Domingo 15 diciembre 2019
Phoenix MediosViernes 22 noviembre, 2019
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Beirut (EFE).- Cientos de libaneses de la diáspora regresaron este viernes a su país natal para pedir un nuevo Gobierno al cumplirse un mes del comienzo de las protestas en contra de la corrupción que ha llevado al Líbano al colapso económico.

A las 18.00 hora local (16.00 GMT), se han iluminado unas bengalas y guardado silencio, mientras sonaba la llamada al rezo desde la Mezquita Azul, símbolo del país y situada en el centro de las concentraciones que se iniciaron el pasado 17 de octubre.

Una de las participantes de la diáspora es Tracy Saad, de 23 años y residente en Amsterdam, que ha sido una de las promotoras de la iniciativa “La diáspora unida” en la que han ofrecido, en coordinación con agencias, descuentos para los vuelos de hoy hacia Beirut.

“Esto comenzó porque escuchábamos en todas partes el eslogan ‘Quiero volver a Beirut’. Cuando un amigo dijo en broma que iba a volver el día de la Independencia, se lo envié al equipo de la diáspora y hubo una respuesta positiva, por lo que comenzamos a planearlo con agencias”, afirmó a Efe.

Entre 500 y 600 personas, según los datos aportados por la iniciativa, han acudido hoy a Beirut en este día festivo, que marca los 76 años de independencia del Líbano del mandato francés.

En la Plaza de los Mártires, núcleo de las manifestaciones, un grupo reducido de personas ha prendido fuego esta mañana al puño que se erigió en el centro de la plaza con la palabra revolución y que ahora está siendo sustituido por los participantes en las marchas.

Otro de los libaneses que vive fuera del país y que ha regresado a Beirut es Christopher Rizk, de 22 años y que lleva 5 meses trabajando en Londres.

“Realmente he querido ir desde que comenzó la revolución. He vivido toda mi vida en el Líbano y he sido activista allí, luchando por derechos, pero llegado a cierto punto, no podía trabajar y tuve que irme”, aseveró a Efe.

“El día de la Independencia es muy importante y quería participar en las protestas para gritar y transmitir todas mis demandas y las de mis amigos que viven en el extranjero, y que protestan por diferentes razones”, apuntó.

En este día festivo tradicionalmente tiene lugar un desfile militar, pero este año ha habido otro paralelo, civil, en el que las mujeres han estado en primera línea y que han liderado las protestas desde el principio.

Líbano vive un colapso económico arrastrado por la corrupción del gobierno, lo que le ha llevado a ser uno de los países más endeudados del mundo.

La crisis económica se ha agravado por el cierre de bancos durante tres semanas desde el 17 de octubre y la imposición de un límite de retirada de dólares de las cuentas corrientes.

Aunque el Líbano cuenta con moneda propia, la libra libanesa, la mayor parte de los productos de consumo son importados y pagados en dólares.

Las protestas han llevado al primer ministro libanés, Saad Hariri, a dimitir pero el presidente del país, Michel Aoun, no ha nombrado un sucesor para que forme gobierno.


Phoenix MediosDomingo 17 noviembre, 2019
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Beirut (EFE).- Cientos de manifestantes se concentraron hoy en el centro de la capital libanesa para celebrar un mes de protestas que comenzaron por el hartazgo popular y, desde el primer día, con las mujeres al frente de las marchas que buscan acabar con el Gobierno y el patriarcado.

A orillas del mar Mediterráneo, las jóvenes agarran el megáfono para gritar todo tipo de consignas en contra del Gobierno, basado en un sistema confesional dividido entre las dieciocho comunidades religiosas reconocidas desde el fin de la guerra civil (1975-1990), y la corrupción que ha llevado al país al colapso económico.

En la Plaza de los Mártires, convertida en el núcleo de las protestas en Beirut iniciadas el 17 de octubre, siete chicas de diferentes partes del Líbano están sentadas en el suelo tomando fuerzas para unirse a la manifestación pacífica del domingo, día en el que suele acudir más gente al centro.

ABAJO EL SISTEMA

“Es simple, de esta revolución queremos solo un resultado: acabar con todo el sistema”, dice a Efe Rima Aoun, una feminista que participa en diferentes movimientos en el país a favor de los derechos de las mujeres.

Todo el sistema significa “el patriarcado, el capitalismo, el racismo, todo el sistema que es sectario; un sistema clasista que no acepta a aquellos que no tienen la nacionalidad libanesa”, afirma.

En un momento se forma un corrillo donde comienza una discusión a tres para ir enumerando lo que este país arrastra desde la guerra y cuyas cicatrices buscan cerrar formando un nuevo Gobierno.

“Lo que vemos hoy sobre las mujeres en la revolución es el resultado de años de lucha, de esfuerzo. Han tomado los espacios públicos para unirse a esta revolución”, indica a Efe Nour Ladki, otra de las jóvenes en el grupo.

La elección de Raya Hassan a principios de este año como ministra de Interior, la primera en el mundo árabe, se anunció a bombo y platillo, pero las chicas piensan que esa no es la solución.

“No porque sea una mujer significa que va a cambiar, ella sigue el patriarcado representado también en su partido político”, Corriente de Futuro, encabezado por el primer ministro dimisionario Saad Hariri, quien anunció su renuncia por la presión de las protestas doce días después de que empezaran, explica Ladki.

“Definitivamente queremos más mujeres en el Gobierno, pero que estén cualificadas y representen al país, a un nuevo sistema, no uno patriarcal”, asevera.

UN MES DE PARÁLISIS

Desde que comenzaron las protestas, cuya chispa fue la aplicación de una tasa a las aplicaciones de mensajería como Whatsapp, luego retirada, el Líbano ha vivido en una parálisis permanente plasmada en el cierre de bancos y otras instituciones.

Durante las dos primeras semanas, las sucursales bancarias cerraron por las manifestaciones y, tras una reapertura de unos días, volvieron a echar la llave por una huelga convocada por los empleados que aún continúa.

El presidente de la Unión de Sindicatos de Empleados del Banco libanés, George el Hajj, afirmó a Efe que hay pendiente mañana una reunión con la Asociación de Bancos para saber si reabrirán las sucursales al día siguiente.

“Esperamos una respuesta a dos de nuestras reivindicaciones: medidas de protección y cómo debemos actuar con los clientes”, señaló El Hajj, después de que estos últimos se tornasen agresivos con los trabajadores por las limitaciones que existen actualmente para la disposición de efectivo, sobre todo de dólares.

Aunque el Líbano cuenta con moneda propia, la libra libanesa, la mayor parte de los productos de consumo son importados y pagados en dólares.

Además de la economía, el Líbano no cuenta ahora con un primer ministro y el presidente, Michel Aoun, todavía no ha comenzado con las consultas parlamentarias para nombrar al sucesor de Hariri, que debe ser musulmán suní.

Hariri ha acusado este domingo a la Corriente Patriótica Libre (CPL), dirigida por del ministro de Asuntos Exteriores Gebrán Basil y fundada por su suegro, Aoun, de impedir la formación de un gabinete.

“Las maniobras e filtración de información por parte de la CPL son irresponsables en el contexto de la enorme crisis nacional que vive nuestro país”, dijo Hariri, según un comunicado de su oficina de prensa.

Hacía referencia a la filtración a los medios locales del nombre que se barajó para su sustitución, Mohamed Safadi, un magnate vinculado con la familia real saudí y que esta madrugada aseguró en una nota que no se presentaba como candidato.

Si la CPL no hubiese tomado “esa actitud, el Gobierno habría sido formado y la peligrosa crisis nacional habría comenzado a resolverse”, zanjó Hariri.


Phoenix MediosLunes 11 noviembre, 2019
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Beirut (EFE).- El líder del grupo chií libanés Hizbulá, Hasan Nasralá, aseguró este lunes que mantiene las “puertas abiertas” a negociaciones para formar un nuevo Gobierno en el Líbano después de que el primer ministro, Saad Hariri, renunciara por las protestas iniciadas hace un mes por la corrupción.

“Las negociaciones y discusiones continúan y nosotros mantenemos todas las puertas abiertas para lograr el mejor resultado”, afirmó en un discurso televisado Nasralá, líder de una de las coaliciones más votadas en las últimas elecciones en el Líbano, en 2018.

En el Líbano hay ahora un gobierno en funciones tras la dimisión de Hariri el 29 de octubre, casi dos semanas después del levantamiento popular que exige la caída de todos los políticos en el poder, acusados de corrupción y de llevar al país al colapso económico.

Nasralá aseguró que su grupo está dispuesto a respetar las decisiones de la justicia en lo que se refiere a la corrupción.

“Si tienen un expediente que implique cualquier responsable en el seno del Hizbulá, comience por nosotros y le garantizo que el partido respetará vuestras decisiones”, afirmó el líder chií.

“Necesitamos un sistema judicial valiente y fuerte. Tienen que tomar decisiones y utilizar vuestras prerrogativas”, afirmó, y agregó que “el pueblo está con vosotros”.

Entretanto, el Ministerio de Educación anunció que los colegios y universidades permanecerán cerrados mañana, martes, para “proteger a los alumnos y por respeto a su derecho de expresarse de modo democrático”.

Además, el principal sindicato de empleados de los bancos llamaron a la huelga a partir de mañana.

La situación económica en el país, uno de los más endeudados del mundo, ha degenerado debido a los paros y al cierre de los bancos durante las primeras dos semanas de protestas, mientras que los dirigentes políticos no han comenzado las negociaciones para designar a un nuevo primer ministro.

Las protestas comenzaron el 17 de octubre después de que el Gobierno anunciara su intención de tasar las llamadas telefónicas a través de servicios de mensajería gratuita por internet, que inmediatamente después retiró.

Desde entonces, miles de personas han tomado las calles de Beirut y de otras ciudades del país exigiendo la marcha del Gobierno y respuestas contra la corrupción y la situación económica de un país que tras 29 años aún no puede garantizar el suministro de electricidad.

Los manifestantes exigen la caída del régimen político sectario que otorga cuotas en las instituciones a los diversos partidos políticos y que mantiene un sistema plagado de casos de corrupción mientras el país acumula una deuda de 86.000 millones de dólares, un 150% del PIB.


Phoenix MediosDomingo 10 noviembre, 2019
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Beirut (Efe).- Miles de personas se volvieron a manifestar hoy en el Líbano para pedir la caída del Gobierno, mientras continúan los contactos políticos sin que el presidente, Michel Aoun, haya convocado a los parlamentarios a designar un primer ministro tras la dimisión de Saad Hariri.

Centenares de manifestantes, izando la bandera libanesa, se congregaron en Zeituna Bey, en el paseo marítimo beirutí, mientras que otros, con el emblema nacional, hacían esquí náutico en medio de los yates de la elite libanesa para resaltar la corrupción y la adquisición ilegal de terrenos en la costa.

Otros, sentados en pequeños grupos, extendieron manteles encima de la acera con aceitunas, “manakich” (pizza libanesa) y zumos, como símbolo de la toma del espacio público, del que se estima que solo el 20 % está en manos del Estado, mientras que el resto fue cedido, por contratos o ventas, a empresas privadas.

Entretanto, entre las plazas Riad el Solh y la de los Mártires, en el emblemático centro de Beirut, jóvenes violonchelistas daban conciertos gratis a los presentes, mientras que un poco más lejos actores simulaban una sesión pública del “tribunal de la revolución”.

Por otra parte, miles de personas, en su mayoría mujeres, se manifestaron cerca del Ministerio de Interior, desde donde después caminaron al centro de la ciudad reclamando el derecho de las libanesas a dar la nacionalidad a sus familias.

Esta concentración tuvo lugar en respuesta a la llamada de la asociación libanesa “Mi nacionalidad, mi dignidad”, que milita por el derecho de las libanesas casadas con extranjeros para transmitir su nacionalidad a sus hijos.

Manifestaciones también tuvieron lugar en otras regiones del país como en las ciudades de Trípoli (norte), Baalbeck (este) o Sidón, Tiro y Nabatieh (sur), reclamando al igual que todas la caída de la clase dirigente.

Entretanto, los contactos prosiguen y anoche Hariri se reunió con el ministro de Finanzas, Ali Hasan Jalil, mano derecha del presidente del Parlamento, Nabih Beri, y con Husein Jalil, uno de los consejeros del jefe del Hizbulá, Hasan Nasralá, sin que se diera a conocer el resultado de este encuentro.

Hasta ahora, el presidente Michel no ha convocado a los parlamentarios para designar a un primer ministro para que forme Gobierno.


Phoenix MediosJueves 7 noviembre, 2019
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Beirut (EFE).- El primer ministro interino del Líbano, Saad Hariri, que dimitió el 29 de octubre tras dos semanas de protestas masivas, se reunió hoy con el presidente, Michel Aoun, para tratar la formación de un nuevo gobierno, a la espera de que se anuncie una fecha para las consultas parlamentarias.

“El jefe del gobierno en funciones, Saad Hariri, dice: ‘He visitado al presidente para abordar el tema del Gobierno y vamos a continuar las conversaciones con las otras partes'”, afirmó la Presidencia libanesa en su cuenta de Twitter.

Aoun también ha recibido a parlamentarios y exministros para abordar la situación, en preparación para determinar una fecha en la que llevar a cabo consultas parlamentarias para nominar a un nuevo primer ministro, según un comunicado de la institución.

“Hasta ahora no hay grandes progresos, pero se está avanzando (…) Aún no se ha tomado la decisión de convocar a los parlamentarios” pero podría hacerse la próxima semana, afirmó a Efe una fuente ministerial que pidió el anonimato.

Mientras tanto, continúan las protestas iniciadas a mediados del mes pasado después de que el Gobierno de Hariri anunciase un nuevo impuesto a las llamadas telefónicas a través de mensajería móvil para intentar aumentar los ingresos del Estado.

Miles de estudiantes están movilizados en diferentes regiones del país, algunos llevando el uniforme y la mochila escolar en su espalda, coreando eslóganes que piden, entre otros, una enseñanza pública y que la Universidad Libanesa (estatal) esté mejor administradas.

Además, piden puestos de trabajo acordes a sus diplomas.

Junto al impuesto anunciado, la escasez de divisas en la economía fuertemente dolarizada había afectado a varios sectores en las semanas anteriores al estallido del movimiento popular, que clama contra la corrupción y la mala gestión de la clase dirigente.


Phoenix MediosLunes 4 noviembre, 2019
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Beirut (EFE).- Los manifestantes han vuelto a bloquear carreteras en el Líbano para seguir ejerciendo presión sobre el Gobierno, al que piden que dimita en bloque, mientras está previsto que las fuerzas políticas den comienzo a consultas para designar a un nuevo primer ministro tras la dimisión de Saad Hariri.

Desde anoche, varias carreteras principales que unen Beirut con otras zonas del país fueron bloqueadas y, a pesar de que algunas fueron reabiertas tras negociaciones con efectivos del Ejército, otras fueron cerradas este lunes, al igual que ocurre en otros puntos del país.

El bloqueo de carreteras ha sido una herramienta empleada en varias ocasiones desde el estallido de las protestas el pasado 17 de octubre, que se reavivaron ayer ante el compás de espera político.

El domingo, decenas de miles de personas tomaron el centro de la capital y las principales ciudades libanesas para mostrar su “unidad” frente a la clase política dirigente, a la que consideran corrupta y a la que achacan los principales problemas económicos del país.

Los manifestantes piden la dimisión no sólo del primer ministro y su gabinete, sino también de todos los dirigentes sin excepción, incluido el presidente, Michel Aoun, el cual la semana pasada hizo promesas y concesiones que parecen no haber satisfecho a la calle.

El lema de la revuelta popular, que dio comienzo el pasado 17 de octubre, es “todos quiere decir todos”, en referencia a que todos los líderes políticos deben marcharse después de haber monopolizado el poder durante décadas de ineficiente gestión.

Los manifestantes exigen cambiar el sistema político heredado en parte de la guerra civil (1975-1990), además de una solución a los problemas estructurales del país, en el que el suministro de agua y electricidad sufre cortes diarios, y la recogida de basura no es eficiente entre otros servicios de los que se quejan los ciudadanos.

Este lunes más centros escolares y universitarios reabrieron sus puertas, al igual que muchos bancos, después de que la situación se normalizara temporalmente al final de la semana pasada, pero otros establecimientos permanecen cerrados.

Estudiantes de la Universidad Americana de Beirut (AUB), la institución más prestigiosa del país, bloquearon la calle del campus con sus vehículos y contenedores.

La crisis también ha repercutido en la prensa y dos periodistas del diario Al Ajbar, cercano al grupo chií Hizbulá, Mohamad Zbeeb y Joyce Slim, han abandonado la publicación por oponerse a la línea editorial contraria a la revolución, anunciaron ellos mismos a través de las redes sociales.

El movimiento Hizbulá se ha mostrado en contra de un cambio de Gobierno e incluso ha responsabilizado a Estados Unidos de la agitación en el país de los cedros, donde los chiíes tienen una destacada presencia e influencia, con el apoyo de Irán.


Phoenix MediosJueves 31 octubre, 2019
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Beirut (EFE).- Los libaneses volvieron a paralizar hoy el país, en el décimoquinto día consecutivo de protestas, para pedir la caída de todo el régimen, después de que ayer el presidente del Líbano, Michel Aoun, instara al dimisionario primer ministro, Saad Hariri, y a su Gobierno seguir despachando interinamente.

Miles de manifestantes volvieron a bloquear de madrugada las principales rutas de acceso a la capital con tiendas de acampada, muebles o sofás, como vienen haciendo desde el inicio de las protestas, hace más de dos semanas.

Ayer, el país vivió por primera vez un día de normalidad desde el pasado 17 de octubre, cuando comenzaron las protestas, tras la renuncia del primer ministro, pero la tensión volvió a las calles después de que el presidente libanés instara a Hariri a seguir con los asuntos de Gobierno hasta su sustitución.

Tras una madrugada de enfrentamientos entre los manifestantes y las fuerzas de seguridad, esta mañana el Ejército consiguió reabrir algunas vías que conectan Beirut con el norte del país y el Ring, la circunvalación principal de la capital, después de negociar con unos manifestantes que no opusieron resistencia.

En el sur, ciudades como Sidon siguen bloqueadas por los manifestantes, después de que la pasada noche las fuerzas de seguridad intentaran dispersar a los concentrados con gases lacrimógenos y cargas que causaron al menos tres heridos, de acuerdo con la Cruz Roja libanesa.

Algunas de las rutas orientales permanecen cerradas por militantes del partido de Hariri, Corriente del Futuro, indignados por la dimisión del primer ministro y que piden la caída de todo el régimen.

Ayer, el ministro de Educación, Akram Chehaybe, anunció la reapertura de las instituciones educativas, que permanecen cerradas desde el inicio de las protestas, así como comercios, bancos y algunas instituciones públicas.

“Lo más indignante fue que ordenaran la reaertura de colegios, universidades e instituciones dando a entender que la situación se normalizó y que nada pasaba, mientras que nosotros nos estamos sacrificando desde el 17 para tener un país digno y poder vivir con dignidad”, dijo a Efe Adib, un universitario de Beirut.

Esta tarde, Aoun tiene previsto dar un mensaje a la nación a las 20.00 hora local (18.00 GMT), con motivo de la mitad de su mandato presidencial, en el que abordará la situación del país tras los últimos acontecimientos.

Las protestas arrancaron el 17 de octubre, después de que el Gobierno anunciara su intención de tasar las llamadas telefónicas a través de servicios de mensajería gratuita por internet.

Pese a que el Gobierno decidió retirar la medida, miles de personas salieron entonces a la calle en una marea que ha ido creciendo y que exige la salida de los políticos, el fin de la corrupción y soluciones a la paupérrima situación económica del país.

Piden el fin del régimen político que establece un reparto sectario de instituciones y que ha sumido al país en la precariedad política y económica, con una deuda de unos 86.000 millones de dólares, lo que representa alrededor del 150% del PIB.


Phoenix MediosMartes 29 octubre, 2019
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Naciones Unidas (EFE).- El secretario general de la ONU, António Guterres, llamó este martes a todas las fuerzas políticas libanesas a buscar una solución que garantice la estabilidad del país y responda a las aspiraciones de sus ciudadanos tras la renuncia del primer ministro, Saad Hariri.

Guterres, a través de su portavoz Farhan Haq, aseguró que está siguiendo de cerca la situación y apeló a la “calma y a la contención”.

Además, pidió a todos los actores que eviten la violencia y respeten los derechos a la asamblea pacífica y la libertad de expresión.

Mientras, el coordinador especial de la ONU para el Líbano, Jan Kubis, demandó a las fuerzas de seguridad que mantengan la ley y el orden, que tomen acciones contra quienes instigan la violencia sin importar su afiliación política y que protejan a los civiles que se manifiestan pacíficamente.

Kubis recordó a los distintos partidos políticos que tienen “plena responsabilidad por el comportamiento y las acciones de sus simpatizantes” y que deben controlarlos, especialmente si provocan choques con manifestantes pacíficos o fuerzas del orden.

Trece días de protesta contra los políticos y la corrupción desembocaron este martes en la dimisión de Hariri, sobre la que ahora debe decidir el presidente del país, Michel Aoun.

Las protestas arrancaron el 17 de octubre, después de que el Gobierno anunciara su intención de tasar las llamadas telefónicas a través de servicios de mensajería gratuita por internet.

Pese a que el Gobierno decidió retirar la medida, las protestas han continuado en medio del hartazgo popular por la mala gestión del país, ahogado en una deuda de unos 86.000 millones de dólares, lo que representa alrededor del 150 % del PIB.

Los manifestantes han tomado calles y carreteras en las últimas semanas en medio de una movilización para solicitar el fin del régimen político que establece el reparto al frente de las instituciones en base a las diferentes religiones del país.


Phoenix MediosLunes 21 octubre, 2019
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Beirut(EFE).- A pesar de que el Gobierno libanés ha conseguido finalmente aprobar los presupuestos generales, con importantes recortes y sin nuevas cargas para los ciudadanos, las protestas en las calles del país han continuado por quinto día consecutivo para exigir la marcha de todos los dirigentes.

Bajo el lema “Todos ellos significa todos ellos”, los manifestantes volvieron a congregarse este lunes en la plaza Riad al Sohl, junto a la mezquita Azul, donde el ambiente festivo de los últimos días se tornó furioso tras la comparecencia del primer ministro, Saad Hariri.

En una rueda de prensa retransmitida por televisión, Hariri anunció que el gabinete había finalmente acordado este lunes los presupuestos generales para 2020 con un 0,6 % de déficit y que para reducir el déficit se gravarán más las ganancias de los bancos pero no se aplicarán nuevos impuestos.

Precisamente, las protestas que dieron comienzo el pasado jueves se desataron por la aprobación de una tasa sobre las llamadas de voz por aplicaciones de mensajería en internet como WhatsApp.

El Ejecutivo también ha bajado el sueldo en un 50 % a todos los ministros, diputados y otros altos cargos actuales y anteriores, además de eliminar el Ministerio de Información y otros organismos que Hariri consideró “no necesarios” y que pesan sobre las arcas del Estado.

El primer ministro anunció que se elaborarán nuevas leyes antes del final del año para “recuperar los fondos saqueados del Líbano” y “establecer una autoridad para luchar contra la corrupción”, uno de los principales motivos que ha llevado a los libaneses a las calles en los pasados días.

También la mala gestión de los recursos y servicios públicos, en un país que 29 años después del término de la guerra (1975-1990) no ha conseguido ofrecer a sus ciudadanos el suministro de agua y luz sin cortes.

Por ello, Hariri prometió reducir la escasez de electricidad aumentando el presupuesto dedicado a este sector.

“Voy a continuar manifestándome porque estoy cansada de las mentiras de los dirigentes que están en el poder, algunos desde hace más de 30 años, y son incapaces de darnos lo mínimo como electricidad, agua y medicinas”, dijo a Efe Renée Kadura, una ama de casa.

Por su parte, Johnny Zouein, un diseñador de moda de 30 años desempleado desde hace cinco, aseguró que ha perdido la confianza “en todos”: “Lo único que han hecho es enriquecerse, poner impuestos a los trabajadores mientras que ellos llevan una vida de pacha”.

Después de anochecer, más personas acudieron a la plaza epicentro de las protestas en la capital libanesa, que vive su Primavera Árabe en la que los manifestantes piden “la caída del régimen”, el lema que se ha convertido en el grito de batalla de los pueblos árabes contra dirigentes ineficientes, corruptos y autoritarios.

En el caso del Líbano, que no tuvo su revolución popular en 2011, estas son las protestas más grandes que se recuerdan desde 2005, cuando vivió la llamada “revolución del cedro” tras el asesinato del exprimer ministro y padre del actual jefe de Gobierno, Rafik Hariri, supuestamente a manos de prosirios.

Aquella revuelta acabó con la salida de las tropas sirias del Líbano, un pequeño país que sufre la influencia y la inestabilidad de sus vecinos, y está muy dividido y controlado por diferentes sectas y grupos políticos con sus movimientos armados asociados.

En esta ocasión, los manifestantes se muestran unidos bajo la bandera libanesa y en contra de todas esas facciones y sus líderes, que se vienen perpetuando en el poder en las pasadas décadas.

Ante la respuesta negativa de la calle a las reformas de Hariri, la Asociación de Bancos ha mantenido el cierre de todos los establecimientos, clausurados desde el viernes, mientras que el ministro de Educación, Akram Cheaybe, dejó en manos de los centros escolares la decisión de reabrir sus puertas mañana.

“Debido a la continuación de los movimientos populares insto a los directores de colegios, liceos, institutos y universidades a evaluar la situación y abrir sus establecimientos cuando sea posible”, afirmó en un comunicado, pero los colegios cristianos católicos y ortodoxos ya han anunciado que permanecerán cerrados.


Phoenix MediosJueves 24 mayo, 2018
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El actual primer ministro libanés, Saad Hariri, fue encargado hoy para formar un nuevo Gobierno tras las elecciones parlamentarias que se celebraron en el Líbano el pasado día 6, tras recibir el apoyo de 111 de los 128 diputados de la Cámara.

A pesar de que su formación política, la Corriente del Futuro, perdió un tercio de los escaños que ocupaba en el hemiciclo, el político suní ha vuelto a ser elegido para encabezar el Ejecutivo ya que, según la Constitución, el jefe del Gobierno en el Líbano tiene que proceder de esa comunidad religiosa.

Hariri protagonizó la última crisis política, cuando presentó su dimisión el pasado noviembre desde Arabia Saudí – país que apoya al líder suní frente al bloque chií y pro iraní en el Líbano -, pero finalmente siguió en el cargo debido a las presiones de todas las fuerzas políticas libanesas. (Efe).



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