como la derecha y UP quieren “debilitar al único gobierno posible” que hay en España, que es el del PSOE.

Ante el riesgo de una nueva repetición electoral, una posibilidad de gobernabilidad sería un acuerdo del PSOE con el PP, que es la principal fuerza de la oposición y con expectativas de un fuerte crecimiento electoral para acercarse a los cien diputados.

Pero frente a la negativa de Sánchez a pactar con el PP, el líder conservador español, Pablo Casado, le reprochó que se haya “quitado la careta” para reconocer que “otra vez va a llevar a un bloqueo” porque lo que quiere es volver a pactar con UP y los independentistas catalanes y vascos.

También en un acto celebrado en Vitoria, Casado apeló al voto útil al decir que los españoles que no quieren que los líderes independentistas mande en España tienen que votar al PP, y se situó como única alternativa a un nuevo gobierno de los socialistas.

NI UN VOTO GRATIS

Sobre posibles pactos en la izquierda, Pablo Iglesias aseguró hoy que cada voto que reciba Unidas Podemos en las elecciones generales se convertirá en un “mandato sagrado” para ser parte del Gobierno de España y cambiar las cosas.

Formar un gobierno de coalición ya fue la condición innegociable que Iglesias puso a Sánchez para apoyarlo como presidente del Gobierno después de las elecciones de abril, pero la negociación fracasó.

El líder de UP, cuyo apoyo electoral baja en las encuestas, repitió en la ciudad insular de Palma que tampoco esta vez dará ningún “voto gratis” a los socialistas.

Añadió Iglesias que se fía poco de Sánchez, pues éste no aclara si, en caso de ganar las elecciones, buscará que el PP le facilite la investidura como presidente del Gobierno, por ejemplo con una abstención parlamentaria.

En el extremo opuesto, el partido de ultraderecha Vox, que sube en los sondeos, se reafirmó en “bloquear otra vez” con tal de que no gobiernen los socialistas.


Phoenix MediosMartes 29 octubre, 2019
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Madrid(EFE).- La mayor encuesta electoral española para los comicios del 10 noviembre reforzó este martes la posición del líder socialista y presidente del Gobierno en funciones, Pedro Sánchez, al mejorar los resultados de su partido y darle dos posibilidades de pactos.

Con el matiz de que fue hecha hace algunas semanas, la encuesta apunta que el Partido Socialista (PSOE) de Sánchez superaría sus resultados de las pasadas elecciones de abril, con un 32,2 % de los datos y obtendría entre 133 y 150 diputados (28,67 % y 123 diputados en los anteriores comicios), en un Congreso con 350 miembros.

EL PSOE PODRÍA PACTAR A DERECHA E IZQUIERDA

Los datos de la macroencuesta – casi 18.000 entrevistados – del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS, un organismo estatal que con frecuencia es acusado de partidismo) abren al PSOE la posibilidad de pactar a su izquierda y a su derecha, con hipotéticos acuerdos que le darían o la mayoría absoluta o le situarían muy cerca de ese umbral.

Hacia la izquierda, la coalición Unidas Podemos (UP) se mantiene en tercer lugar y obtendría entre 37 y 42 escaños (42 en abril), mientras que a la derecha de los socialistas estarían los liberales de Ciudadanos (C’s), que bajarían hasta el arco de 27-35 diputados desde los 57 de hace seis meses, aunque se mantienen en cuarto lugar.

Tras conocer estos datos, Sánchez insistió hoy en su mensaje de pedir la aglutinación del voto en favor del PSOE, sobre todo de los indecisos, para salir del bloqueo político que ha generado cuatro elecciones en menos de cuatro años en España.

“Necesitamos gobiernos fuertes” para abordar los “desafíos enormes” que afronta España, afirmó Sánchez en un acto electoral en Palencia (norte), en el que también pidió concentrar “todo el voto” en la “única organización política” que tiene posibilidades de formar gobierno.

DATOS TOMADOS ANTES DE CATALUÑA Y FRANCO

Partidos, candidatos y analistas aguardaban los datos del sondeo que hoy divulgó el CIS para saber cómo afrontar la campaña electoral, que comienza el próximo viernes, ya que este organismo tiene mayores medios económicos y técnicos que las empresas privadas de sondeos de opinión.

Sin embargo, las entrevistas se realizaron entre el 21 de septiembre y el 13 de octubre, antes de hacerse pública la condena por sedición a los líderes del proceso independentista catalán de 2017 y de que se produjera la exhumación del dictador Francisco Franco, dos asuntos que pueden tener influencia en los votantes y en la participación.

Por ello, Sánchez recalcó que “las encuestas no ganan elecciones”, sino que lo hacen “los votos”, a fin de evitar la autocomplacencia de los miembros y simpatizantes del PSOE

El segundo lugar de la encuesta del CIS sigue siendo para la principal formación opositora: el conservador Partido Popular (PP), que mejora hasta el 18,1 % y 74-81 diputados, frente al 16,7 y 66 escaños de abril (que fue el peor resultado de su historia).

El partido ultraderechista Vox bajaría de 24 a entre 14 y 21 diputados, mientras que el principal partido independentista catalán, ERC; subiría de 15 a 18 diputados.

LOS ESPAÑOLES, CADA VEZ MÁS HARTOS DE LA POLÍTICA

El sondeo del CIS constata que los españoles están cada vez más hartos del bloqueo político, con partidos incapaces de negociar y lograr acuerdos.

Así, un 78,9 % considera que la situación política del país es “mala” o “muy mala”, y un 28 % considera que los políticos, los partidos y la falta de estabilidad constituyen el principal problema de España.

El sondeo subraya además que hay casi un 16 % de encuestados que ya ha decidido que no piensa ir a votar el 10 de noviembre. Y de ese colectivo, buena parte (el 35%) decide quedarse en casa porque está “harto” de la política.

Ese hartazgo se refleja también en las bajas calificaciones que obtienen los líderes políticos, ya que todos los dirigentes de ámbito nacional logran un suspenso de los ciudadanos.

Pedro Sánchez obtiene la mejor nota (un 4 sobre 10), mientras que los demás dirigentes tienen entre un 2,2 y un 3,1. Son las notas más bajas de los últimos meses en esta encuesta que se ha publicado a doce días de las elecciones.


Phoenix MediosDomingo 27 octubre, 2019
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Barcelona (España)(EFE).- Miles de partidarios de la unidad constitucional de España se manifestaron este domingo en Barcelona (noreste) para demostrar que, según sus organizadores, la mayoría de la población de esta región no es independentista, después de los nuevos incidentes de la pasada noche entre la Policía y los secesionistas.

Los manifestantes se concentraron en el centro de la capital catalana para decir “basta” al proceso independentista, una movilización a la que se sumaron dirigentes del gobernante Partido Socialista (PSOE), del conservador Partido Popular (PP) y de Ciudadanos (liberales).

También estuvo presente la formación de ultraderecha Vox, pese a no haber sido invitada.

La manifestación, plagada de banderas españolas y también la oficial de la comunidad autónoma de Cataluña, estaba convocada por la organización Sociedad Civil Catalana bajo el lema “Por la concordia, por Cataluña: ¡basta!”.

Entre los participantes, el ministro español de Exteriores y futuro jefe de la diplomacia europea, Josep Borrell y el ex primer ministro francés Manuel Valls, actualmente concejal en el Ayuntamiento de Barcelona, además de los líderes de las principales formaciones constitucionalistas.

La manifestación tuvo lugar horas después de los disturbios que se produjeron este sábado cuando un grupo de independentistas radicales intentaron acceder a la sede de la Jefatura de la Policía Nacional en la capital catalana, para protestar por la actuación de las fuerzas de seguridad.

Veinticinco agentes de la Policía regional catalana resultaron heridos, uno de ellos de gravedad, dos personas permanecen ingresadas en estado menos grave, según fuentes sanitarias, y siete fueron detenidas.

Desde que el Tribunal Supremo hizo pública la condena por secesión a nueve líderes independentistas hace dos semanas, con penas de prisión de hasta trece años, las manifestaciones son constantes en Cataluña.

Los incidentes violentos de la pasada noche se produjeron al término de una concentración multitudinaria para pedir la libertad de los políticos presos, que se desarrolló de forma pacífica.



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